Expectativa por la ley que castigará la pesca en Malvinas

El diputado nacional chubutense Eduardo De Bernardi preside la comisión que estudia la iniciativa. El proyecto de ley ya tiene dictamen y podría entrar al recinto en las próximas semanas.

El diputado nacional chubutense Eduardo De Bernardi preside la comisión que estudia la iniciativa. El proyecto de ley ya tiene dictamen y podría entrar al recinto en las próximas semanas.

La Cámara de Diputados de la Nación podría votar en los próximos días una ley que castigaría el juego a dos puntas que realizan algunos grupos empresarios internacionales en el ámbito pesquero, capturando recurso en aguas nacionales con permisos otorgados por nuestro país y también con licencias dadas por el gobierno kelper de Malvinas. La iniciativa estuvo a punto de ser tratada el año último pero finalmente no se pudo y ahora parecería existir el consenso necesario hacerlo, según señaló ayer a Diario EL CHUBUT el Diputado Nacional Eduardo De Bernardi, presidente de la comisión que tiene en análisis el anteproyecto de ley.

El mencionado proyecto propone una modificación en el actual Régimen Federal de Pesca (Ley 24.922) que obligará a las empresas a optar entre los permisos de pesca otorgadas por la Argentina y las expedidas por el Reino Unido para pescar en Islas Malvinas. Los cambios se darían en el artículo 27, que esclarece quiénes pueden pescar en aguas argentinas. Este artículo es el que acabaría definitivamente con las triangulaciones de permisos realizadas por algunas empresas. En el artículo 28 se agrega que la violación a esa normativa implica la caducidad automática de cuotas y permisos.

Por último, en el artículo 51, se incrementan los montos de las sanciones a las actividades pesqueras ilícitas. Tras lograr la media sanción del Senado Nacional, el proyecto se encuentra en análisis dentro de la Comisión Permanente de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios que preside el chubutense Eduardo De Bernardi. Pero el legislador cordillerano no es él único patagónico que integra esa comisión; ya que también están en el tema los diputados nacionales Juan Acuña Kunz, Eva García de Moreno, Eduardo Arnold, Rafael Cambareri, José Manuel Córdoba, Cinthya Gabriela Hernández, Roddy Ingram, María Fabiana Ríos y Rosana Andrea Bertone.

Al ser consultado por EL CHUBUT sobre la marcha del proyecto, De Bernardi sostuvo que el mismo no había tenido tratamiento parlamentario en Diciembre de 2006 por falta de quórum, "pero ya estaba incluido, así que me imagino que en este mes entrará de nuevo al recinto ese proyecto dictaminado en base a la iniciativa que vino con media sanción de la Cámara de Senadores". El legislador del Frente para la Victoria indicó que el proyecto enviado desde el Senado sufrió algunas modificaciones, pero las mismas fueron "mas bien de forma no de fondo", relacionándose los cambios con aspectos formales, como "la ubicación de algunos artículos o en la redacción".

Al ser consultado si es posible que la iniciativa sea tratada en el recinto y aprobada antes del 2 de Abril, Eduardo De Bernardi sostuvo que "la idea es sacarlo cuanto antes o sea no lo hemos podido tratar antes porque ustedes saben que recién empieza este periodo de sesiones, así que seguramente la semana que viene se tratará de vuelta en comisión para reforzar el dictamen y mandarlo al recinto". En cuanto al objetivo de la nueva norma, el legislador afirmó que "el espíritu de la norma es realmente que en las cuestiones pesqueras la Argentina tiene en ese campo la soberanía que le corresponde como dueña del recurso y del mar continental", resumiendo que "acá el que va a pescar en el Mar Territorial Argentino es el que tenga realmente el permiso de pesca por la autoridad argentina".

El Diputado Nacional expresó que de comprobarse irregularidades, las empresas podrían sufrir sanciones, "incluso hasta la pérdida de todos los permisos otorgados por la autoridad argentina y si no tiene permisos las consecuencias de la violación de los recursos naturales nuestros, con las sanciones correspondientes, decomisos y todo lo que proyecta la ley en consecuencia2. Por último y al requerirse su opinión sobre el tratamiento del proyecto por parte de la oposición, De Bernardi no dudo en señalar que la propuesta "tiene el consenso mayoritario porque es un proyecto de interés nacional".

LOS CAMBIOS

De aprobarse una nueva reglamentación, los arma-dores deberán presentar una declaración jurada en la que figure que no son propietarios ni están asociados con buques que operen en la zona económica exclusiva argentina sin el permiso del gobierno argentino.

En la práctica, ello implicaría la prohibición a los titulares de licencias locales de asociarse con empresas que operen dentro de los mares cuya soberanía está en conflicto. Se prevé la baja automática de los permisos de las empresas a las que se les compruebe la antedicha relación. También se contempla el aumento de las multas para las empresas que operen en forma ilegal. De su actual valor de treinta mil pesos (diez mil dólares) pasarían a cinco a diez millones de pesos (1,6 a 3,2 millones de dólares). Las sanciones también incluirían el decomiso de las artes y/o equipos de pesca, de la captura obtenida en forma ilícita y hasta de la embarcación. En el proyecto no hay ninguna mención explícita a la pesca en Islas Malvinas ni al conflicto que mantiene Argentina con el Reino Unido por los permisos pesqueros. En uno de los proyectos originales se hacía referencia explícita al tema Malvinas, pero por razones diplomáticas se optó por eliminarla.

Los derechos de pesca son desde 1987 la principal fuente de ingresos de las Malvinas y los directos responsables de su bienestar económico. En sus aguas faenan sobre todo empresas españolas y asiáticas, pero las primeras son las más numerosas, ya sea en solitario o formando empresas asociadas con habitantes de las Malvinas, tal y como fomenta la administración local. Entre las compañías españolas presentes en aguas del Atlántico Sur figuran Pescanova, Pescapuerta, Pereira, Freiremar, Hío Pesca, Manuel Nores y Chymar. la decisión que adopte la mayoría de las empresas españolas dependerá directamente del volumen de negocio que posean en una u otra costa. Por ejemplo, Pescanova tiene mucha mayor presencia en Argentina que en las Malvinas, una situación similar a la de la gallega Armadora Pereira. La media de producción anual de las aguas que rodean las Malvinas es de unas 200.000 toneladas, de las cuales un 75% es calamar. En la zona también faenan flotas procedentes de Corea del Sur, Taiwan y China.

15/03/07
EL CHUBUT

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