La candidata presidencial mencionó al ministro de Planificación, Julio de Vido; al ex titular del ente regulador de autopistas, Claudio Uberti; y al ex chofer del Presidente, Rudy Ulloa. Declaró que pedían plata a las pesqueras para la campaña electoral.
La candidata presidencial mencionó al ministro de Planificación, Julio de Vido; al ex titular del ente regulador de autopistas, Claudio Uberti; y al ex chofer del Presidente, Rudy Ulloa. Declaró que pedían plata a las pesqueras para la campaña electoral.
La candidata presidencial por Coalición Cívica, Elisa Carrió, vinculó hoy ante la Justicia a varios funcionarios del Gobierno actual con la compañía de pesca Conarpesa y el empresario Héctor Antonio, que ella misma había involucrado en el asesinato del pesquero Raúl “Chacho” Espinosa.
Durante un descargo que fue intercalando con fuertes consideraciones políticas, Carrió ratificó sus sospechas sobre del homicidio ocurrido hace cuatro años en Puerto Madryn. Y mostró la grabación de una conversación suya con la mujer de la víctima, Lorena Gabarras, en la que ésta reveló: “Héctor Antonio es la cabeza de todo esto”.
Carrió aseguró que, a principios de 2003, cuando visitó Puerto Madryn, “la ciudad estaba llena de carteles Kirchner-Conarpesa”, e inclusive añadió que el entonces candidato a la Presidencia “iba a hacer un acto en el estadio Brown donde jugaban los equipos de basquet y voley de Conarpesa”.
“Gabarrus me dijo que -el ex chofer del presidente Kirchner- Rudy Ulloa Igor, y Claudio Uberti -recientemente desplazado de su cargo por el escándalo de la valija- eran los que pedían plata a las pesqueras para la campaña electoral de Kirchner”, y precisó que “quien más insistía era Uberti”.
También llamó la atención sobre la coincidencia de que, además de Antonio, el presidente de Conarpesa, Fernando Alvarez, y el ministro de Infraestructura, Julio De Vido, la querellaron por sus declaraciones acerca del negocio de la pesca en la Patagonia y el crimen de Espinosa.
“Hay una suerte de íntima conexión entre los tres -disparó-, porque De Vido es amigo de Antonio”, que es hijo del financista histórico del peronismo Jorge Antonio y representa a la empresa Pescafina, comercializadora en Europa del langostino que Conarpesa captura en los caladeros del mar argentino austral.
Al redondear su defensa, Carrió insistió con que “yo nunca le imputé delitos al señor Antonio, sino que planteé a la Justicia una línea de investigación” para esclarecer el crimen de Espinosa y remató: “Yo hablé para colaborar con la Justicia de la Nación y siempre dije la verdad”.
En el turno de los testigos compareció Antonio y recalcó que nunca estuvo imputado ni lo citaron de la Justicia en relación a la muerte de Espinosa, así como tampoco en las investigaciones por la ‘Operación Langostino‘ de tráfico de drogas ni en la pesquisa sobre las actividades de lavado de dinero atribuidas al banco BCCI de Gaith Pharaon
“Yo no aparezco en todo esto hasta que la doctora Carrió me metió gratuitamente en el tema”, afirmó el querellante, y se lamentó de que el efecto en su vida privada y laboral de las acusaciones contra él “fue devastador porque en 2004 Carrió tenía muchos más crédito político y era la jefe de la oposición”.
Y justificó su querella contra la candidata presidencial para que Carrió “vea el daño que sus palabras puedan causar a cualquier ciudadano normal aunque dé rédito político”.
Finalmente el juez Schlegel dispuso un cuarto intermedio hasta el lunes 27, a las dos de la tarde, cuando los defensores Mariana Stilman y Gerardo Conte Grand -ex diputado peronista- formularán los alegatos defensivos y el abogado querellante Jorge Sandro haga lo propio. Luego Carrió dirá unas últimas palabras antes de la sentencia.
18/08/07
EL CRONISTA
