Se estimaba que eran más de 72 mil cajones, que representaban algo más de 2.700 toneladas de materia prima. El estado de ese pescado imposibilitado de procesar como consecuencia de los bloqueos que impedían el paso en los accesos al puerto local era uno de los argumentos más importantes con que los empresarios presionaban a las autoridades para apurar un acuerdo que destrabe el conflicto.
Se estimaba que eran más de 72 mil cajones, que representaban algo más de 2.700 toneladas de materia prima. El estado de ese pescado imposibilitado de procesar como consecuencia de los bloqueos que impedían el paso en los accesos al puerto local era uno de los argumentos más importantes con que los empresarios presionaban a las autoridades para apurar un acuerdo que destrabe el conflicto.
Para tranquilidad de los armadores, gran parte del pescado que estuvo retenido por más de 13 días de bloqueo –a eso hay que sumarle el tiempo que estaba en la bodega– logró pasar los controles que aplicaron los inspectores de SENASA.
Así lo confirmó a este medio Jorge Raed, el Jefe del organismo en Mar del Plata. “Lo que estaba en los barcos fue destinado al procesamiento porque contenía un bajo nivel de NBV”, dijo el funcionario.
La sigla responde al nitrógeno básico volátil, una formula química que de acuerdo al guarismo que ofrece la muestra analizada, determina su situación sanitaria. “Menos de 30 NBV es apto para el consumo humano. Hasta 40 NBV puede ser procesado por la industria harinera, mientras que si sobrepasa esos niveles, directamente debe ser decomisado y arrojado a la basura”, describió Raed.
El Jefe de SENASA reconoció que de los barcos “sólo fue decomisado el barrido, es decir, los primeros cajones colocados en bodega, que no alcanzaron a ser refrigerados por los equipos dispuestos en las propias embarcaciones”. “También buena parte de la carga de los camiones fue derivada para las harineras”, dijo Raed.
Los controles de SENASA no sólo se hicieron dentro de las mismas bodegas sino que también continuaron en las plantas donde se remitía la carga.
Esta información contrasta con lo manifestado por Darío Sócrate, quien lamentó la pérdida de la materia prima y del cupo utilizado por la flota marplatense. En declaraciones a los medios, el Gerente de la Cámara de Armadores aseveró que la carga retenida por los bloqueos se podría haber utilizado para alimentar a 7 millones de personas.
Más allá que de haberse aprovechado todo el pescado, esa cantidad de gente habría comido muy poco, lo rescatable es que la crisis no tuvo un costo más alto, al menos desde el punto de vista sanitario.
Esto también descarta un rumor que había cobrado fuerza al cierre de esta edición, y que marcaba que algunas empresas no abonarían al personal embarcado la marea retenida por el bloqueo. “Si bien todavía no se abonaron los sueldos, no creo que eso suceda”, dijo un dirigente del SIMAPE. “Eso no corresponde aunque el pescado se pierda, porque nosotros cumplimos con nuestro trabajo y es un problema ajeno”, amplió la fuente.
13/08/07
PESCA & PUERTOS
