El secretario general de Naciones Unidas urgió a los 195 países que participan de
El secretario general de Naciones Unidas urgió a los 195 países que participan de
En el salón plenario, donde estuvo presente
“Las señales de peligro están por todas partes. Las emisiones de gases de efecto invernadero han alcanzado un nivel récord. Nosotros, colectivamente, somos el problema”, prosiguió el secretario de
“Cuento realmente con un esfuerzo de parte de ustedes. Tenemos una responsabilidad. Una responsabilidad moral, y ustedes, ministros y dirigentes, tienen una responsabilidad política con las generaciones futuras”, remarcó Ki-moon a las delegaciones en su discurso inaugural y manifestó “sentimientos encontrados, optimistas y pesimistas” sobre los resultados de la conferencia de Doha.
“Pero tenemos que trabajar sobre una base optimista, de lo contrario, no habrá resultados. Los mismos deben ser “concretos y tener credibilidad. Nadie es inmune al cambio climático -sean ricos o pobres. Es un desafío existencial para toda la humanidad, nuestros modos de vida, nuestros planes para el futuro”, indicó el secretario general de
Segundo acto
Uno de los objetivos primordiales de la conferencia de Doha, es lograr que se firme el segundo acto del protocolo de Kyoto (cuyo primer período de compromiso expira a fin de año), único instrumento legalmente vinculante que compromete a los países industrializados a reducir un 5,2 por ciento sus emisiones de gases de efecto de invernadero (GEI) respecto de los niveles medidos en 1990.
El nuevo acuerdo global, que en esta oportunidad involucraría a todos los países, incluyendo a los principales contaminantes -Estados Unidos y China, que no ratificaron Kyoto-, debería ser firmado en 2015 para entrar en vigor en 2020.
La jefa de
Sin embargo, después de una semana de negociaciones, los acuerdos todavía no aparecen ya que prevalece un enfrentamiento entre
Entre los numerosos puntos de tensión, las AOSIS exigen que Kyoto 2 dure solamente cinco años y no ocho como pide
El segundo punto crítico de las negociaciones, después de de Kyoto 2, recae en la ayuda financiera a los países más vulnerables para hacer frente al cambio climático y la adaptación de los mismos a sistemas no contaminantes (tecnología verde), para el que Ki-moon consideró que hay “que ponerse de acuerdo sobre una ayuda a medio plazo, antes de 2015”.
También pidió salir del “cascarón vacío” que hoy existe y finalmente se dote al Fondo verde, ratificado hace un año en Durban, Sudáfrica, con los 100.000 millones de dólares por año prometidos antes de 2020 por los países ricos.
Los países en desarrollo reclaman 60.000 millones de dólares antes de 2015 para garantizar una transición entre la ayuda de emergencia decidida en 2008, que representaba 30.000 millones de dólares para 2010-2012, y la promesa de los 100.000 millones de dólares
Por Víctor Ingrassia
04/12/12
