¿Hay alguien a quien verdaderamente le importe que todos los ríos de la Argentina estén contaminados y que los peces que allí se pescan tengan veneno en sus entrañas?
¿Hay alguien a quien verdaderamente le importe que todos los ríos de la Argentina estén contaminados y que los peces que allí se pescan tengan veneno en sus entrañas?
¿Es inevitable que las empresas contaminen, las cloacas no existan y el Riachuelo sea parte del paisaje? ¿Por qué es posible que durante más de veinte años, en plena ciudad de Buenos Aires, una estación de servicio inyecte nafta al subsuelo y nadie la clausure? ¿Por qué es posible que el agua subterránea del conurbano tenga uranio radiactivo y nadie se preocupe?
¿Por qué una provincia puede poner en venta una reserva natural y otra hacer un desvío de un río infecto para llevar la contaminación a una zona que antes no la tenía?
¿Por qué todavía hay rastros “entre ellos un pueblo moribundo” por un derrame de petróleo ocurrido hace siete años y que podía evitarse?
¿Pudo la Argentina hacer algo que no hizo para impedir que el conflicto con Uruguay por las papeleras estallara y se transformara en un callejón sin más salida que una inefable chimenea frente a las playas de Gualeguaychú?
¿Le importa a alguien verdaderamente el medio ambiente o es apenas un discurso que se emplea por su condición de políticamente correcto?
Todas estas incógnitas, increíblemente, tienen respuesta. Sergio Federovisky explica, justamente, el origen y el mecanismo de una incongruencia de la realidad argentina: mientras se enuncia que el medio ambiente es política de Estado, todos los indicadores (agua, suelo, aire, bosques) empeoran a cada instante.
“La mejor política ambiental no es la que soluciona los problemas sino la que evita que se produzcan”, dice el autor. El medio ambiente no le importa a nadie expone, con rigor periodístico y un ritmo narrativo notable, una serie de historias que muestran, de manera flagrante, que el deterioro ecológico no es un designio ni un castigo divino “ninguna de estas cuestiones exceden nuestras voluntades”. Por el contrario, es “y deber ser” evitable.
(*) “El Medio Ambiente no le importa a nadie”. ISBN: 9789504916338. Editorial: Planeta. Argentina. 2007.
04/07/07
NUESTROMAR

