El comienzo de la campaña antártica argentina coincide con el avance de las negociaciones bilaterales con países vecinos con intereses en sus reservas naturales.
El comienzo de la campaña antártica argentina coincide con el avance de las negociaciones bilaterales con países vecinos con intereses en sus reservas naturales.
Sin la habitual presencia del rompehielos Almirante Irízar dio comienzo la campaña antártica argentina, que este año cuenta con aditamentos que exceden el plano estrictamente científico y militar, ante las anunciadas pretensiones del Reino Unido de establecer cambios en el tratado internacional que establece prioridades para la explotación de importantes reservas naturales de agua e hidrocarburos. En tal sentido, representantes de nuestro país y de Chile se reunirán en pocos días para establecer una estrategia conjunta que contrarreste el reclamo que hará Gran Bretaña ante las Naciones Unidas sobre un millón de kilómetros cuadrados de lecho marino de la Antártida, ya que se trata de un área que se superpone con los que reclaman como soberanos los países latinoamericanos.
El pedido británico, en tanto, se contrapone con lo establecido por el Tratado Antártico de 1959, que congeló las disputas de soberanía sobre dicho territorio. El esfuerzo conjunto es novedoso, debido a que ambos países mantuvieron a lo largo de la historia posiciones antagónicas a raíz de las disputas fronterizas en el sur. El encuentro continuará las conversaciones que mantuvieron en Santiago en paralelo a la Cumbre Iberoamericana los cancilleres, y es corolario de la posición asumida por ambos países que se lanzaron a hacer gestos propios de presencia en la Antártida. Así, para fines de mes viajará a la Base Marambio el titular de la Dirección Nacional del Antártico de la Cancillería, junto a un grupo de legisladores, entre ellos el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados.
También el canciller tiene previsto visitar la Antártida y recorrer todas las bases argentinas, según se prevé, en los primeros meses del año próximo. El Reino Unido, por su parte, presentará ante la Convención del Derecho del Mar de la ONU un reclamo para ampliar lo que considera su plataforma continental marítima antártica hasta las 350 millas.
Anteriormente haría una presentación similar sobre las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, generando la intervención del presidente Néstor Kirchner durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en el que rechazó la iniciativa.
Los reclamos se enmarcan en un tratado internacional que dio hasta 2009 para que los países signatarios demuestren hasta dónde llegan sus plataformas marítimas. La Argentina y Chile buscan recrear el espíritu de entendimiento para coordinar acciones sobre la Antártida contra el Reino Unido, cooperando en aquellas porciones del territorio donde sus reclamos se superponen, entre los meridianos 53 y 74 al oeste de Greenwich.
21/11/07
LA PRENSA
