Desde la devaluación, el sector pesquero ha atravesado una serie de situaciones en términos económicos y financieros que devienen de la búsqueda de consolidación de la actividad, el ajuste de los salarios y las condiciones de explotación del recurso.
Desde la devaluación, el sector pesquero ha atravesado una serie de situaciones en términos económicos y financieros que devienen de la búsqueda de consolidación de la actividad, el ajuste de los salarios y las condiciones de explotación del recurso.
Algunas semanas atrás las cámaras empresarias se reunieron en el Ministerio de Trabajo de la Nación, con los principales gremios que intervienen en los buques pesqueros, allí entres otros aspectos se acordó elaborar un Convenio Colectivo de Trabajo Integral.
De acuerdo a información extraoficial, se habría producido una reunión en el día de ayer entre representantes de los diversos sectores de la industria pesquera para avanzar en las negociaciones tendientes a alcanzar el Convenio Integral, este sería el tercer encuentro concretado desde la celebración del acta inicial.
Tras aquella reunión celebrada en agosto en el organismo de trabajo, se produjo una serie de acontecimientos relativos a la situación económica que atraviesa la actividad en todo el territorio nacional.
En el marco de una convocatoria de la que participaron altos comisionados del sector pesquero, se expusieron detalles y fundamentos respecto de los efectos de la crisis en la región patagónica, encuentro del que participaron autoridades nacionales, provinciales, empresarias y sindicales.
Recurso natural y situación financiera
El recurso natural que explota la industria pesquera atraviesa un buen momento, entre otras cosas, tal vez, por el incremento de paradas biológicas que se les exige a los operadores, lo cierto es que desde el punto de vista de la captura las condiciones han resultado favorables para el sector, aunque la cantidad de días de operación fue significativamente menor.
Sin embargo el sector empresario señala que la situación financiera resulta negativa, tomando en consideración el aumento de costos operativos, donde se ubican los insumos tales como el combustible que ha incrementado su valor significativamente o los permisos de pesca que, al menos en la región patagónica, habrían sufrido aumentos.
Los argumentos que esgrime el sector empresario destacan entre otros aspectos, que los costos laborales han superado el 60% en algunos casos, acompañado esto de una ostensible baja en el precio internacional del calamar y dudosa estabilidad para el precio del langostino, desde el año 2001 hasta la actualidad.
Cabe recordar además que cuando se produjo el conflicto del Golfo San Jorge entre Santa Cruz y Chubut, hubo resultados negativos que afectaron al sector de la industria pesquera, si bien el acuerdo finalmente se logró, pero durante ese período se perdieron algunos mercados que no ha resultado fácil recuperar.
En cuanto a los alcances de la exposición de los empresarios en relación al Estado, surge de los manifiestos un requerimiento de análisis de recomposición de beneficios que otrora ostentaba el sector.
La desaparición de los reembolsos por puertos patagónicos representa, en cierta medida, la pérdida de uno de los incentivos que encontraba la industria en la región, y posiblemente los porcentajes que se abonan del Derecho a la Exportación, tampoco resulten hoy muy convenientes en la ecuación financiera de los operadores.
Producto con valor agregado
Claro está que en las mesas de trabajo donde se reúnan los empresarios con el sector público, surgirá la solicitud de los primeros de analizar modificaciones impositivas y arancelarias, y el Estado tendrá que sugerir la producción con valor agregado.
En este sentido cabe recordar que las empresas que operan en la región tienen la oportunidad de elaborar productos de calidad en las plantas que se ubican en tierra, con costos que son tan variables como la tecnología que se aplique a la producción.
Es decir que la incorporación de cambios estratégicos en la gestión empresarial, respecto de la calidad y componentes de elaboración de su producto en el mercado internacional, sumado a los beneficios que pudieren obtener del sistema público en cuanto a incentivos a la producción, resultaría en una situación financiera positiva para la industria.
20/09/07
DIARIO DE MADRYN
