Fernando Aguerre: “Todos somos por lo que damos”

Fernando Aguerre: “Todos somos por lo que damos”

Amante del surf, presidente de la Asociación internacional de ese deporte, el marplatense Fernando Aguerre, y un dialogó a fondo en una visita a su ciudad.


Amante del surf, presidente de la Asociación internacional de ese deporte, el marplatense Fernando Aguerre, y un dialogó a fondo en una visita a su ciudad.

A poco de haber recibido un premio internacional, y tras haber dado una charla en la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, donde estudió, el empresario Fernando Aguerre, fundador de la marca “Reef”, y presidente de la International Surfing Association, está convencido de que “somos por lo que damos, y si no damos, no somos nada, sin que importe “lo logrado”.

Aguerre, quien analiza emprender un desarrollo inmobiliario en la zona de Waikiki con la construcción incluso de un Museo del Surf, concedió una entrevista a LA CAPITAL señalando que “todo en la vida es una serie infinita de causas y consecuencias. Siempre estuve soñando, siempre en movimiento, para cumplir los sueños míos y de otros soñadores”.

Admitió que sigue practicando surf diariamente, en cualquier lugar del mundo donde haya una buena ola, se refirió a las gestiones que sigue realizando, bregando para que el surf sea deporte olímpico, e insiste en que se institucionalice a Mar del Plata como capital nacional del deporte que cada vez gana más adeptos.

-¿Qué significa haber sido distinguido con el premio Waterman of the Year?

-El Waterman of the Year Award (Premio al Hombre de Mar del Año), es la distinción máxima que otorga SIMA (la Cámara de la Industria de surf de EE.UU.) y la han recibido las leyendas del surf desde Gerry López y Greg Noll, hasta Kelly Slater, Andy Irons y Laird Hamilton. Es algo muy fuerte, pues soy el primer latino en la historia que lo recibe… Creciendo en Mar del Plata, cuando organicé los campeonatos en la década del 70 y luego fundamos el hoy mítico Ala Moana Surfshop, jamás me hubiera imaginado que algún día recibiría este honor. Y lo recibo con mucha humildad, como combustible para mi motor, para seguir trabajando por la difusión del surf en todo el mundo, para seguir haciendo lo que amo, en causas humanitarias y ambientalistas en el mundo del surf. Es algo que me compromete a seguir con mas fuerzas y pasión haciendo lo que amo.

-De aquel pibe que se fue de Mar del plata soñando a ser El Hombre de Mar del año han pasado muchas cosas. ¿Cuales fueron los momentos más altos de tu trayectoria?

-Todo en la vida es una serie infinita de causas y consecuencias. Siempre soñando, siempre en movimiento para cumplir los sueños míos y de otros soñadores. Ese chico que a los 11 años se paró por primera vez en una ola, es el mismo que luego arreglaba tablas para ganar unos pesos a los 12 años, que a los 14 era artesano en la Diagonal, a los 16 representante estudiantil en el Nacional Mariano Moreno, a los 17 DJ y organizador de fiestas, y a los 20, presidente de la primera Asociación Argentina de Surf, luchando para que el gobierno militar levantara la prohibición al surf en Mar del Plata. Luego el viaje a California en el 80 por dos meses, un visita corta a mi hermano en San Diego en el 82 (él se mudó a California en el 81), y finalmente mudarme a California en el 84, muerto de miedo por el futuro, en un país en el que solo conocía a dos personas (mi hermano era una).

Los cimientos marplatenses

-Lo tuyo fue siempre el trabajo en equipo…

-Todo lo que aprendí en Mar del Plata, con mis padres, mis abuelos, mis amigos, mis maestros y profesores, se convirtió en los cimientos de mi vida desde la partida de Mar del Plata. Ya hace mucho me di cuenta que solo no soy nada. Solo, soy cero. Todos “somos” por el amor que recibimos de los otros, somos por el amor que damos, somos por lo que damos, y si no damos, no somos nada, sin que importe “lo logrado”.

-¿Y cuál fue el mayor acierto de tu carrera?

-Acierto, no lo sé. Estoy más enfocado en el presente y en el futuro, que en el pasado. Pero ciertamente te puedo decir, que todos los cambios en mi vida, siempre vinieron por decisiones tomadas, a veces a pesar de las incertidumbres, muchas veces con miedo, asustado por lo desconocido. ¿Grandes decisiones? Una muy grande fue enamorarme de la justicia, cumplir con el mandato de mi bisabuelo anarquista y de mi abuelo socialista, de mi madre idealista, sin llegar a ser yo anarquista o socialista. Mi idealismo, mezclado como mi tendencia a pasar a la acción, me llevaron a esto que ahora llamo “idealismo práctico”. Pero tal vez la mayor fue en 3er año de la secundaria meterme en el Centro de Estudiantes, y comenzar a desarrollar mi pasión por organizar eventos, por conectar a la gente, por construir puentes. Pasé a la práctica en esos temas, y así pasé de ser un intelectual, un “pensador”, a ser una mezcla que incluye soñar, planear y hacer.

-¿Seguís practicando surf diariamente?

-Todos los días. Aunque sea un rato corto. “El peor día de olas, es mejor que el mejor día sin olas, sin surfear…” El surf es como el amor, o lo haces seguido o tarde o temprano lo dejas de hacer del todo. El surf es mi “actividad física”, pero no es “solo física”. El surf es salud mental, es casi meditación, unión con el mar, pero también es darnos cuenta de nuestra fragilidad en la vida, de lo temporario que es todo lo que nos pasa, lo bueno, y lo malo. Tengo suerte que es un deporte familiar. Casi todos lo practicamos. Mi hermano, sus hijos, mis hijos, mi compañera de vida, Florencia, y supongo y me encantaría, que también nuestra hija Gina Eve algún día. Todos mis amigos surfean, la gente con la que trabajo surfea, y si no lo hacen, los llevo para que lo experimenten ellos mismos.

-Dame algunos números del surf hoy en el mundo.

-En 1978, cuando fundé la primera Asociación Argentina, éramos menos de 200 surfistas, tal vez 100.Luego de dos años de promoción, eventos, radio, tv y movidas de todo tipo, éramos algunos miles. Diez años más tarde éramos algunas decenas de miles. Veinte años más tarde, cuando organicé las eventos del Mundial profesional de la ASP, el surf tuvo su tercera explosión demográfica. Y ahora, es parte de la cultura joven, o de toda la cultura de lugares como Mar del Plata. Fijate, que hoy la gente en la playa va vestida con marcas de surf, que son marcas creadas por surfistas. Pero además las marcas de surf, hoy son también de invierno. No solo shorts y remeras. Eso mismo que pasó en Argentina, en momentos diferentes, ha pasado en el resto del mundo. En Hawai el surf fue prohibido por los religiosos puritanos y calvinistas del siglo 19, y hoy todo es surf en Hawai. Y en California, centro del hippismo y la música en los 60, pero también cuna del surf en EE.UU. adonde hoy ir a surfear es parte de la vida diaria de más de un millón de personas de ambos sexos, todas las edades, y todos los niveles socioeconómicos.

“Hacer algo para ayudar”

-Alguna vez me dijiste que el día en que el surf explote en China sería algo increíble. ¿Cómo está hoy?

-Y como todo en China, es lento, pero cuando arranca es una ola gigantesca. Hace dos años no había surfistas chinos. Hoy hay miles, casi todos principiantes, pero también hay algunos que ya compiten con extranjeros. De hecho en el ISA China Cup del año que viene, no serán las 8 primeras naciones en el ranking ISA compitiendo, sino las 7 primeras, más China.

-Tenés un costado solidario rescatado por todos tus colegas…¿Cómo se instrumenta esa ayuda?

-Para mí ser solidario, no es algo especial. Es algo que lo deberíamos poner en práctica todos. Siempre lo fui, desde pequeño. Para mi es muy simple: el sufrimiento de los demás, siempre me pega, siempre lo siento. Y si puedo, trato de hacer algo para ayudar. Es una actitud de vida, es un placer hacerlo, y es una alegría dar una mano. Puede ser bajarme del auto para ayudar a cruzar la calle a dos señoras ciegas, como me pasó hace poco en Mar del Plata, mientras un energúmeno me tocaba la bocina como loco, porque había parado el auto y puesto las balizas, para que ellas pudieran cruzar de mi mano… Me pasa todo el tiempo, que gente que no conozco me escribe pidiéndome ayuda, consejos, un respuesta, un contacto. Siempre lo hago. Hubo otros que lo hicieron conmigo, y muchos que hoy lo hacen por mi. Sería un trucho si pidiera ayuda, pero no estuviera dispuesto a darla. Siempre tenemos que estar dispuestos a dar, de aquello que le pedimos a otros que nos den.

-¿Mar del Plata fue el nacimiento de tu carrera. Cuando venís y ves a miles de pibes surfeando, teniendo en cuenta que no llegaban al centenar cuando arrancaste, qué sentis?

-Me da mucha alegría por ellos, por el placer que los marplanautas y los visitantes hemos encontrado en este hermoso mar, que es una cancha natural para surfear. El lado no tan copado, es el de la gente que va al mar, no a curtir, pero a pelearse con otros, a traer sus frustraciones, y terminan creando tensiones con otra gente que va a curtir. Pero esto no solo pasa en el mar, también pasa en las canchas de otros deportes, en cómo la gente maneja en las calles. A mí me encantaría que cumpliéramos con la declaración del Congreso de la Nación, de Mar del Plata como Capital Nacional del Surf, un título que ya tenemos, que nadie disputa, y que hace 5 años, el Concejo Deliberante da la ciudad lo declaró formalmente. Espero que algún diputado de la provincia de Buenos Aires, lo ponga en discusión y votación.

-Participaste en Buenos Aires de la reunión del Comité Olímpico Internacional. ¿Seguí bregando por el surf como deporte olímpico. ¿Considerás que lo vas a lograr?- ¿Cómo están las gestiones?

-Estuve en la reunión de Buenos Aires en septiembre, el congreso más importante en los últimos 10 años. Creo que entraremos en los Juegos del 2024 (aun no decidieron la sede), pero no nos olvidemos que el surfing y el SUP (Stand Up Paddleboard, las tablas para remar parado), ya están dentro del Movimiento Olímpico gracias a la gestión desarrollada desde la ISA. Ya hemos participado en Juegos Deportivos de Playa de Asia, de Sudamérica, en los Bolivarianos. En todos esos eventos los surfistas y SUPeros vestimos los uniformes de los equipos olímpicos de cada país. La tarea de entrar a los Juegos Olímpicos es ardua, super lenta, y realmente te prueba la persistencia y constancia que es necesaria en gran cantidad. Pero bueno, los surfistas somos pacientes, aprendimos a serlo esperando las olas, los días de olas…La clave es que finalmente hace un año, se materializaron los primeros Parques de Olas (Surf Parks) y en los próximos meses aparecerán muchos en muchos paises. Olas de dos metros de 150 metros de largo. Y eso es lo que nos faltaba para que nos aceptaran.

Desarrollo inmobiliario en Waikiki

-En Mar del Plata trascendió que estás interesado en desarrollar un emprendimiento privado en la zona de Waikiki. ¿Podés dar precisiones?

-Me encantaría ayudar a jerarquizar esa zona, con raíces surferas reales en el país. Curiosamente, Waikiki, en Hawaii, es la playa cuna del surf moderno, donde unos pocos hawaianos resistieron a la prohibición de surfear a finales del siglo XIX, y desde donde salió el padre del surf moderno, el Duke Kahanamoku. Nuestra Waikiki, es también cuna de nuestro surf, de nuestra cultura playera de hoy. Me encantaría que no fuera “un balneario”, sino un centro social y cultural, pero no solo del surf, sino de la cultura de playa, que es parte de lo que es Mar del Plata. Hace 100 años la playa era privilegio de pocos, igual que los deportes. Hoy la playa es para todos, igual que los deportes. Espero que esta visión, que es compartida por mucha gente en muchos sectores se convierta en frutos reales y que Waikiki sea un agregador de valor a la ciudad.

-¿Contempla además la realización del Museo del Surf?

-Amo la historia, amo el surf. Me encantaría que Mar del Plata tuviera su Museo de Surf, como lo tienen las otras grandes ciudades del surf mundial en Brasil, Perú, y por supuesto Australia, California, Hawaii y Francia. Mi sueño es que sea un museo que convoque no solo a los surfistas argentinos, sino que traiga a las leyendas del surf mundial. Creo que no es un sueño, sino más bien una posibilidad, que me encantaría ayudar a que suceda.

-Alguna vez te tentaron para hacer política, para ser candidato en Mar del Plata. ¿Lo pensás o es algo que ya esta desechado?

-Me encanta la política con mayúsculas, la que casi nadie cree que existe o que es posible que exista. Pero creo que puedo hacer más por la ciudad y por los demás desde afuera de la política, aunque con una visión política, poniendo esfuerzo y amor para mejorar la sociedad. De hecho, mi vida como presidente de la ISA (Asociación Mundial de Surf, reconocida por el COI), me ha convertido en un embajador itinerante del surf, pero al mismo tiempo me ha permitido dialogar con líderes del mundo, promoviendo el surf como algo digno de ser apoyado, en algunos lugares como recurso turístico, en todos, como una manera de educar a los jovenes en lo bueno que es cuidar al mar, que nos da las olas, y al que muchas veces destruimos con nuestras poluciones “civilizadas” y en todos como un integrador socioeconómico de excelentes resultados. Además, amo mucho mi libertad de pasar tiempo con las personas que quiero, en especial mis cuatro hijos, y por supuesto mi amor Florencia. Mi libertad de poder sentarme a ver un atardecer mientras espero las olas, o prestarle mi tabla a un pibe que nunca se subió a una, para que la pruebe por primera vez y que él también se enamore del mar y de las olas. Eso fue lo que hizo una persona conmigo y mi hermano, en una ventosa tarde de 1969 en las olas del Torreón. Y me cambió la vida para siempre.

Por Marcelo Pasetti

25/11/13

LA CAPITAL (Mar del Plata)

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