La justicia procesó al capitán del buque “ILLIA”.
La justicia procesó al capitán del buque “ILLIA”.
La jueza federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio, procesó a seis de los 11 imputados por el derrame petrolero producido el 26 de diciembre último en la playa de Caleta Córdova. Entre los procesados se encuentran cinco integrantes de la tripulación del buque Presidente Illia y un superintendente de la empresa Antares, la firma armadora de la embarcación.
El buque Presidente Illia fue señalado como el responsable del derrame de hidrocarburo mientras realizaba una operatoria de carga de petróleo en la monoboya de Terminales Marítimas Patagónicas (Termap).
La mancha habría tenido un volumen total del orden de los 300 metros cúbicos. Una fotografía obtenida por el capitán y enviada por mail hacia la empresa armadora, a partir de la aparición de una mancha oleosa sobre las 7 de la mañana del 26 de diciembre, fue uno de los elementos que permitió sostener con elevado grado de certeza que los responsables del buque pudieron estar al tanto, o al menos representarse la posibilidad de que algo anormal estaba ocurriendo.
En efecto, a la embarcación se le había recambiado días antes, al salir del puerto de San Lorenzo, una válvula de la bomba de lastre. Según pudo saberse, los cuatro tanques de lastre, que acumulan agua de mar en momentos en que el barco está vacío para poder asegurar su estabilidad en navegación, tienen cañerías de interconexión que pasan por dentro del tanque de carga de petróleo. El tanque cuya válvula había sido dañada está unido a su par por un fuelle que atraviesa la zona de de carga de hidrocarburo: por un golpe de presión, el fuelle se habría roto y a partir de allí se produjo el ingreso de hidrocarburo. Al eliminar lastre por el tanque correspondiente, además de agua se desechó petróleo al mar.
Esa maniobra se produjo entre las 4 y las 6 de la mañana, mientras que una hora después se registró la fotografía efectuada por el capitán al observar una mancha oleosa alrededor del buque. En una comunicación ante el supervisor de la empresa armadora, Antares, según las fuentes judiciales (ya que no se entregó copia de la resolución a la prensa), se le habría dicho que no había elementos para suponer que hubiera problemas con la carga de crudo, según habrían alegado tanto el capitán como el superintendente de Antares. El barco se retiró del lugar y la mancha primero hizo un recorrido hacia fuera, favorecida por los vientos y la marea, pero luego retornó hacia las cosas, con el impacto ya conocido.
Según establecieron las autoridades judiciales a cargo de la investigación, la diferencia entre el volumen cargado en Caleta Córdova (30.000 metros cúbicos ) y lo que llegó al puerto de Campana al momento de ser interdicto el buque, es de unos 300 metros cúbicos . "Como la bomba de lastre tiene una capacidad de 2.000 cúbicos por hora, 300 metros fueron arrojados en 5 minutos", evaluó una de las fuentes a cargo de la investigación, para dimensionar la magnitud del impacto. "Si con sólo unos minutos y una escasa cantidad se provoca este impacto, es inimaginable lo que hubiera pasado con un problema de mayor magnitud".
22/03/08
DIARIO DE MADRYN
