Fileteros protestan por haber sido echados de una planta (Mar del Plata)

Un grupo de trabajadores bloqueó la salida de 14 contenedores llenos de pescado de la empresa Moscuzza. Plantean allí su reclamo por haber sido echados de otra planta, con la que la empresa niega tener vinculación.

Un grupo de trabajadores bloqueó la salida de 14 contenedores llenos de pescado de la empresa Moscuzza. Plantean allí su reclamo por haber sido echados de otra planta, con la que la empresa niega tener vinculación.

La Justicia intervino ayer para tratar de descomprimir el conflicto que protagoniza un grupo de fileteros que desde el miércoles pasado mantiene bloqueados los accesos a la fábrica Pedro Moscuzza e Hijos ubicada en Ortiz de Zárate al 2900. Si bien la empresa aseguró no tener ningún tipo de relación con los trabajadores, lo cierto es que alrededor de 20 obreros decidieron instalarse frente a la planta quemando neumáticos, luego de que se les impidiera ingresar a otro establecimiento llamado cooperativa Stella Maris, ubicado en Hernandarias al 3300.

Aparentemente, en esa planta se procesa pescado suministrado por una tercera firma, denominada Micamar, a la que Moscuzza sí reconoció venderle ocasionalmente materia prima, pero con la que afirmó no tener ningún otro tipo de vínculo que no sea el de "vendedor y cliente".


La fiscalía de turno, a cargo de Facundo Gómez Urso, tomó intervención en el caso ayer debido a que la protesta que se desarrolla frente a la fábrica de la calle Ortíz de Zárate impidió trasladar hasta los muelles 14 contenedores repletos de pescado, valuados en unos 20 mil dólares cada uno. La eventual pérdida no resultaría menor si se tiene en cuenta que durante el conflicto que paralizó al puerto semanas atrás, la compañía denunció perjuicios por 1 millón de dólares. Ayer el fiscal prefirió no ordenar ningún desalojo por lo que le confió la causa a la Oficina de Mediación Judicial, donde desde ayer se intenta llegar a un acuerdo de manera pacífica. "Nos echaron de la cooperativa donde trabajábamos. Fuimos a trabajar como todos los días y nos corrieron" resumió ayer ante LA CAPITAL uno de los protagonistas de la protesta.


Según los manifestantes, hasta hace algunos días prestaban servicios en un establecimiento conocido como Stella Maris, atribuido por ellos a la firma Moscuzza. No obstante, desde la empresa negaron de un modo rotundo tener alguna vinculación con esa planta.

Voceros de la firma indicaron que hasta desconocían la existencia de ese establecimiento en el puerto marplatense, del cual se desconoce a ciencia cierta si posee habilitación municipal o del Senasa. Incluso ayer los trabajadores le aseguraron a LA CAPITAL que "jamás hubo" en ese lugar algún tipo de inspección o control de parte de algún organismo para verificar si opera o no clandestinamente.

Directivos de Moscuzza explicaron que "una pequeña parte" de la materia prima que capturan sus buques suele ser "vendida" a otras empresas, entre las cuales figura una que se llama Micamar y tiene su sede en la esquina de Magallanes y Pesadores. "Ocasionalmente esa firma nos compra pescado y, según tenemos entendido, apenas el 10% de la materia prima que adquiere en el mercado se la damos nosotros", indicaron en Moscuzza, donde además, brindaron otras precisiones: "Nosotros no podemos hacernos responsables de lo que hace Micamar con el pescado que le vendemos. No sabemos si ellos, a su vez, se lo venden a un tercero como Stella Maris o a otras plantas clandestinas".

La conflictividad laboral en el puerto, si bien no exhibe la virulencia de días pasados, por estas horas comenzó a reverdecer. Es que mientras en la sede del Ministerio de Trabajo se intenta avanzar con la registración laboral dentro de algunas cooperativas el clima comienza a caldearse en decenas de plantas que, seguramente, no serán alcanzadas por este proceso, aún cuando quienes trabajan allí tengan esa expectativa.

Se trata, en su mayoría, de establecimientos clandestinos que funcionan en verdaderas "covachas" de las que existen por montones en puerto marplatense, sin recibir ninguna clase de control de parte del municipio, el Senasa, la AFIP o del propio Ministerio de Trabajo.

18/08/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

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