Isla Mujeres es un territorio privilegiado con una riqueza natural y cultural única en Méjico. Este hermoso lugar conjuga la belleza del Caribe, la espesura de la selva tropical y el legado maravilloso de la civilización maya.
Isla Mujeres es un territorio privilegiado con una riqueza natural y cultural única en Méjico. Este hermoso lugar conjuga la belleza del Caribe, la espesura de la selva tropical y el legado maravilloso de la civilización maya.
Al llegar al aeropuerto de la ciudad mejicana de Cancún sólo hay que decirle al taxista "lléveme hasta Playa Linda", para que el hombre sepa que el viajero va a abordar allí una de las lanchas que cada hora parten hacia Isla Mujeres, un trayecto marino de poco menos de media hora.
Otra opción es atravesar las aguas caribeñas desde Puerto Juárez, pero más allá del lugar de partida en el muelle de la isla los maleteros, solícitos, se ofrecen a llevar el equipaje, y es bueno saber que sólo lo hacen por la "propina a voluntad".
Los isleños son gente naturalmente amable y hospitalaria, de sonrisa fácil y mucha paciencia.
En esta isla que tiene mucho de paraíso terrenal viven unas 16.000 personas, muchas de ellas pescadores y artesanos. Los nativos saben que en las grandes urbes la gente sufre de estrés, una dolencia, explican, "que les causa el exceso de trabajo y la mala sangre".
Se ufanan de combatirla con recursos rudimentarios. Uno de ellos es no instalar teléfonos en las habitaciones de los hoteles.
"Al principio dicen que no podrán estar incomunicados, pero un par de días después ya no notan su ausencia", cuenta Isaac Sulú Martínez, del Fideicomiso de Promoción Turística de Isla Mujeres.
El alojamiento es para todos los gustos y presupuestos. Desde el Hotel Posada del Mar, un 3 estrellas rodeado de jardines y cercano al muelle, hasta el polinésico cuatro estrellas Na Balam, con bungalows entre palmerales, hamacas paraguayas y senderos flanqueados por caracoles.
Pero si se busca la cercanía con la movida, pero no tanto, los hoteles Cabañas del Mar y Playa Media Luna ofrecen esa sabia combinación.
Para los que buscan estar "como en casa", nada mejor que los confortables departamentos de los condominios Playa Norte, que tiene un restaurante que se asoma al mar y una piscina.
Tan natural es la vida de los isleños, que adoptaron para sus desplazamientos al aire libre los carritos que usan los golfistas, y que se alquilan a 30 dólares por día.
Con ellos se recorren los 7 kilómetros de extensión de Isla Mujeres, la isla que en los albores de la vida perteneció a los mayas.
A la hora de comer las propuestas son muchas; pero no hay que privarse de las exquisiteces que prepara Tomy en su restaurante Miramar, por supuesto platos de pescados y mariscos.
Y, otro día, animarse a practicar snorkel en los arrecifes naturales que rodean la isla.
Tal vez el viajero encuentre a Julio, un nativo que proclama al que quiera oírlo que "hago mi trabajo con amor", pero cualquier lanchero sabe encontrar esos sitios especiales donde nadar entre peces de colores.
Una visita al oceanario de los delfines, en el sur de la isla, y otra al Parque Natural Garrafon son paseos ineludibles, como también recorrer los bazares y revolver hasta encontrar túnicas baratísimas.
En esta isla que ha salido al mundo a decir que es en sí misma un destino turístico, más allá de su cercanía con el sofisticado balneario de Cancún y la bellísima Playa del Carmen, recalaron, vaya a saber por qué extraño designio, dos personajes que ya son parte del paisaje cotidiano.
La canadiense Danielle Michon llegó con su gusto exquisito y creó "La Casa de los Sueños", un albergue de apenas nueve habitaciones, donde mezcló refinamiento, confort y el colorido estilo mejicano.
Y Villa Rolandis –24 suites con jacuzzi– donde su itálico dueño combinó ciertos detalles de la ribera italiana con el espíritu caribeño de la isla.
Un santuario
Las primeras noticias de Isla Mujeres datan del período comprendido entre el 564 y el 1516 dC y la ubican como una provincia maya de Ekab, una de las cuatro provincias o territorios que integran lo que es hoy el estado de Quitana Roo.
En esta época Isla Mujeres no era un asentamiento humano, sino un santuario dedicado a la dioxa Ixchel (deidad del tejido, de la felicidad, de la Luna, de la abundancia y de la medicina, entre otras virtudes).
Entre el 1 y el 4 de marzo de 1517, la expedición española de Francisco Fernández de Córdoba descubrió la isla, encontrando un santuario con la figura de la diosa Ixchel y su séquito femenil, por lo que la denominó Isla Mujeres, nombre con el que se la conoce hasta la actualidad.
En 1850 se fundó el pueblo de Dolores, donde se establecieron más de 250 pescadores, piratas y mayas que huían de la cruenta Guerra de Castas.
El nacimiento de la Hacienda Vista Alegre del Español Fermín Mundaca y Marecheaga, fue definitiva para consolidar la isla como núcleo humano, ya que cubría el 40 por ciento de la superficie total de la isla. Ahí se organizaron la agricultura y la crianza de animales.
Al final el siglo XIX la población superaba los 650 habitantes con un área definida.
Como conocerla
Los tradicionales paseos en lancha son una buena opción para llegar a los puntos de mayor interés en Isla Mujeres y sus alrededores.
Las embarcaciones salen durante todo el día desde las cooperativas ubicadas en Rueda Medina, avenida principal del centro urbano.
Para conocer todos los rincones y convivir con sus alegres habitantes, nada mejor que recorrer la isla en un carrito de golf, motoneta o bicicleta.
Diversos establecimientos ofrecen tours a otra isla ubicada en las proximidades, Contoy, que alberga en su reserva a más de 90 especies de aves y una gran variedad de flora y fauna.
Cómo llegar
A partir del aeropuerto internacional de Cancún, le damos estas recomendaciones para llegar a Isla Mujeres:
1. En automóvil, desde Punta Sam hay servicios de transbordador que demora 45 minutos.
2. En cómodas lanchas rápidas. Desde Puerto Juárez salen cada media hora y cubren el trayecto en 15 minutos.
3. En embarcaciones que ofrecen un servicio ideal para turistas. Desde la zona hotelera de Cancún salen en diferentes horarios y demoran 35 minutos.
06/05/07
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
