Tras la crisis ocasionada por el virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA) en 2007, las empresas salmoneras chilenas afrontan anualmente pérdidas millonarias por regulaciones que provocan un aumento de los costos de producción, sostiene el director de la Asociación de la Industria del Salmón A.G. (SalmonChile), Pablo Baraona.
Tras la crisis ocasionada por el virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA) en 2007, las empresas salmoneras chilenas afrontan anualmente pérdidas millonarias por regulaciones que provocan un aumento de los costos de producción, sostiene el director de la Asociación de la Industria del Salmón A.G. (SalmonChile), Pablo Baraona.
Para el ejecutivo, también socio de Salmones Aysén junto con la firma estadounidense Icicle Seafoods, la nueva normativa nacional es ineficiente.
“Seguimos perdiendo plata y la autoridad dice que es por una cuestión sanitaria, pero no es el único problema. Estamos hablando de una pérdida de USD 700 millones al año”, destacó Baraona.
Durante casi 10 años, el ejecutivo participó en la propiedad de Salmones Tecmar, empresa que en 2000 fue vendida a Fjord Seafood, cuando manejaba una producción de aproximadamente 20.000 toneladas.
Con respecto a la capacidad de Chile en materia de producción de salmón, Baraona opina que el país tiene “condiciones naturales que lo hacen tener ventajas comparativas a nivel mundial”. Prueba de ello es que la industria exporta productos por un valor cercano a los USD 3.000 millones.
Pero el director de SalmonChile advierte que el país está viviendo “un momento de crisis”.
“Uno de los factores es la regulación que está equivocada, y no lo digo solo yo, sino que también otras personas”, dijo el empresario durante una entrevista con Pulso.
Baraona aseguró que Salmones Aysén no tiene problemas sanitarios con los salmones del Atlántico y del Pacífico, y tampoco los tiene Cupquelán, “pero aquí se está haciendo ver que la industria sufre de problemas sanitarios de forma generalizada”, añadió.
Con respecto a una pregunta sobre el monto que la industria salmonera dejó de ganar, el ejecutivo respondió: “Tenemos un cálculo. Hasta 2007, previo a la crisis del ISA, producir salmón en Chile era USD 1 más barato que en Noruega. Creo que la industria ha perdido competitividad en torno a USD 1,5 por kilo producto de la actual normativa”.
En su opinión, las compañías salmoneras crecieron en forma desmedida y se descontroló su producción.
“Esto es insólito, seguimos perdiendo plata y la autoridad dice que es por una cuestión sanitaria”, sentenció.
El empresario estima que Salmones Aysén cerrará este año con ventas por USD 120 millones y utilidades, a pesar de que la empresa está sufriendo porque trata de arrendar concesiones.
“Hoy las concesiones están en muy pocas manos. Ojalá algún día exista una licitación abierta, como lo planteó en su momento el exministro, Pablo Longueira”, concluyó.
Por Analia Murias
20/11/13
FIS.COM

