Nadie supo precisar el origen de la "protesta" pero se sospecha que la carga fue trasladada hasta dos lugares desde alguna planta procesadora con el objetivo de alertar sobre los perjuicios de la medida de fuerza.
Nadie supo precisar el origen de la "protesta" pero se sospecha que la carga fue trasladada hasta dos lugares desde alguna planta procesadora con el objetivo de alertar sobre los perjuicios de la medida de fuerza.
Montículos de vísceras, cabezas y espinas de pescado aparecieron ayer a la mañana esparcidos sobre la calle Ortíz de Zárate, entre Bermejo y Figueroa Alcorta, y en la avenida Antártida Argentina, a pocos metros del acceso al barrio privado Rumencó. Nadie supo precisar su origen, pero se sospecha que la carga fue trasladada hasta ambos lugares desde alguna planta procesadora.
Las fábricas dedicadas a la producción de filets suelen acumular restos de pescado en containers para después, vendérselos a las plantas que fabrican harina. Pero como las harineras están ubicadas en el interior del puerto, cuyos accesos están obstruidos por piquetes, los desperdicios se acumulan desde hace casi una semana en las fábricas. "Alguien no sabría qué hacer con esta basura y no tuvo mejor idea que tirarla acá", se quejó ante LA CAPITAL un vecino de la zona de Ortiz de Zárate y Bermejo.
En ese lugar, decenas de gaviotas disfrutaban del nauseabundo banquete, que cruzaba de punta a punta la calle, cortando la circulación de los vehículos. En la avenida Antártida Argentina también aparecieron dos montañas similares obstaculizando el tránsito. En este caso, la carga fue esparcida sobre una de las manos de la avenida, a metros el barrio Rumencó, cuyo personal de mantenimiento ayer a la mañana intentaba limpiar la zona.
Desde el jueves, un grupo de manifestantes mantiene cortadas las dos vías de acceso al puerto, con lo que no sólo impiden que el pescado que llegó a los muelles en buques pueda ser trasladado a las fábricas. Los piquetes también obstaculizan el ingreso a la estación marítima, lo que obliga a las fábricas a retener sus desperdicios hasta que la situación se normalice. Ayer, en toda la zona ya se percibía un fuerte olor a pescado en estado de descomposición.
26/07/07
LA CAPITAL

