En preparación para la llegada de las ballenas a la costa atlántica patagónica, los investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) — Whale Conservation Institute — se aprestan para iniciar o continuar sus estudios sobre la ballena franca austral. Mariano Sironi, el director científico del ICB, nos envía un sumario de las actividades realizadas en temporadas anteriores y programadas para este año.
En preparación para la llegada de las ballenas a la costa atlántica patagónica, los investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) — Whale Conservation Institute — se aprestan para iniciar o continuar sus estudios sobre la ballena franca austral. Mariano Sironi, el director científico del ICB, nos envía un sumario de las actividades realizadas en temporadas anteriores y programadas para este año.
La semana próxima comienza la trigésimo séptima temporada de estudios del Programa Ballena Franca Austral en Península Valdés.
Este año el Programa se encuentra en un período de transición entre proyectos de investigación. En 2006, Luciano Valenzuela terminó la recolección de muestras de piel para el análisis de genética e isótopos estables. El área donde se alimentan las ballenas durante el verano es una incógnita aún no develada, aunque los datos de Luciano muestran evidencias sobre la existencia de más de un área de alimentación para las ballenas francas del Atlántico Sur. Luciano permanecerá en la Universidad de Utah para terminar el análisis de datos y la escritura de su tesis doctoral.
En el extremo opuesto de la carrera de doctorado se encuentra Julieta Martino, quien a mediados de agosto viajó a Estados Unidos, financiada por una beca Fulbright, para comenzar sus estudios sobre toxicología en el Laboratorio del Dr. Wise en la Universidad de Maine. Este laboratorio está investigando la hipótesis de que las ballenas pueden estar expuestas a niveles de contaminantes que pueden causar daños en el ADN de sus células. Julieta estudiará la población de ballenas francas de Península Valdés para estimar sus niveles de exposición a contaminantes, y comparar estos niveles con los de otras poblaciones y especies. La primera temporada de campo para este proyecto será en 2008.
Vicky Rowntree, Directora del Programa, se encuentra también en Utah avanzando en el análisis de las fotografías de los relevamientos aéreos y de los datos obtenidos en temporadas previas sobre la frecuencia respiratoria de madres y crías y su estado de salud. Esta información será publicada en artículos científicos en los próximos meses.
Desde Córdoba partirán Mariano Sironi junto a dos nuevas integrantes del equipo de campo, Carina Marón y Evangelina Minuzzi, para realizar el monitoreo de la frecuencia de ataques de gaviotas sobre las ballenas, así como observaciones de comportamiento y fotoidentificación de ballenas desde los acantilados y botes. Se sumarán a las tareas los voluntarios locales Alejandra Varisco, Marcos Ricciardi y Sofía Benegas. También colaboraremos con las actividades del Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, junto a la Fundación Patagonia Natural y Wildlife Conservation Society, para obtener información sobre los varamientos de ballenas en Valdés.
A principios de octubre, el fotógrafo John Atkinson viajará desde Canadá para sumarse al equipo y realizar el relevamiento fotográfico anual con el avión Porter Pilatus de la Armada Argentina.
A finales de septiembre, Roxana Schteinbarg y Diego Taboada estarán también en Península Valdés para presentar nuevos proyectos educativos a la comunidad que vive en contacto con las ballenas, participar de nuestro encuentro anual de intercambio con la comunidad de Puerto Pirámide, y colaborar en la organización logística del relevamiento aéreo.
07/09/07
RIO NEGRO
