Reportaje de P&P a Guillermo de los Santos, Armador Potero.
Reportaje de P&P a Guillermo de los Santos, Armador Potero.
(Mar del Plata) Como empresario exclusivamente potero, Guillermo De los Santos es uno de los principales en Mar del Plata, sino el único. El devenir de la actual temporada, con sobreabundancia de recurso y precios desplomados, lo encuentra lleno de preocupaciones.
“Asistimos al colapso del mercado del calamar”, no duda en afirmar, mientras atiende proveedores y clientes que quieren cancelar sus compras, especulando con que el precio descenderá varios escalones más.
“El mayor problema no es la sobre abundancia de illex, ni la captura de la flota británica, sino la excesiva presencia de buques en inmediaciones de la milla 201”, dice el empresario, que ya canceló la temporada luego de completar dos mareas. “No quiero zarpar con el Libertad del Mar porque no tengo a quien venderle”, reconoce. El buque tiene una capacidad para almacenar mil toneladas y De los Santos invirtió mucho dinero el año pasado para reacondicionarlo para que opere en el caladero nacional.
El empresario aseguró que hay más de 200 barcos operando fuera de la ZEEA, y todos con la bodega completa. “El calamar está entre la milla 190 y la 210, con lo cual está a merced de esta flota, que encima, puede descargar en nuestros puertos, algo completamente irracional”.
En este contexto, De los Santos confesó sentirse desprotegido por las autoridades. “Es un mecanismo perverso porque si pescas más, más te endeudas. Haciendo cálculos optimistas, los que pescan afuera venden a 400 dólares y ganan plata, mientras nosotros, si perdemos 100 dólares por tonelada, debemos estar contentos; es una locura total”.
El descenso abrupto de precios se produjo por esta oferta desmedida. Los últimos datos registraban un valor de 700 dólares por tonelada de vaina y 400 dólares para el calamar entero. “Yo tengo un costo de producción de entre 700 y 800 dólares por tonelada. Así nos fundimos”, sentenció.
Entre las políticas que podría tomar el Estado nacional para frenar esta situación no sólo está la decisión de la Secretaría de Puertos para no permitir el ingreso de los “cascos blancos” a descargar a los puertos nacionales. Para De los Santos una alternativa puede ser el traslado unilateral del límite de nuestra zona económica, como han hecho otros países. “Llevarla a las 250 millas puede ser una alternativa, como para que la situación no sea tan desesperante”.
El empresario sabe que esto no sucederá de un día para el otro y esta temporada está perdida. O lo que es peor, ocasionará una crisis que hará tambalear al sector de cara al futuro.
30/04/07
PESCA & PUERTOS
