La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, organismo del que depende la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, instrumentó a través de su página en Internet un informe mensual de coyuntura con información sobre exportaciones, índice de precios al consumidor y mayoristas, precios de exportación, desembarques por especies, promedio de días de pesca por buque y datos provisorios del empleo en la pesca.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, organismo del que depende la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, instrumentó a través de su página en Internet un informe mensual de coyuntura con información sobre exportaciones, índice de precios al consumidor y mayoristas, precios de exportación, desembarques por especies, promedio de días de pesca por buque y datos provisorios del empleo en la pesca.
Según se anunció, cada informe contará también con un trabajo especial sobre distintos temas del quehacer pesquero vinculado con actividades de la Subsecretaría a cargo de Gerardo Nieto.
La medida debe ser bien recibida en un país como el nuestro en el que la corrupción, el abuso del secreto y la arbitrariedad de las distintas administraciones han dificultado el acceso a la información haciendo casi imposible el control de los actos de gobierno por parte de los ciudadanos, además de obstaculizar el trabajo del periodismo al hacerlo dependiente de la voluntad de los funcionarios, como si fueran concesiones graciosas y no deberes esenciales del derecho a la libertad de expresión, entre cuyos principales destinatarios se encuentra la prensa pero que de ninguna manera está limitado a ésta.
Ahora bien, analizando el ejemplo de los informes de pesca marítima cabe preguntarse si con estos informes públicos que produce la administración se satisface el derecho de la ciudadanía a conocer aquellas cuestiones que le interesan realmente o que son relevantes para un adecuado control de la función pública y que hacen a lo que hoy se ha consagrado como derecho de acceso a la información pública. Frente a este interrogante nuestra respuesta es claramente negativa. La publicación del informe no modificará usos y costumbres arraigados en los funcionarios responsables de administrar el recurso pesquero ni lamentablemente cambiará la conducta del silencio y el secreto que impera, por ejemplo, en el Consejo Federal Pesquero, organismo responsable de diseñar la política y la investigación pesquera.
Puede entenderse en el cumplimiento del artículo 13 de la ley Federal de Pesca la reserva que se impone el Director del INIDEP, licenciado Enrique Mizrahi, que lo exime de informar sobre el estado biológico de las especies antes que los resultados de las investigaciones sobre los recursos pesqueros sean puestos a disposición de la Subsecretaría de Pesca.
Mucho más difícil de entender es el oscurantismo que emana de las Actas del CFP que exhiben cada vez más un verdadero arte del decir para no decir nada.
Cómo podrán los ciudadanos de las provincias con litoral marítimo ejercer el derecho reconocido en todas las constituciones provinciales de acceder a la información pública cuando es imposible conocer las posiciones de los representantes ante el CFP con anterioridad a su funcionamiento como cuerpo colegiado. Tan absurdo como imponer que la posición de un legislador se mantenga secreta antes de la sanción de una ley por el Congreso.
En un mundo donde el conocimiento es poder, en un país donde la transparencia tiene muchas asignaturas pendientes y para un sector productivo como la pesca, relativamente nuevo, poco conocido por su importancia y lamentablemente célebre por sus escándalos y oscuridad, se torna imperioso un cambio cultural que asegure el derecho a acceder a la información pesquera necesaria para ejercer un eficaz control de la gestión y asegurar una administración responsable basada en la sustentabilidad de los recursos pesqueros que, como recursos naturales, pertenecen a todos los argentinos. Cambio cultural que no se resuelve con un informe mensual de coyuntura aunque esté bien intencionado y sea bienvenido.
(*) Cita del ministro de la Suprema Corte de Justicia de EE.UU, Louis Brandeis, 1914, sobre la apertura de la información en las operaciones gubernamentales.
08/10/07
PESCA & PUERTOS
