Así como la desidia causó la contaminación del lago Ypacaraí, la bahía de Asunción corre el mismo riesgo, alertó el ingeniero José Barrail, de la Fundación Milenio. Urge la actuación del Estado. José Barrail, de la Fundación Milenio, expresó que trabajan arduamente con la organización Guyra Paraguay para proteger la bahía de Asunción y los humedales, pero que los esfuerzos son insuficientes, por lo que urge la actuación del Estado.
Así como la desidia causó la contaminación del lago Ypacaraí, la bahía de Asunción corre el mismo riesgo, alertó el ingeniero José Barrail, de la Fundación Milenio. Urge la actuación del Estado. José Barrail, de la Fundación Milenio, expresó que trabajan arduamente con la organización Guyra Paraguay para proteger la bahía de Asunción y los humedales, pero que los esfuerzos son insuficientes, por lo que urge la actuación del Estado.
“Si no tomamos en serio lo que venimos denunciando, la bahía corre peligro. Con la Seam, en la época de Alfredo Molinas, denunciamos graserías que son verdaderas curtiembres que tienen los mismos desechos; se queman huesos de frigoríficos, contaminan el aire y van a parar a los humedales”, refirió.
Agregó que “el nivel de degradación va a aumentar y vamos a terminar teniendo una cloaca a cielo abierto por la concentración de estos problemas”, en contacto con Cardinal AM.
Acotó que, si no se toman las medidas correctivas a tiempo, en cinco años más la bahía de Asunción podría estar en peor situación que el lago Ypacaraí.
Barrail expresó además que hasta la fecha no han podido conversar con el ministro del Ambiente, Heriberto Osnaghi, pese a los sucesivos pedidos de audiencia. El mismo señaló que posee imágenes y datos que documentan el riesgo que corre la bahía de Asunción.
“De qué nos sirve invertir 200 millones de dólares en la avenida Costanera si en pocos años el lugar va a estar pestilente y con mal olor”, cuestionó.
24/02/13
ABC Color
