La industria pesquera demostró su trascendencia como cadena de valor

La Expopesca permitió dimensionar el enorme impacto económico que tiene el sector para pequeñas y medianas empresas de la ciudad y el resto del país.

La Expopesca permitió dimensionar el enorme impacto económico que tiene el sector para pequeñas y medianas empresas de la ciudad y el resto del país.

La Expopesca que se realizó entre el miércoles y el sábado últimos en la Base Naval de Mar del Plata fue una excelente oportunidad para que cientos de proveedores de insumos y servicios de la industria pesquera exhibieran su trabajo, demostrando que existe una enorme cantidad de pequeñas y mediadas empresas que dependen del sector. Según le comentó a LA CAPITAL el gerente comercial y técnico de la muestra, Alejandro Clot, la feria permitió comprobar que, así como sucede con el campo, alrededor de la industria pesquera existe una "cadena de agregado de valor muy interesante" y compleja, que se extiende a buena parte del país.

Entre los 150 stands que funcionaron en Expopesca, hubo algunas de las grandes compañías del rubro. Pero también se exhibieron pequeñas empresas y comercios que trabajan de manera directa con la actividad. Hubo fabricantes de hélices, motores, artes de pesca y hasta proveedores impensados.

Juan Ignacio, empleado administrativo de El Palacio de la Limpieza -un comercio marplatense que el público identifica con la venta de artículos para la higiene hogareña y doméstica- le aseguró a LA CAPITAL que para su negocio, la pesca representa un nicho de ventas cada vez más importante. El comercio decidió participar de la feria con un pequeño stand para tratar de ampliar sus cuentas de clientes y, según comentó Juan Ignacio, el resultado "fue muy, pero muy bueno".

La empresa le provee a la industria productos de limpieza avalados por el Senasa ya sea para las plantas procesadoras como para los buques pesqueros. "En la pesca la higiene es un valor importantísimo y por eso se consume una gran cantidad de guantes, desinfectantes, higienizantes de manos, desengrasantes especiales. Ningún supermercado vende este tipo de artículos que son muy específicos para esta industria.

El Palacio de la Limpieza nació en Mar del Plata hace unos 50 años dedicado a la venta de productos para el hogar, pero en cierto momento se asesoró y comenzó a incorporar artículos necesarios en la pesca", explicó. Según dijo, abastecer en tiempo y forma a las empresas del sector no es sencillo. Para mantener las condiciones de higiene a bordo de un buque o en una fábrica se requieren "grandes cantidades" de productos y de manera inmediata, por lo que a partir de su relación con la pesca, el comercio creció. Tuvo que construir tres depósitos e instalarse en la zona del puerto, para poder satisfacer de manera instantánea a sus clientes. "Es sabido que cuando mejor anda el puerto, mejor funciona la ciudad y todas las empresas como la nuestra", aseguró Juan Ignacio.

Indumentaria especial

Otro negocio tradicional de la ciudad que también aprovechó la feria fue Casa Mingo, que nació en el puerto local hace varias décadas, para proveer de ropa específica a los pescadores que necesitan soportar el agua y el frío. "Nosotros nos dedicamos a la confección y venta de indumentaria de trabajo en telas especiales y durables y también ofrecemos ropa y elementos de trabajo para los trabajadores de tierra, como chaquetas, cuchillos o pantalones", le comentó a LA CAPITAL Francisco David Di Meglio, uno de los propietarios del comercio.

Casa Mingo se abastece de algunos insumos a través de fabricantes nacionales y extranjeros, pero también posee un taller donde confecciona sus propios productos, como "la indumentaria de goma" que es su principal caballito de batalla. Según Di Meglio, la firma comenzó a diversificarse y hoy ya no sólo es un proveedor habitual de la pesca ya que también abastece a otras actividades.

Pero -aseguró- en el puerto sigue estando su principal negocio. "Es por eso que cuando arrancan los conflictos en el sector nosotros y, muchos otros, no la pasamos bien", explicó.

Di Meglio afirmó que la Expopesca funcionó muy bien para Casa Mingo, ya que si bien es un comercio conocido en Mar del Plata, no lo es tanto en otros puertos del país. "A nosotros nos cuesta llegar a Puerto Madryn, San Julián, Comodoro Rivadavia o a otros lugares para hacer negocios. Esta muestra nos ayudó mucho para hacer un contacto directo con gente de esos lugares", precisó.

Aluminio y cartón

Durante la muestra también llegaron proveedores de otros puntos del país, como la firma Scarpati Hermanos de Capital Federal que fabrica máquinas y artículos en acero inoxidable como sierras, picadoras y afiladores de cuchillos bajo la marca Carnic e importa desde Europa productos como envasadoras en vacío, que son ensambladas en el país. Según le dijo a LA CAPITAL uno de sus propietarios, Carlos Scarpati, la compañía tiene una relación habitual con la industria de la carne y los alimentos, pero en los últimos años comenzó a incursionar en la pesca.

"Creemos que los artículos que vendemos se adaptan perfectamente y hemos tenido buena repercusión en esta feria, donde incluso, hemos vendido algunas cosas que trajimos de muestra. Vemos a la pesca como un sector muy dinámico y tenemos mucha expectativa", señaló.

Otro proveedor importante del sector, sobre todo desde que hace algunas décadas la actividad se orientó a la exportación, es la empresa Fadecco -propiedad del presidente de Boca Juniors, Pedro Pompilio- que fabrica y comercializa cajas de cartón corrugado como envase. Rubén Frecino, gerente comercial de la empresa, comentó que Fadecco -que está instalada en el Parque Industrial de La Plata- comenzó a vincularse con la pesca cuando la industria empezó a ganar mercados internacionales y debió ingeniárselas para que el pescado llegara a manos de sus clientes en buen estado y bien presentados.

Esa necesidad de las empresas marplatenses, hizo que Fadecco -que hasta entonces se dedicaba a la producción de envases livianos y sencillos- tuviera que trabajar, y mucho, para satisfacer a sus nuevos clientes. A base de prueba y error la compañía fue diseñando cajas especiales para los productos pesqueros y, haberlo logrado, le permitió a esta empresa llegar con sus envases a casi todo el planeta.

"La pesca nos abrió un mundo nuevo, porque además de desarrollar nuevas cajas -que sirvieron de base para embalar frutas y carne vacuna- pudimos llegar a países inimaginados. Es una satisfacción enorme ver salir del área de diseño una caja escrita en árabe y saber que va a llegar a Irak", comentó Frecino.

22/09/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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