El Consorcio Portuario de Mar del Plata llamó a una compulsa de precios para dragar el puerto pero la obra se reduce. De querer dragar y refular más de dos millones de metros cúbicos, ahora apenas será menos de un tercio.
El Consorcio Portuario de Mar del Plata llamó a una compulsa de precios para dragar el puerto pero la obra se reduce. De querer dragar y refular más de dos millones de metros cúbicos, ahora apenas será menos de un tercio.
Después de sumar anuncios y fracasos en el proceso de licitación para adjudicar la obra de dragado, el puerto de Mar del Plata parece condenado a vivir en emergencia de aquí hasta que alguna otra administración encare un profundo trabajo de remoción de sedimentos que hoy taponan su presente y entierran su futuro.
La Resolución 88 que firmó el interventor del Consorcio Portuario el mes pasado no hace más que convalidar la emergencia permanente que atravesará a la estación marítima local.
La compulsa de precios para que todas las empresas que compraron pliegos y se interesaron, desde lo administrativo, en asumir el desafío de dragar este puerto marca por un lado la necesidad imperiosa de comenzar con una obra que se dilata desde principios de año.
Pero también, al observar los planos donde se limita el área a dragar, sobresale con nitidez que el triángulo que forma el mapa, donde quedan comprendidos el canal secundario y un sector del canal principal, es apenas un tercio de la obra prometida hace más de dos años, cuando la Presidente de la Nación y el Gobernador, se referían al dragado y refulado del banco de arena sobre la Escollera Sur.
“Como mucho serán 600 mil metros cúbicos”, le dijo Jorge Rando a REVISTA PUERTO. Rando fue técnico de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables de la Delegación Mar del Plata-Quequén en el siglo pasado y ahora integra La Red Belgrano de Ciencia y Tecnología, junto a profesionales de la UTN, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional y FASTA.
Si finalmente una empresa logra acercar una propuesta más o menos viable, con IVA incluido, avisó Machinandiarena desde la Resolución, y arranca la obra, el banco de arena que se extiende sobre la Escollera Sur apenas se erosionará un par de metros. Con una deriva de litoral que aporta 50 mil metros cúbicos por mes a la alimentación de dicho banco, en poco más de un año las condiciones de acceso al puerto marplatense estarán en las mismas condiciones que ahora.
Rechazada la única oferta presentada en el segundo llamado, cuando ya habían reducido la dimensión de la obra solo al canal auxiliar y principal, con el banco de arena, pero sin el canal interior, ahora las empresas deben cotizar la “recuperación de enfilación principal y secundaria del canal de acceso exterior e interior”.
Las empresas oferentes deben informar: fecha de inicio, metodología de ejecución, plazo de trabajo y monto económico (IVA incluido). Deben asumir el compromiso de mantener la oferta durante 90 días.
Los diez días hábiles dispuestos por la Resolución 88 para presentar propuestas técnicas vence en las próximas horas y el jueves de la semana que viene está previsto que el Consorcio anuncie las ofertas recibidas.
Se descuenta que la UTE integrada por Servimagnus SA, SDS Do Brasil, Rowing SA y Servidraga SA entregará una propuesta más ajustada al presupuesto oficial. Sobre todo porque debe dragar mucho menos metros cúbicos.
Por estas horas hay expectativas por lo que pueden hacer las otras empresas que compraron el pliego en el verano pero no ofertaron en la primera licitación, como Dragados y Obras Portuarias SA, la filial nacional de Van Oord Dredging and Marine Contractors, Compañía Sudamericana de Dragados SA y la división criolla de Boscalis Internacional.
Los 90 millones presupuestados ya el año pasado se mantienen. Deberían sobrar, pero luego del papelón con la oferta excedida en casi un 40% tras el segundo llamado, nadie duerme tranquilo en el Consorcio.
De todas maneras Machinandiarena buscó paliativos para ponerle freno a una oferta desmesurada. “La propuesta recaerá en una que presente las mejores condiciones técnicas y económicas a lo cual habría que sumarle los informes técnicos de los organismos públicos competentes que den cuenta de cuál es en la actualidad el precio razonable a abonar conforme los estándares de mercado para obras de la especie”, dice la Resolución.
Por Roberto Garrone
04/07/13
REVISTA PUERTO
