Un equipo de arqueólogos explora con tecnología 3D el buque “La Lune”, del rey francés Luis XIV, hundido hace 350 años frente a Toulón, para saber cómo preservar tras su rescate los 60.000 objetos que contiene, desde cañones a porcelanas.
Un equipo de arqueólogos explora con tecnología 3D el buque “La Lune”, del rey francés Luis XIV, hundido hace 350 años frente a Toulón, para saber cómo preservar tras su rescate los 60.000 objetos que contiene, desde cañones a porcelanas.
“La Lune” yace a más de 300 pies bajo la superficie del mar, allí donde naufragó en 1664 con un millar de hombres a bordo cuando, al regresar de una operación militar y por temor a la peste, les ordenaron mantenerse en cuarentena y les negaron ingresar al legendario puerto de Toulón.
A lo largo de la historia, Toulón fue escala de navíos de un sinnúmero de procedencias, escenario de saqueos de piratas y sarracenos y refugio de armadas militares. Cerrada al mar por la península de Giens al este y por la de Saint-Mandrier al sur, que retienen la subida de la marea, la rada de Toulón alberga actualmente el mayor puerto militar de Francia, a mitad de camino entre Marsella y Saint Tropez.
Ahora, ayudado por la plataforma 3DExperience, el grupo científico “se embarcó en una expedición para explorar, registrar y recuperar” las piezas hundidas con la nave, informó la empresa Dassault Systèmes, que desarrolló esa tecnología. La compañía indicó que colabora “con la Marina francesa, y el reconocido arqueólogo Michel L`hour y su equipo, en la exploración de La Luna”, citado como “el buque insignia de Luis XIV”, que naufragó cuando impedido de amarrar en puerto procuraba alejarse de la costa.
La expedición arqueológica submarina se propone ahora develar los secretos de ese naufragio. “La nave, impecablemente conservada, es un enorme tesoro con 60.000 objetos. El equipo espera recuperar desde cañones a delicados frascos de cerámica e instrumentos musicales”, explicaron. Pero después de 350 años en el fondo del mar, si esos objetos no se tratan inmediata y adecuadamente se desintegrarán, por lo que emplearán esa tecnología para generar modelos tridimensionales “in situ”.
25/11/13
EL DÍA

