El gobierno aprobó un plan de contingencia por el viaje del segundo en la línea de sucesión al trono, que tiene previsto llegar a principios de febrero.
El gobierno aprobó un plan de contingencia por el viaje del segundo en la línea de sucesión al trono, que tiene previsto llegar a principios de febrero.El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, aprobó un plan de emergencia para aumentar la presencia militar británica en las islas Malvinas, en medio del fuerte conflicto diplomático desatado después de que el premier acusara ayer al gobierno argentino de “colonialista”.
El prestigioso diario británico The Times, quien se encargó de revelar la noticia, asegura que el gobierno de Cameron busca reforzarse ante un posible aumento de la belicosidad semanas antes del 30º aniversario del conflicto del ’82.
La decisión fue adoptada en vísperas del primer viaje a las islas Malvinas del príncipe Guillermo. El segundo en la línea de sucesión al trono británico tiene previsto llegar a principios de febrero a las islas para hacer allí un entrenamiento militar de seis semanas como parte de su carrera en la aviación inglesa.
Cameron acusó al gobierno argentino de “colonialista” tras el bloqueo impulsado en el Mercosur a buques con bandera de las islas Malvinas en puertos de la región. La frase, pronunciada en la Cámara de los Comunes, generó una fuerte reacción de la Casa Rosada, de los gobernadores patagónicos y de la oposición.
El jefe de gobierno conservador hizo el comentario a instancias de uno de sus correligionarios, el tory nacionalista Andrew Rosindell, quien, a propósito del 30° aniversario del conflicto en el Atlántico Sur, durante la habitual interpelación parlamentaria semanal del primer ministro lo urgió a “recordarles a los argentinos que perdieron la guerra”.
Escepticismo en la prensa británica
En tanto, el nuevo capítulo en la escalada entre la Argentina y Gran Bretaña tuvo despliegue y repercusión en la mayoría de los medios editados en Londres. The Guardian, de hecho, encabezó su reporte con la idea que los gobiernos de Cristina Kirchner y David Cameron parecen “revivir la retórica de 1980”, al incrementar el cruce de críticas y acusaciones.
Para Jon Craig, principal corresponsal político de la cadena televisiva Sky News, la mención del diferendo Malvinas en medio de un debate sobre tasas de desempleo y problemas con sindicatos no fue otra cosa “que un volver a vivir la década del 80”.
Hasta en la redacción del semanario conservador, The Spectator, se dieron muestras de escepticismo. “Hay que ver hasta cuánto más alto puede el primer ministro aumentar los decibles de su retórica cuando el presupuesto de defensa está siendo recortado día por día”, advirtió la comentarista Camila Swift.
“Cameron debe cortar la ayuda externa, e invertir ese dinero en la defensa de Malvinas”, opinó por su parte Nile Gardiner, analista político de canales estadounidenses y británicos.
Repercusiones en la región
Las expresiones del primer ministro británico se hicieron eco ayer también en los países de la región. Desde Brasil, Uruguay y hasta El Salvador rechazaron duramente que Cameron calificara de “colonialista” la postura argentina sobre el archipiélago.
“Las decisiones del Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)” en respaldo a la soberanía argentina “son conocidas y ni siquiera es necesario ratificarlas”, señaló el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota. A su lado se encontraba el canciller británico, William Hague, que participaba una visita de Estado en Brasilia.
“No hay un cambio en la postura de las partes. Su posición sobre Malvinas no impide que tengamos una amistad productiva y creciente [con Brasi]”, respondió el funcionario inglés ante medios brasileños, que lo entrevistaron en el Palacio Itamaraty luego de la reunión con Patriota. “Discutimos este tema en la reunión”, afirmó.
19/01/12
LA NACION

