El propietario del Astillero “Al Sur” que se encuentra instalado en el puerto capitalino se mostró satisfecho con la cantidad de trabajo que tienen actualmente, con 9 barcos construidos, 3 en etapa de construcción y otro ya proyectado, además de las numerosas reparaciones que le son solicitadas. Cristóbal Héctor Yalungo alerta sobre la carencia de mano de obra calificada para la actividad, lo cual es un escollo importante, y reivindica el rol que tenían las escuelas técnicas.
El propietario del Astillero “Al Sur” que se encuentra instalado en el puerto capitalino se mostró satisfecho con la cantidad de trabajo que tienen actualmente, con 9 barcos construidos, 3 en etapa de construcción y otro ya proyectado, además de las numerosas reparaciones que le son solicitadas. Cristóbal Héctor Yalungo alerta sobre la carencia de mano de obra calificada para la actividad, lo cual es un escollo importante, y reivindica el rol que tenían las escuelas técnicas.
(Rawson) “El balance ha sido positivo, durante este año terminamos los 3 que habíamos comenzado el año anterior, ya están entregados. Comenzamos 3 obras nuevas similares, 1 ya está avanzado y restan 2 meses para terminarlo, y los otros están a un 50 por ciento. También seguimos con la construcción de 2 barcos de madera que ya están próximos a concluirse. En todos los casos se trata de barcos para la flota artesanal”, describió Yalungo sobre la intensa actividad que tiene el astillero.
Reconocen que están sobrepasados en cuando a la demanda, “hemos hecho durante el año muchas reparaciones, y la cantidad de trabajo nos ha superado, porque no estamos preparados para ese cúmulo de tareas porque no hay personal. Tenemos un déficit muy importante de mano de obra especializada, eso es consecuencia de la etapa negra que nos tocó vivir con la parálisis de la industria y la destrucción de las escuelas técnicas”, opina.
El empresario considera que es de vital importancia “formar técnicos para la industria, porque el chico aprende a razonar y adquiere conocimientos técnicos básicos, después eso se complementa con los trabajos en el taller, donde se hace mucha escuela porque son trabajos muy específicos. Si los chicos tuvieran una base sólida de la escuela secundaria, aprenderían más rápido, y hemos tratado de ir supliendo eso con más esfuerzo”.
El Astillero “Al Sur” diseñó un prototipo de barco artesanal de 9,90 metros de eslora que ha tenido una muy buena aceptación en el sector, y que tiene una muy buena respuesta en la navegación, por ello varios armadores han solicitado renovar su barco con uno de estas características.
“Hicimos 2 barcos que están en Santa Cruz, otro va a irse a San Antonio Oeste, pero al no haber nuevos permisos, y al estar casi toda la flota renovada se va acotando nuestro horizonte”, avizora el constructor naval. “Nosotros tuvimos la suerte de armar este proyecto que ha sido muy bien aceptado por los armadores de la flota artesanal, y ya hemos construido 7 barcos, más 2 de madera y otros 2 para Santa Cruz”, agrega.
“No queremos hacer más trabajos de reparación, estos los hacemos porque son de clientes viejos, y realmente no las podemos hacer porque no tenemos mano de obra. Sino tenemos que descuidar la construcción y si la paramos, eso después trae demoras”, explica.
En cuanto a la cantidad de personal ocupado, sostuvo que “normalmente somos 20 personas, y cuando se está en la etapa de alistamiento del buque participan más porque están los carpinteros que hacen la cubierta, el revestimiento interior, y aislado térmico”.
Al trazar un panorama del sector, Cristóbal Yalungo dijo que “la actividad naval en este momento a nivel país, está a pleno, con todos los astilleros completos, porque se están construyendo otro tipo de barcos no necesariamente pesqueros”. No obstante, enfrentan dificultades. “Los costos han crecido mucho, en algunos rubros llega a más del 50 por ciento, por ejemplo acero inoxidable, bronce, entre otros materiales. Y, esto repercute en el costo final de los barcos. En algún momento presupuestamos los buques a valor dólar, pero los insumos aumentaron y después hubo que modificar los números finales. Actualmente este tipo de embarcaciones cuestan 750 mil pesos y se construyen en 6 meses, y los de madera cuestan más porque lleva 2 años construirlos, y al final recién se sabe lo que cuesta”, describió.
17/09/07
PESCA & PUERTOS

