El contexto, el momento histórico y el humor social habilitan acepciones diferentes de los términos o conceptos. "Burocracia", por ejemplo, tiene significados denotativos -universalmente aceptados- que refieren desde una organización con sus normas o hasta la ingerencia excesiva de los funcionarios en los asuntos de Estado que lentifican el tramiterío.
El contexto, el momento histórico y el humor social habilitan acepciones diferentes de los términos o conceptos. "Burocracia", por ejemplo, tiene significados denotativos -universalmente aceptados- que refieren desde una organización con sus normas o hasta la ingerencia excesiva de los funcionarios en los asuntos de Estado que lentifican el tramiterío.
Pero "burocracia" connota (significado aceptado también, pero "corregido", según la época y el lugar) algo diferente en Bruselas (sede de las instituciones de la Unión Europea, cuyos Estados, políticamente maduros, "evolucionaron" a un mega-Estado paraguas) que en un Estado de organización republicana y democrática reciente.
La eficiencia de un gobierno define también la percepción pública sobre la burocracia. La Argentina se debatió hasta no hace mucho si el sector agropecuario -con gran peso en la historia, en la identidad y en el desarrollo económico nacional- debía tener un ministerio o continuar con una secretaría. El ministerio llegó, finalmente.
Lo mismo pasó con el turismo, industria que está en los primeros lugares por generación de riqueza (y empleo) debido a sus ingresos por exportación de servicios.
En ambos casos, el salto a ministerio fue una decisión política. En la Argentina, la "burocracia" connota "deficiencia administrativa", más Estado y gasto inútil. Pero la realidad grita sus carencias: el sistema ferroviario está desmantelado porque de los 44.000 kilómetros de red que había en 1957, la extensión hoy no llega a los 29.000; de una red vial de 500.000 kilómetros, sólo el 14% está pavimentado, con una "edad" promedio de entre 25 y 30 años, y con la cuarta hidrovía más importante del mundo (3300 kilómetros de longitud) la cantidad de toneladas que se mueven por vía fluvial ronda el 1%.
Que el transporte tenga un ministerio es una decisión política. La realidad se está quedando afónica.
Emiliano Galli
10/05/11
LA NACION
