“El puerto es una muestra del país que queremos” (Uruguay)

“El puerto es una muestra del país que queremos” (Uruguay)

El asesor Presidencial Pedro Buonomo recibió a LA REPÚBLICA y explicó con toda precisión el proyecto del puerto de aguas profundas y sus implicancias, anunciando el llamado al diálogo competitivo para abril, la apuesta por un Uruguay productivo y la sinergia nacional e internacional.

El asesor Presidencial Pedro Buonomo recibió a LA REPÚBLICA y explicó con toda precisión el proyecto del puerto de aguas profundas y sus implicancias, anunciando el llamado al diálogo competitivo para abril, la apuesta por un Uruguay productivo y la sinergia nacional e internacional.

 

A la cabeza de la Comisión interministerial que armó el presidente José Mujica para los estudios previos, elección del lugar y seguimiento del proceso que derivará en la obra de infraestructura de mayor mirada estratégica del país, Pedro Buonomo recibió a LA REPÚBLICA para dar precisiones sobre una obra concreta que su equipo podrá exhibir y que dará un impulso a nivel infraestructura “de largo plazo”. En la entrevista resalta la “ventana de oportunidades” que debe aprovecharse para el llamado al diálogo competitivo en busca de socios privados, de la importancia nacional y regional del proyecto y de cómo, en definitiva, más allá de la viabilidad económica, lo importante es “para qué” se quiere al puerto y “en qué marco de proyecto de país”.

¿En qué etapa del proceso se encuentra el puerto de aguas profundas en Rocha luego de la aprobación en el Parlamento?

Para abril van a estar disponibles los estudios que la comisión interministerial está llevando a cabo vinculados con perforaciones, dinámicas costeras, líneas de base ambiental y demás cuestiones técnicas para quienes se presenten al proceso de dialogo competitivo. Y va a estar también el plan maestro preliminar del proyecto en este primer semestre.

¿Para esta etapa vienen teniendo en cuenta el primer espacio de diálogo convocado con empresarios y técnicos que hicieron a fines del año pasado?

Exactamente. Va a tener en cuenta la información y el intercambio que se hizo en el data room con los que mostraron interés en esa oportunidad. Abriremos el diálogo competitivo con información precisa sobre las particularidades del proyecto. En abril vamos a empezar el proceso que marca la ley y que va a permitir a los interesados tomar decisiones para que, más allá del interés inicial, tengan una información precisa y consistente. El que plantea la ley es un cronograma exigente y consistente vinculado a lo que creemos es una oportunidad inmejorable para llevar adelante el proyecto.

Una vez aprobado el lugar de la ubicación, ya definida en El Palenque, ¿sobre qué ejes trabaja la comisión interministerial que usted encabeza?

En el marco del proceso del proyecto hay temas claves que estamos trabajando. Primero, tener una idea clara de cómo se inserta el puerto en el sistema de puertos nacionales, esto es algo que tiene implicancias institucionales: el puerto es un bien público independientemente de cómo sea el mecanismo por el cual se financie y se opere, y como tal debe cumplir unas condiciones de estar alineado con los objetivos del proyecto nacional de desarrollo. Y entonces es la institucionalidad que se defina para el futuro puerto de aguas profundas la que, a través de la regulación, marcará mucho de qué manera el proyecto se alinea con ese objetivo nacional.

En ese sentido, ¿cómo evalúan el impacto que puede tener, ya sea en cuanto a una sinergia positiva o no, con el resto de los puertos nacionales?

En primer lugar, como el proyecto tendrá la forma de una asociación entre un privado y el Estado bajo el mecanismo de la Participación Publico-Privada (PPP), habrá que ver de qué manera el privado asume obligaciones que están vinculadas a esos objetivos nacionales a través del contrato que se haga, y también a través de la regulación de la obra y su funcionamiento una vez concluida de acuerdo a las autoridades que manejen el proyecto. Y ahí entra en escena el MTOP, que es el organismo político regulador del área, y de qué manera a través del Ministerio el Puerto de Rocha se relaciona con el de Montevideo en un espacio complementario pero de acuerdo a sus propias características específicas que tienen que ver con sus condiciones naturales y de desarrollo. Además, también eventualmente en algunos aspectos donde puedan competir los puertos de Montevideo y El Palenque, hay que ver que esa competencia sea regulada para mejorar la eficiencia de ambas infraestructuras. Y lo mismo con el resto de los puertos del sistema nacional de puertos.

Y a nivel internacional, ¿cómo ven la posible sinergia del PAP?

Eso es uno de los puntos clave, y que hace a la viabilidad del proyecto: cómo se inserta en todo el sistema de puertos de la región. Y eso tiene implicancias geopolíticas. Hay que ver cómo se inserta con los puertos brasileños, y si Brasil ve a este puerto como complementario de su sistema de puertos y en particular como una infraestructura que puede ser salida a producciones existentes o potenciales de la región sur de ese país. Y además de esa visión brasileña también está el tema de cómo también la Argentina debe visualizar este puerto de aguas profundas como complementario de su sistema de puertos, y parecería desde el punto de vista técnico y económico que racionalmente así sería.

Usted mencionaba al comienzo la “oportunidad” actual de llevar adelante el proyecto. ¿Cuánto ha tenido que ver, más allá de que se trate de un proyecto estructural y de largo plazo para el país y la región, el buen entendimiento que hay hoy a nivel político en la región?

Estas cosas que son importantes también están vinculadas a la oportunidad política y económica que tiene el proyecto hoy. En primer lugar, política porque el modo en el cual Uruguay se vincula hoy con Brasil y Argentina determina un fluido contacto que permite definir condiciones que viabilizan el proyecto. La relación que se tiene hoy hace que sea mucho más fácil viabilizar un proyecto que requiere de una mínima escala regional. Y además hay que destacar la oportunidad también económica, porque las condiciones que determinan una creciente demanda de productos de América Latina hacia China están determinadas por un proceso de crecimiento chino sobre el que hay bastante consenso en que se va a mantener en los próximos 8 años, durante los que nuestros términos de intercambio van a seguir siendo favorables. Eso genera una ventana de oportunidades, y esa ventana de oportunidades hay que aprovecharla. Esa oportunidad económica y política hay que aprovecharla porque hace a la viabilidad de un país: estamos hablando de un proyecto para 50 años.

Más allá de la importancia en sí de la obra y de su inserción logística con el resto del país, usted y el Presidente han sostenido en alguna oportunidad la necesidad de enmarcar el puerto dentro de un proyecto de país orientado hacia el conocimiento y un Uruguay productivo.

Después hay otros aspectos más específicos vinculados también al análisis actual de cómo el puerto se inserta en el proyecto de desarrollo de la estructura productiva del país. Eso tiene que ver con el acceso al puerto, cómo el puerto se vincula con el resto del territorio y a través de qué medios de transporte. Es decir, como se pueden viabilizar las infraestructuras ferroviarias y viales que permitan acceder al puerto desde zonas que hoy no tienen acceso. Y eso debe estar en consonancia con un proyecto productivo de país.

O sea, que una vez establecido el puerto, ¿podría actuar como “llamador” para otras inversiones y emprendimientos productivos en el país?

Por ejemplo, desde el punto de vista económico y financiero el puerto quizás es viable por más que funcione únicamente como centro de trasbordo de mercadería y productos de agua a agua, digamos que quizás alcanza para ese fin con que vengan cargas de la hidrovía, de Argentina o de Paraguay, se completen acá y salgan hacia otros destinos, seguramente eso solo ya financia la infraestructura. Pero el impacto que va a tener en la estructura económica productiva del Uruguay es muy diferente que si el puerto tiene una accesibilidad clara para maximizar su sinergia con el resto del sistema de transporte nacional.

Por eso es importante resaltar que además el puerto va a dar la oportunidad de viabilizar otras infraestructuras que solo con transporte de cargas como herramienta no serían viables desde el punto de vista económico. Esa es otra de las cosas que estamos analizando: el acceso al puerto para vincularlo con la producción nacional y de la región. Por eso son varios temas: institucionales, geopolíticos, de oportunidad económica y política y también de cómo el puerto se vincula con la productividad nacional y la accesibilidad para inversiones complementarias. Y el otro aspecto es la compatibilización de todas las actividades productivas y cómo se potencian con el tema ambiental, de sostenibilidad, para lo que ya estamos trabajando con líneas de base y convocando especialistas.

El puerto vinculado a un proyecto de país

Usted mencionó el impacto positivo en la estructura productiva del país que puede llegar a tener el puerto. ¿A eso se refieren también cuando hablan de su inserción con el resto de las actividades?

Nosotros estamos viendo este proyecto como algo con potencial regional, pero vinculado fundamentalmente a un proyecto de desarrollo productivo nacional, que tiene que ver con la visión futura de un país vinculada a un aumento de la producción y a un aumento del valor agregado. Una producción menos primarizada, más vinculada al desarrollo en base al conocimiento y a la tecnología. Aquí hay que ver algo: si yo tengo un puerto que me genera demanda, que me viabiliza que determinadas producciones tengan la posibilidad de salir con un costo logístico adecuado, me va a viabilizar ese tipo de inversiones orientadas a lo productivo. Entonces eso también es una oportunidad que hay que aprovechar. Lo interesante es ver eso, el proyecto del puerto vinculado a un proyecto de país, no solamente como una infraestructura de transporte.

Además entonces de la viabilidad, usarlo para potenciar el desarrollo nacional

Cuando se habla de infraestructura de transporte todos decimos que sí, todos queremos un puerto de aguas profundas, pero la visión de este gobierno está enmarcada en una visión estratégica logística nacional y regional, y también una óptica productiva. No es solo que queremos al puerto, sino para qué lo queremos y en el marco de qué proyecto de país.

La ley de PPP

¿Cómo se enmarca el proyecto del puerto de aguas profundas en la ley de Participación Público-Privada?

La ley de PPP es una ley exigente y rigurosa que exige a los proyectos demostrar su beneficio económico para el país para poder llevarlos adelante. Y este proyecto está en condiciones de ser llevado adelante en el marco de las exigencias que propone esta ley. Uruguay tiene una ley de concesiones, bastante amplia. No demasiado exigente, pero hace que en el marco de un proceso competitivo un privado puede llevar adelante determinadas inversiones, ya sea en área portuarias, como hay acá en el puerto de Montevideo, o un aeropuerto como en Carrasco, y demás. La ley de PPP es muchísimo más rigurosa. Exige que previamente se demuestre que el mecanismo más adecuado desde el punto de vista de los beneficios económicos para el país es este respecto a llevarlo adelante con una obra pública. Plantea otras exigencias con respecto a las obras públicas. La ley de PPP es exigente y les da garantías al privado y al Estado, y este es un proyecto potente que puede aprovechar la ley y ser virtuoso en ese sentido.

Un rol presente del Estado además para acompañar una obra base para los próximos años…

Es que si yo financio una infraestructura mediante fondos públicos, ya sea mediante financiamiento directo o de garantía pública, el costo financiero va a ser mucho más bajo que el financiamiento privado. El financiamiento más barato es el financiamiento público. Entonces frente a eso cualquier obra con financiamiento público va a ser mejor que una con privado. Solo que a veces pasa que como el privado es más eficiente que el Estado para alguna gestión se compensa ese sobrecosto de financiamiento y termina siendo más viable una obra con financiamiento privado. Entonces la ley de PPP plantea lindos desafíos: es mejor que financiamiento privado y nos plantea el objetivo de hacer cada vez más eficiente al Estado para hacerlo virtuoso económicamente.

Por Hernán Reyes Alcaide

21/01/13

LA REPÚBLICA

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