El faro San Jorge cumple hoy 86 años en actividad

Se cumplen hoy 86 años desde que este faro, próximo al cabo San Jorge, fue puesto en servicio. Desde entonces una torre prismática de hormigón con una altura de 27 metros y una garita negra en lo alto donde se aloja el destellador, emerge sobre la planicie de la Cuenca Austral guiando a los navegantes de todas las latitudes.

Se cumplen hoy 86 años desde que este faro, próximo al cabo San Jorge, fue puesto en servicio. Desde entonces una torre prismática de hormigón con una altura de 27 metros y una garita negra en lo alto donde se aloja el destellador, emerge sobre la planicie de la Cuenca Austral guiando a los navegantes de todas las latitudes.

Originariamente recibía energía de tubos de gas acetileno que le otorgaron un alcance de 21 millas, y el 2 de marzo de 1988 su antigua alimentación fue reemplazada a través de una conexión a la red urbana de la zona, con lo cual su alcance quedó reducido a 14 millas -22.5 km-, distancia que permite al navegante asegurar la zona de recalada al puerto local.

El faro llevó el nombre del golfo, que antiguamente había sido aminorado a la categoría de un río por los que no se habían interesado todavía en el accidente geográfico. La expedición de Alfonso de Camargo, entre 1539-1541, lo había definido como una bahía muy grande y lo hubo bautizado como "Río Cananor".

El conocimiento de la existencia del golfo correspondió al viaje de Joaquín Olivares y Centeno en 1746, cuando el padre Quiroga, proyectista de esta expedición, lo llamó ensenada de San Jorge.

La guía del navegante
Desde su instalación en 1925 el faro se convirtió en la referencia buscada por los buques que surcan las costas de la ciudad, cuyos tripulantes no sólo ven la luz que les indica la proximidad de la tierra firme, sino que también lo identifican como tal por los intervalos y los colores de la iluminación, mediante lo que reconocen frente a qué punto geográfico se encuentran y logran autoposicionarse.

Actualmente, aún con los modernos sistemas de navegación satelital, continúan siendo los faros el reaseguro para garantizar que la información de posición sea la correcta, especialmente cuando se navega en aguas más restringidas próximas a los puertos o accidentes costeros.

La construcción
Su construcción se llevó a cabo a través de un proyecto por el entonces Servicio de Hidrografía ante la Dirección General del Material Naval. Se compraron 10 hectáreas en las proximidades del cabo San Jorge, operación que tuvo la aprobación de la Dirección General de tierras y el apoyo de diversas empresas privadas y oficiales, entre ellas Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que donó la suma de $ 25.000 pesos en moneda nacional; la Compañía Argentina de Petróleo ASTRA, que proveyó los ladrillos y la cal necesaria; Ferrocarriles de Petróleo que puso a disposición camiones que transportaron los materiales de construcción al lugar de la obra y Ferrocarriles del Estado que proporcionó el traslado de los ladrillos desde Colonia Sarmiento hasta la Estación ASTRA, en Comodoro Rivadavia.

"Esta señal marítima que es parte del patrimonio argentino, todavía tiene un inconmensurable destino en el tiempo. La puesta en valor de este espacio donde se levanta el Faro constituye uno de los pasos fundamentales para las generaciones venideras", expresó José Horacio Giaquinta, capitán de Navío del Destacamento Naval "Comodoro Rivadavia" de la Armada Argentina.

09/03/11
CRONICA DE COMODORO RIVADAVIA

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