Como un virus contagioso, la crisis que afecta a todos los eslabones de la cadena de procesamiento de la industria pesquera local se siente en varios sectores del circuito productivo vinculado estrechamente con el “paciente enfermo”.
Como un virus contagioso, la crisis que afecta a todos los eslabones de la cadena de procesamiento de la industria pesquera local se siente en varios sectores del circuito productivo vinculado estrechamente con el “paciente enfermo”.
La falta de cupo –más allá que no se note en la estadística oficial de la autoridad de aplicación que marca los desembarques en el puerto local– sumado a los conflictos laborales, que lejos de solucionarse, mantienen su beligerancia, son los artífices de semejante retroceso.
De acuerdo a información estadística especialmente preparada para este medio por las propias autoridades del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata, en los primeros 8 meses del año se observa un importante retroceso en el movimiento de contenedores rumbo a los mercados internacionales que salen de esta estación marítima.
Mientras que entre enero y agosto del año pasado se habían movido por intermedio de esta vía, 117.637 toneladas, en el mismo período pero de este año solo se llegó a las 90.664 toneladas, cerca del 23% menos de operaciones.
Tan importante freno en la actividad del principal puerto pesquero del país, donde la gran mayoría de los contenedores van cargados de productos de origen marino, tiene varias motivos.
En principio se observa una retracción en los volúmenes mismos de las cargas enviadas al exterior; una cifra que supera holgadamente los niveles de reducción del cupo asignado para la pesca de merluza. Así como en el período analizado, el año pasado se habían removido 8.248 Teus, este año la cifra alcanza los 6.349 Teus, un 25% menos, discriminado en 339 de 20` y 2.870 de 40`.
La falta de materia prima para procesar y por ende para exportar, se nota en el mes que más actividad hubo. En junio del año pasado se exportaron por contenedores 19.231 toneladas. Este año, apenas 13.677 y con eso alcanzó para ser el mejor de los 8 meses analizados.
Si bien algunos analistas sostienen que en realidad el freno puede obedecer a que muchos empresarios no vendieron el calamar acumulado en las cámaras por el precio bajo del illex, cuesta pensar que muchos pueden darse el lujo de aguantar la producción hasta que el precio suba.
Por otro lado, la estadística del Consorcio muestra las consecuencias de los bloqueos a los accesos al puerto durante la primera etapa del conflicto laboral, en julio pasado. Ese mes de casi nula actividad, se exportaron 7.408 toneladas por contenedores, menos de la mitad de las 18.116 registradas el año pasado en ese período.
Quizás en toda esta historia el problema de dragado no cuente demasiado para explicar la merma en la actividad porque la situación del canal secundario en este período era similar: en emergencia. De todas maneras, este año ingresaron 50 buques porta contenedores, mientras el año pasado entre enero y agosto, tocaron muelle 62 embarcaciones.
Los datos resumen de una manera clara la relación estrecha que tiene el puerto en materia de comercio exterior a las ondulaciones de la industria pesquera. O dicho de otro modo: también resume con crudeza la falta de políticas activas, de parte de las autoridades del consorcio, para poder romper esa dependencia con otras mercancías de valor.
29/10/07
PESCA & PUERTOS
