Sin antecedentes en esta zona, semanas atrás una nueva modalidad de protesta laboral desató un conflicto entre los trabajadores de la flota amarilla y la empresa Pan American Energy.
Sin antecedentes en esta zona, semanas atrás una nueva modalidad de protesta laboral desató un conflicto entre los trabajadores de la flota amarilla y la empresa Pan American Energy.
Un grupo de barcos montó un “piquete náutico” que incluyó el bloqueo de la monoboya de Termap, en el puerto de Caleta Olivia, donde los buques cargan el crudo que tiene como destino final las refinerías. La razón: los pescadores notaron una marcada ausencia del recurso pesquero –especialmente la merluza hubbsi– y responsabilizaron a la petrolera de la disminución de ejemplares. Sostienen que la causa principal es la tarea de prospección sísmica 3 D que realizó el buque Western Patriot en estas costas.
Los trabajadores de la flota amarilla aducen que la actividad de prospección sísmica dañó la reproducción natural de la merluza y piden por ello una “reparación” económica a la empresa, a la vez que solicitan sanciones por parte de la provincia.
En Caleta Olivia, dicen, no es fácil encontrar pescado en los comercios del rubro y centenares de fileteros no reciben la materia primera. “Nosotros no queremos impedir el trabajo de nadie, pero fueron empresas petroleras las que perjudicaron nuestro trabajo y nos dejaron sin nada”, dijeron algunos trabajadores de la flota luego de decidir apostarse con un “piquete naútico” en la monoboya de Termp, frente a Caleta Olivia.
La operadora establece su posición asegurando que no tiene responsabilidades por la ausencia de recursos pesqueros que afecta principalmente a la flota amarilla. Para ello elaboró un pormenorizado informe que expuso ante el gobierno de la provincia de Santa Cruz donde se detallan las características de la operación de prospección en el golfo San Jorge y los resultados del monitoreo de la biomasa marina realizando durante la exploración offshore.
“Los métodos que hemos utilizado no interfieren en la actividad pesquera”, dijo días atrás Fernando Villarreal, vicepresidente de operaciones Offshore de Pan American Energy.
El ejecutivo explicó que la tecnología utilizada mediante el buque sismográfico Western Patriot “es inocua” al medio ambiente marino y recordó que antes de iniciarse esta tarea, PAE presentó a las autoridades de ambas provincias los estudios de impacto ambiental que le fueron requeridos.
El buque Western Patriot realizó el año pasado un “barrido” en un área de 1.700 km2 que abarcó el flanco norte de la Cuenca del Golfo San Jorge dentro del límite de las dos provincias (600 km2 dentro de Chubut y 1.100 dentro de Santa Cruz).
En detalle
El informe que presentó la operadora para deslindar responsabilidades describe las particularidades de la zona monitoreada y el trabajo basado en tres campañas que abarcaron las etapas del “antes, durante y después” de la prospección símica durante los meses de agosto a octubre de 2009.
El informe hace foco en el comportamiento del recurso durante el proceso. Los especialistas que desarrollaron la labor afirman que “no existe evidencia de que haya habido stress de ningún tipo sobre las comunidades ni sobre la población dominante (merluza). La similitud de las campañas I, II y III muestran la homogeneidad del área prospectada entre agosto y octubre, tanto en sus características ecológicas, poblacionales de merluza y parámetros ambientales. Comparando tallas, capturas medias y totales de merluza común de las campañas I, II y III, se encontró que hay un progresivo incremento de talla y biomasa. Dichos cambios son atribuibles a la finalización del reposo invernal, con abundancia de nutrientes, alargamiento del fotoperíodo y elevación de las temperaturas”.
En este sentido, la cantidad de merluza no solo no disminuyó –según el informe de la petrolera– sino que “aumentó” en tamaño y cantidad en la zona en el último año. Además, el puerto de Caleta Paula habría sido uno de los beneficiados con más del 45% de crecimiento de la actividad en 2009.
Según las estadísticas de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009 se desembarcaron en los puertos argentinos 274.051,2 toneladas de merluza, un 4% más que en 2008, cuando se descargaron 263.322,5 toneladas.
Durante el año pasado, la terminal de Caleta Paula recibió 11.242,4 toneladas de merluza, mientras que en 2008 registró 7.692,9 toneladas.
Por su parte, fuentes vinculadas al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) dijeron días atrás que descartan que las causas de la escasez de merluza en la zona centro del golfo San Jorge tenga que ver con la prospección sísmica. “La merluza no puede ausentarse tanto tiempo, si se retiró durante la sísmica habrá sido por unos días y no por tantos meses. Algo está pasando con el recurso y eso tiene que ver con una situación oceanográfica compleja producto del Fenómeno del Niño”, dijo una fuente no identificada.
El IAPG fijó postura
Con una solicitada publicada el pasado 12 de febrero, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas fijó postura e intentó despejar dudas respecto de la actividad offshore que realizó la operadora en el mar argentino.
“El relevamiento sísmico 3D en el mar es una actividad puntual y limitada que se emplea en la etapa exploratoria para la identificación de posibles nuevas reservas de hidrocarburos. Para ello, se emplean ondas creadas a partir de aire comprimido dirigidas hacia el punto del lecho marino que se desea prospectar, emitidas desde una embarcación especializada que navega sobre una superficie marina limitada, predefinida y acordada con las autoridades de aplicación”, dice el comunicado.
Asegurando que las tareas de prospección exploratoria convive desde hace décadas con la actividad pesquera en distintas partes del mundo y recordando que antes de iniciar las actividades se elabora un estudio de impacto ambiental, el Instituto aseguró que “no deben esperarse incidencias negativas sobre la actividad pesquera, ya que la sísmica 3D no produce modificaciones sobre el comportamiento de los bancos y poblaciones de peces”.
“Nadie sabe con precisión cuál es el origen de la caída”
Así opinó el vicepresidente de Asuntos Públicos de Pan American Energy, Mario Calafell Loza, al ser consultado por el estado de situación del conflicto que la operadora mantiene con los barcos de la flota amarilla.
“Estuvimos conversando con representantes de la flota y atendimos a un pedido del gobierno de Santa Cruz. Nadie sabe con precisión cuál es el origen de esta circunstancial caída de la pesca. Para nosotros está claramente demostrado que no tiene nada que ver la operación offshore, operación que está desarrollada con la última tecnología. Lo único por lo que tenemos que preocuparnos como comunidad es por investigar cuáles son los motivos de la caída de la pesca y no sólo en la zona de Caleta Olivia, sino en toda la región”, dijo y agregó que “el que reclama por una pérdida, busca recuperar lo que considera que perdió, así que nadie está satisfecho con perder oportunidades de negocios y actividad. Nosotros estamos muy satisfechos con el intercambio de ideas que tuvimos y siempre estamos a disposición del gobierno de la provincia de Santa Cruz para colaborar en todo aquello que signifique ayudar a la comunidad”.
27/02/10
PATAGÓNICO.NET
