Un grupo de investigadores desarrolla investigaciones científicas respecto al potencial efecto negativo que producirían las actividades humanas, tales como el turismo, en las especies de pingüinos que habitan nuestra zona.
Un grupo de investigadores desarrolla investigaciones científicas respecto al potencial efecto negativo que producirían las actividades humanas, tales como el turismo, en las especies de pingüinos que habitan nuestra zona.
Los profesionales, del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), elaboran estrategias de adaptabilidad en vías de reducir los efectos no deseados para con la naturaleza, por ello recientemente han comenzado a aplicar la “eco-inmunología” como un método que permite medir datos más sensibles.
En este sentido, El Diario dialogó con el doctor Marcelo Bertellotti, quien lidera un grupo de investigación del CENPAT que trabaja en “ciencia aplicada”, tratando de entender los efectos que producen las actividades humanas sobre los recursos y proponiendo acciones para mitigar los posibles impactos. Al respecto Bertellotti sostuvo: “En este momento estoy abocado a dos líneas de investigación que son bastante diferentes, una es respecto al ataque de las gaviotas sobre las ballenas, justamente el Estado provincial está a punto de lanzar un experimento de manejo por el ataque de las gaviotas y yo estoy a cargo del monitoreo; la segunda línea de investigación es sobre los efectos que produce el hombre sobre sus poblaciones. Estuve en
Según explicó el investigador, las actividades humanas siempre generan algún tipo de impacto en la naturaleza, aun aquellas que son especialmente cuidadosas, ya sea por utilizar recursos sensibles o porque proponen un mensaje conservacionista. Entre estas actividades se encuentra el turismo de naturaleza, una de las industrias más importantes en nuestra zona.
“El turismo de naturaleza se realiza mayormente dentro de las denominadas áreas protegidas provinciales y tiene como objeto de las visitas, principalmente las especies carismáticas, que se encuentran en ecosistemas especialmente sensibles. Elefantes y lobos marinos, ballenas y pingüinos son los recursos más buscados en Península Valdés y otras áreas protegidas, convocando a miles de personas cada año que visitan los asentamientos, colonias y áreas de reproducción de estas especies. Las personas que conducen las navegaciones que se dedican al avistaje de ballenas son las más idóneas para navegar con cuidado, de modo que sea seguro tanto para las personas como para las ballenas”, manifestó Bertellotti.
Pingüinos de Magallanes
Los estudios que se llevan adelante en nuestra zona, se realizan desde hace más de 7 años, “Medimos diferentes parámetros biológicos de pingüinos ubicados en senderos de uso turístico y los comparamos con pingüinos que jamás han recibido visitas, salvo la del investigador. Medimos la respuesta de los pingüinos a la aproximación de las personas, la cantidad de pichones que producen, el crecimiento de esos pichones, y diferentes análisis sanguíneos para conocer la condición física general. También medimos la frecuencia cardíaca en situaciones con y sin turistas en los senderos. Incluso en un grupo de parejas, medimos la fidelidad al nido año tras año y la tasa de divorcio por efecto de la posible perturbación por el turismo. Los resultados indicaron que no hay efecto evidente en ninguno de los parámetros analizados; por el contrario, los pingüinos cercanos a los senderos se vieron menos alterados o acostumbrados a la presencia humana, reaccionando a mucha menor distancia e incluso en promedio, produjeron más pichones que en la zona que no reciben visitas. Claro que estos resultados son producto del buen manejo de las visitas turísticas en estos senderos, producto del continuo monitoreo de las actividades” y agregó que por ello se está implementando ahora otro método de medición que sea más sensible.
Avistaje de ballenas
Según comentó Bertellotti, el avistaje embarcado de ballenas es una de las actividades turísticas más importantes en Chubut y uno de los principales atractivos a nivel nacional e internacional. Su desarrollo está reglamentado por diferentes normas que regulan las características de las embarcaciones y el tipo de maniobras que pueden realizarse para su aproximación. Sin embargo, existen algunos detalles que no están incluidos en las normas que podrían tener efectos sobre la respuesta de los individuos frente a la aproximación de la embarcación.
Es por ello que el equipo de investigación del CENPAT realizó un estudio para evaluar algunos parámetros de la maniobra de avistaje que afectan el comportamiento de las ballenas, “Nos enfocamos en medir el tipo de respuesta de las ballenas frente al acercamiento de una embarcación. Nuestros resultados indican que, en líneas generales, los avistajes no producen un efecto negativo sobre las ballenas, registrándose una pequeña proporción de individuos evasivos. Las principales causas de evasión son las maniobras bruscas, la persecución directa o el mantener encendido los motores durante el avistaje”, aseguró Bertellotti.
Y agregó que recientemente se incorporó una nueva becaria que está evaluando cuánto afecta a las ballenas y los riesgos de colisión ante la navegación comercial de avistajes de ballenas y el movimiento de los buques en el puerto de la zona, este proyecto sigue una línea de investigación que inició Daniel Pérez Martinez.
Reducir impactos
Según explicó el responsable del grupo de investigación, “Como grupo de Biología Aplicada del CENPAT desarrollamos estudios para entender los efectos del turismo sobre diferentes aspectos de la biología de pingüinos y ballenas. Creemos que el monitoreo de las actividades humanas con potencial impacto en la naturaleza, posibilita el continuo mejoramiento de esas actividades, ajustando modelos de modo de minimizar los efectos no deseados. Este es el paradigma central del manejo adaptativo, el que promueve la utilización de indicadores precoces de impacto. Así, el desarrollo de investigación aplicada constituye la base desde la que se transfiere información científica de relevancia que resulta en el mejoramiento del manejo de las actividades turísticas y la producción de información actualizada, pero contribuyendo a la vez a la conservación de las especies y del hábitat que ellas utilizan”.
14/06/12
DIARIO DE MADRYN

