Días atrás asistimos a un hecho inédito en nuestro país. Una delegación de varios centenares de empresarios de la hermana República Federativa de Brasil visitó nuestro país de la mano del presidente Lula Da Silva.
Días atrás asistimos a un hecho inédito en nuestro país. Una delegación de varios centenares de empresarios de la hermana República Federativa de Brasil visitó nuestro país de la mano del presidente Lula Da Silva.
Del lado argentino y en simultáneo con el fuerte cambio que se observa en la impronta que Cristina Fernández quiere darle a su investidura, ella acompañó a otros tantos empresarios locales que se reunieron con sus pares brasileños en el seminario “Argentina-Brasil: una alianza productiva clave”.
Ese fue el nuevo ámbito en que volvieron a reencontrar industriales de ambos lados de la frontera que tienen en común la construcción y reparación de buques y artefactos navales.
Con la FINA y SINAVAL encabezando cada una de las delegaciones de la industria naval, se volvieron a evaluar las posibilidades de trabajar en conjunto y la forma de complementar los sectores productivos.
No caben dudas que en la actualidad ya no se puede hablar de una cooperación entre pares, cuando de la frontera hacia el norte existe una industria naval que trabaja y crece a un ritmo que coincide con el reposicionamiento de Brasil en el concierto internacional.
Pero la dimensión de los socios no impide la cooperación. Es necesario buscar aspectos claves, nichos de mercado y especializaciones que permitan posicionar a la industria naval argentina como un proveedor privilegiado y de excelencia de los poderosos astilleros brasileños.
Para que esto u otras asociaciones de conveniencia mutua funcionen adecuadamente hay que partir de una organización sectorial prolija en lo interno. En eso están trabajando diversas organizaciones empresarias, sindicales y universidades y es necesario que el paso se apure para no perder esta oportunidad forzada por el gobierno brasileño, como lo reconocieron los visitantes.
En el actual contexto mundial, y más aún en una industria en que la demanda agota constantemente a la oferta, Brasil y Argentina deben poder estar juntos en la misma hinchada, como señaló en tono jocoso y futbolero el vicepresidente de la poderosa SINAVAL, Augusto Mendonça.
Por Tedy Woodley
18/08/08
PESCA & PUERTOS
