Las identifican con fotografías que son procesadas mediante un software. El programa empezó con Roger Payne en 1971. Así pueden saber cómo se distribuyen, y su estado de salud.
Las identifican con fotografías que son procesadas mediante un software. El programa empezó con Roger Payne en 1971. Así pueden saber cómo se distribuyen, y su estado de salud.
El científico Roger Payne, presidente y fundador del Whale Conservation Institute, descubrió que las ballenas francas podían ser identificadas por la diferente forma y localización de las áreas de piel engrosada y elevada (callosidades) que se encuentran sobre la cabeza. Al darse cuenta de lo mucho que se podía aprender sobre las ballenas a través del seguimiento de individuos identificados, en 1971 el doctor Payne inició el Programa Ballena Franca Austral, cuyo pilar fundamental son los relevamientos aéreos anuales de las ballenas que cada año se concentran a lo largo del perímetro de Península Valdés.
La identificación de individuos permite documentar a las ballenas que regresan a la Península, su distribución y estado de salud, y por sobretodo provee evidencia sobre los posibles cambios que se registran en la población y que pueden ser indicativos de problemas ambientales que enfrentan las ballenas.
COMO SE HACE EL RELEVAMIENTO
Gracias al apoyo de la Armada Argentina es posible efectuar los relevamientos con la aeronave Pilatus PL6. Este avión es sumamente versátil lo cual permite entre otras cosas que se pueda utilizar la pista de aterrizaje de la estancia La Adela en Península Valdés, propiedad de la familia Ferro, facilitando así la logística operativa de los relevamientos. Por otra parte, dado que es posible volar con la puerta de carga abierta, permite registrar una mejor imagen de las ballenas en el agua sin obstrucciones para tomar las fotografías.
El fotógrafo se ubica en el avión de manera que tenga la misma vista que el piloto, lo que les permite trabajar juntos para posicionar el avión correctamente sobre las ballenas. El piloto dirige el avión de manera que durante los círculos de sobrevuelo el avión quede posicionado entre la ballena y el sol en el momento de tomar las fotos. Para obtener fotografías con suficiente detalle del patrón de callosidades, el largo total de la ballena debe ocupar aproximadamente ¾ del ancho de la foto. En paralelo, dos asistentes a bordo van marcando con el apoyo de un GPS la localización de las ballenas y efectúan anotaciones relacionadas con la ruta de vuelo, los grupos de ballenas avistados y fotografiados, y otra información pertinente como la ubicación de las ballenas varadas en las playas.
PROCESO DE INDENTIFICACION
Una vez finalizados los relevamientos, en el laboratorio se procede al análisis de las fotos para incorporarlas al catálogo junto con todos sus datos asociados. De este modo se inicia el arduo trabajo de identificación realizado por la Prof. Victoria Rowntree, Directora del Programa en los Estados Unidos.
La mejor fotografía identificatoria de cada ballena se compara con todas las fotos de las ballenas que han sido identificadas individualmente, para verificar si la ballena en cuestión ha sido avistada en años anteriores, o si éste es el primer avistaje, debiendo entonces incorporarla al catálogo como un nuevo individuo.
La comparación de fotografías se hace utilizando un programa de computación desarrollado por Lex Hiby y Phil Lovell con el apoyo de IFAW (Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat). Este programa efectúa un extracto bidimensional del patrón de callosidades tridimensional de cada ballena. El investigador coloca una grilla digital en la fotografía de la cabeza de la ballena marcando puntos específicos de la misma: el sector frontal del bonete, la brazola y las dos cejas, ubicando así la grilla sobre las callosidades. Una vez que la grilla es correctamente ubicada en la cabeza de la ballena, el investigador le proporciona al programa la información del tamaño, forma y ubicación de las callosidades al pintarlas color naranja. Para distinguir las callosidades del rostro de las ubicadas en los labios, estas últimas se pintan en verde. Luego de pintar todas las callosidades el programa presenta el extracto bidimensional. Si este extracto luce correcto se lo guarda y luego se lo compara con la "biblioteca" de todos los extractos de las ballenas del catálogo.
Actualmente el catálogo del WCI/OA contiene más de 2.000 ballenas diferentes, algunas de las cuales tienen hasta 5 extractos diferentes, realizados a partir de fotografías tomadas desde distintos ángulos o en años diferentes.
Se estima que en la actualidad hay más de 19.000 ballenas francas en el hemisferio sur. El sistema de identificación computarizado es una invaluable contribución a nuestro entendimiento de las poblaciones de ballenas francas porque permite la comparación de catálogos a una escala global. Estas comparaciones sirven para entender la dinámica de las diversas poblaciones de ballenas y cómo esas poblaciones se relacionan entre sí. Con esta información se diseñan estrategias de conservación locales, regionales y globales para proteger a las ballenas y su hábitat.
13/11/07
EL CHUBUT

