Resulta sorprendente el que la merluza común (gayi) esté prácticamente en extinción. De acuerdo a los últimos estudios del Instituto de Fomento Pesquero, ya no quedan especies adultas. Hay sólo juveniles y no han tenido aún su proceso de maduración sexual. Por lo tanto, de seguirlas extrayendo, desaparecerían. Esta es la pescada, y tradicionalmente ha estado en los platos chilenos y muy en especial en Semana Santa.
Resulta sorprendente el que la merluza común (gayi) esté prácticamente en extinción. De acuerdo a los últimos estudios del Instituto de Fomento Pesquero, ya no quedan especies adultas. Hay sólo juveniles y no han tenido aún su proceso de maduración sexual. Por lo tanto, de seguirlas extrayendo, desaparecerían. Esta es la pescada, y tradicionalmente ha estado en los platos chilenos y muy en especial en Semana Santa.
El consumo de pescado en Chile por persona es todavía muy bajo, no pasa de los 5 kilos, cuando en otros países como Japón supera los 80 kilos anuales. Sin embargo, los beneficios para la salud de consumir productos del mar, particularmente pescado, son bastante conocidos.
Las razones de este colapso necesariamente deben ser investigadas, por cuanto el año 2002 se otorgaron 120 mil toneladas de cuota a extraer entre industriales y artesanales. La medición en que se fundamentaba esta cuota estaba muy por sobre las cifras de años anteriores. Además, influyen otras causas, como la pesca de arrastre en áreas de reproducción y desarrollo de ciclos biológicos; cambios climáticos que se han visto acrecentados por el fenómeno de los gases invernadero, y la introducción masiva de la jibia, que es un gran depredador .
Para estos efectos, se ha establecido un plan de recuperación que incluye: veda; reducción de cuotas; protección de áreas críticas; la constitución de un comité científico el 28 de marzo; un comité de manejo, en el cual entran los distintos actores de pesca artesanal e industrial; una posibilidad de cierre total, y una reevaluación de las artes de pesca.
Al bajar el número de peces se reduce la posibilidad de encuentro y, por consiguiente, la reproducción. Al estar capturando peces de menor tamaño se requiere sacar mayor número de ellos para llegar a la cuota. Es posible que hoy haya que sacar más peces que antes para una cuota tres veces menor.
Una merluza normalmente vive 20 años, se captura hasta los 14 y se reproduce a partir de los cuatro. Hay que revisar los porcentajes de descarte, es decir, devolución de peces muertos al mar, así como la fauna acompañante de peces juveniles en otros tipos pelágicos, como lo son el jurel, la anchoveta y la sardina.
La crisis asociada a la merluza común ha significado una reducción del 60% de los niveles de producción y 51% de la exportación, 25 millones de dólares de los ingresos globales, y una reducción del 44% en el empleo directo relacionado con los pescadores artesanales y 78% de desempleo en las plantas industriales. El manejo de los recursos renovables debe ser tomado al margen de fines electorales, en el que debe privilegiarse la reproducción natural de estos y el acceso equitativo de la fracción que se pueda extraer.
Por Antonio Horvath K. – Senador
09/04/07
ESTRATEGIA
