Fuerza laboral: nuevo desafío para el sector armatorial

Es escasa la disponibilidad de navegantes calificados para la Hidrovía.

Es escasa la disponibilidad de navegantes calificados para la Hidrovía.

Las empresas navieras locales, tanto las dedicadas al trabajo en cabotaje costero como en la Hidrovía, están enfrentando varios problemas. Hasta se podría decir que estos problemas son consecuencia de su propio éxito.

Efectivamente, el enorme crecimiento en la flota de cabotaje y de la Hidrovía se está encontrando con serios faltantes de tripulantes. Se han incorporado varios nuevos buques al cabotaje, mayormente tanques, con la intención de sustituir a los veteranos  de casco simple que ya han sido enviados a desguace o a los que quedan con una vida muy corta por delante.

De acuerdo a MARPOL, desde abril de 2008 los buques de casco simple no pueden transportar fuel oil o crudos pesados. Algunos aún sobreviven con productos livianos pero la mayoría solo lo podrá hacer hasta 2010. Unos 10 nuevos buques de doble casco (varios traídos directamente de los astilleros de construcción) operan ya en cabotaje y en los ríos, con más aún por venir.

Esto significa unos trescientos nuevos empleos en navegación (oficiales y tripulantes).

Además, una cantidad impresionante de barcazas y remolcadores de empuje se han incorporado a la Hidrovía (para 2008 se estima unas 400 barcazas y 20 remolcadores de empuje) que suman entre 300 y 400 puestos adicionales.

No importa que sean argentinos, paraguayos, bolivianos o uruguayos (socios en la Hidrovía); siguen siendo unos 700 puestos de trabajo adicionales para lo que hay una oferta muy ajustada.

Solo salarios espectaculares pueden atraer a nuevos navegantes y, efectivamente, este es  el caso. Capitanes con sueldos del orden de los 20.000 pesos mensuales no son excepción, en tanto que la marinería están cobrando en el orden de los 8.000 a 10.000 pesos mensuales, a lo que se suman los costos de seguridad social para las empresas.

La oferta de carga, por otra parte, no parece tener techo y se espera que sea aún mayor, especialmente en la Hidrovía.

Navegar la Hidrovía es un desafío

A pesar de promesas eternas de mejoras en la vía navegable, el dragado y señalización desde Santa Fe al norte, sigue como estaba hace 30 años. “Hacer” un oficial y navegante fluvial es mucho mas difícil que a un oficial de mar que puede haber recibido una educación formal superior pero no tendrá la experiencia requerida de recordar cada curva y referencia del río para su navegación segura. Esto viene solo con experiencia, y el crecimiento de la flota no permite dar tiempo para obtenerla. El uso de simuladores puede ayudar, pero la experiencia no puede ser sustituida.

Esta situación de oferta ajustada ha traído consecuencias indeseadas. La presión de los gremios por mayores salarios (al fin del día no deja de ser una simple situación de oferta y demanda) y las empresas que “pescan” gente de sus competidores, son historias diarias.

Dentro del marco de la relación empresa/empleados, un soplo de aire fresco se sintió en el caso de la venta de la operación de remolque portuario de Wijsmuller/Satecna Costa Afuera a Smit.

Los empleados de Satecna, luego de haber sido despedidos, indemnizados y tomados por Smit, agradecieron públicamente, por medio de una solicitada en el diario La Ciudad, de Bahía Blanca, al “Management” de Satecna por su forma de tratar a los empleados y su responsabilidad social, durante sus 27 años de relación.

Esa declaración es de una gran calidez. Conociendo el “Management” de Satecna y su estricto (a veces duro) estilo de negociación, uno se pregunta cuántas (si hubiera alguna) empresas locales recibirían un adiós tan cálido en circunstancias similares.

Por Jan Kok
Original en Buenos Aires Herald. Traducción del autor

13/08/08
NUESTROMAR

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