(NM) La Guardia Costera norteamericana finalizó la investigación preliminar de la colisión protagonizada por el bote turístico Spirit of Charleston y un velero el 22 de julio en el puerto de Charleston.
(NM) La Guardia Costera norteamericana finalizó la investigación preliminar de la colisión protagonizada por el bote turístico Spirit of Charleston y un velero el 22 de julio en el puerto de Charleston.
(NM) La institución acusó al capitán O.C. Polk, operador del Spirit of Charleston, de negligente por su responsabilidad en la colisión y por haber omitido hacer el pertinente reporte del incidente a la Guardia Costera.
Como parte del acuerdo aprobado por la justicia administrativa, la licencia expedida a Polk por la Guardia Costera será suspendida por un período de 3 meses. Sumado a eso deberá asistir y aprobar un curso de navegación y manejo de marítimo dictado por la Guardia Costera. En caso de omitir los términos del acuerdo, la licencia de Polk será suspendida por un lapso de 15 meses. El Spirit of Charleston partió el 22 de Julio de Liberty Square, Charleston, con 250 pasajeros a bordo y se dirigió al sur a lo largo de la Batería hacia su destino en Fort Sumter, SC. Una vez traspasada la Batería, el barco alteró su curso y se dirigió al margen oeste de Middle Ground, por fuera del canal señalado.
Polk se encontró navegando entre una flota de pequeños veleros que estaban preparándose para una regata. Una multitud de veleros, inclusive el que operaba Joel Lambinus, cruzaron prudentemente y sin incidentes frente al barco. La colisión ocurrió cuando Lambinus alteró su curso y se dirigió al del barco turístico, quedando tan solo entre 50 y 75 yardas por delante de éste. Parecería ser que Lambinus no fue advertido de la posición del buque cuando alteró el rumbo hacia su ruta. Polk no accionó ninguna señal sonora previo a la colisión pero según informaron testigos, los motores del buque de turistas fueron detenidos segundos antes de la colisión.
“Las leyes náuticas requieren que todos los buques observen atentamente, naveguen a una velocidad consistente con las condiciones del tráfico y tomen los resguardos necesarios para evitar colisiones”, manifestó el Comodoro John Mauguer, jefe de prevención de la Guardia Costera de Charleston. “Este siniestro se produjo porque ambas partes desatendieron estas importantes reglas”.
Conforme surge de la normativa náutica, Polk debería haber cedido el paso a los veleros que se encontraban delante de él. Las reglas además prevén que los operadores tomen todos los recaudos necesarios para evitar cualquier tipo de abordaje.
Inmediatamente después del siniestro, el Spirit of Charleston hizo múltiples llamados al Canal 16 de VHF (frecuencia de emergencia) a los oficiales de la regata. Los llamados fueron contestados por un bote del comité de la regata que estaba ubicado cerca de la amarradero comercial en el lado este de Middle Ground. Aparentemente, durante la conversación, el oficial de la carrera estaba confundido respecto de dónde se había producido el incidente por lo que dijo que no se requería asistencia y que el buque no tenía necesidad de permanecer en el área por más tiempo. La Guardia Costera fue notificada del siniestro recién una hora después de sucedido por uno de los miembros del comité de la carrera quien se acercó para realizar el rescate del tripulante. Se les ordenó a los investigadores de la Guardia Costera a llevar a cabo entrevistas con las partes involucradas así como con diferentes testigos.
Polk fue sometido al test de alcoholemia y uso de drogas la mañana posterior al incidente en la oficina de su empleador. El test finalmente no se llevó a cabo, mas no existe evidencia que el uso de alcohol o drogas hayan contribuido al accidente. La regata, que consistía en dos tramos en Middle Ground y uno en el Río Ashley, había sido autorizada por el Departamento de Recurso Naturales de Carolina del Sur. El mismo formulario de autorización había sido remitido a la Guardia Costera, pero había sido recibido tan sólo unos días antes del evento lo que no suministró el tiempo necesario para que esta institución se organice pertinentemente.
La Guardia Costera también dio cuenta de la necesidad que existe de que se establezcan y mantengan mejores comunicaciones entre los oficiales de la competencia y el tráfico comercial durante las regatas. Sólo uno de los botes del comité de la carrera respondió al llamado que se hizo en el canal 16 de VHF en el momento del accidente y ni el capitán del buque comercial ni los oficiales de la regata se comunicaron previamente entre ellos. Como consecuencia de lo ocurrido, la Guardia Costera requerirá en el futuro que inclusive los oficiales de seguridad monitoreen tanto la conducción como los canales de radio de emergencia durante los eventos para así poder coordinar el paso seguro de los buques comerciales en las zonas aledañas donde se desarrolla el evento. La Guardia Costera reunió evidencia electrónica así como declaraciones de testigos oculares para poder determinar los hechos que condujeron al siniestro. El propietario del buque turístico, Fort Sumter Tours de Charleston, cooperó ampliamente durante el proceso de investigación.
El reporte de la investigación llevada a cabo por la Guardia Costera estará disponible al público una vez completada la revisión administrativa interna de rutina.
Fuente: Marine Link
30/08/07
NUESTROMAR
