Entrevista de Nelson Saldivia al Capitán Martín Luis Olmo, Presidente del Consejo Municipal Pesquero de Madryn.
Entrevista de Nelson Saldivia al Capitán Martín Luis Olmo, Presidente del Consejo Municipal Pesquero de Madryn.
Un experimentado hombre de mar con una vasta trayectoria en el sector, y por lo tanto palabra autorizada para trazar un panorama de la situación de la pesca y sus perspectivas.
Advierte sobre la crítica situación del caladero nacional y la necesidad de actuar imperiosamente, implementar la cuotificación y reducir el esfuerzo pesquero.
Pensando a futuro insta a mirar hacia donde va el mundo, desarrollando la acuicultura.
– ¿Cómo observa la situación actual del caladero argentino?
– Desde el año 1977 estoy en la pesca y sostengo que todo el caladero argentino está en colapso, no hay especie que no esté atacada en su sustentabilidad, muchas de ellas en colapso. De estos temas se habla mucho, pero se buscan eufemismos para explicarlos.
Respecto de merluza hubbsi, la principal riqueza del Mar Argentino, se dice que sucesivas fallas de reclutamiento ponen en peligro la Captura Máxima Permisible y eso inquieta a todo el mundo, porque es la que da mayor cantidad de mano de obra. Pero en realidad no hay falla de reclutamiento, eso puedo ocurrir cuando hay un desove determinado en el que varían una serie de factores que hace que fracase el desove, lo que realmente sucede es que no hay masa reproductora. Hay que decirlo claramente, no hay masa de reproductora y por lo tanto año a año se va sustentando con merluza pequeña de los tamaños 1 y 2, son las menores a las de 35 centímetros.
– ¿El mayor colapso hoy se registra en la zona norte, y ello también pude ocurrir al sur del paralelo 41?
– El año pasado se habían pescado 64 mil toneladas, este año se han pescado 13 mil, del paralelo 41 al norte que es la parte que se conjuga con Uruguay. Se encuentra en los estudios de los últimos años del INIDEP diciendo que también disminuye la masa reproductora en el stock sur.
– ¿Una de las causas de esta situación, es el incremento del esfuerzo pesquero?
– Este incremento no es de este año o del anterior, viene de hace tiempo, y también afectan otras especies, como la polaca, merluza de cola, merluza negra, palometa, abadejo, rubio, mero; hay especies que ya no están más, la chernia por ejemplo. Estamos en colapso y tenemos que preparar acciones para un futuro no muy lejano, en el cual sea sumamente crítica la actividad pesquera en la argentina.
Ningún caladero del mundo que entró en colapso se pudo recuperar. Hay países con medidas apropiadas, Namibia tiene cierta sustentabilidad ahora, pero luego de haber puesto presos a muchos barcos y capitanes. Canadá a cañonazos ha impuesto en su zona adyacente la protección de sus peces migratorios.
– ¿Se puede pensar en responsables públicos y privados por este escenario de colapso en que se encuentra el caladero argentino?
– Buscando responsables podemos quedarnos en el tiempo, tanto como aquella ley promulgada hace 10 años y que no se puede poner en práctica porque no se puede justificar. Las responsabilidades siempre son de mayor a menor, desde las autoridades pesqueras de los últimos 20 años, también el empresariado, pero además alcanza a todos los argentinos que intervenimos en la pesca. Quienes tripulamos los barcos, lo sé por experiencia, del marinero al capitán lo que quieren es llevar el barco lo antes posible, y eso hace que no se respeten las normas.
– Además a nadie escapa que fallan los controles.
– En Mar del Plata hay un conflicto actual entre trabajadores y empresarios, pero en realidad es por la falta de pescado, y por qué falta, porque se controla un poco más; entonces, lo que se iba en negro y nadie controlaba abastecía a las cooperativas que en este momento se ven afectadas porque si no trabajan no ganan, es así de simple. Y, lo que nos preocupa a quienes intervenimos en la pesca, yo también debo hacerlo por haber depredado mucho, es pensar en el futuro. La sustentabilidad del trabajo, no solo para los embarcados y las plantas en tierra, sino todas las actividades conexas, ellos tienen la misma falta de sustentabilidad que tiene actualmente la realidad, no la política, sino la realidad pesquera de la Argentina.
– Pero para ello se requiere de una decisión política en serio.
– Es cierto pero no se puede hacer correr mucha sangre, lo que tiene que hacerse a un corto plazo es una política para que se desarrollen algunos hechos. El esfuerzo pesquero está sobredimensionado, tanto en número de barcos congeladores, factoría, fresqueros, costeros y artesanales.
Hay que cuotificar cuanto antes, esa cuotificación con la Captura Máxima Permisible que puedan imponer de acuerdo al consejo científico del INIDEP, va a dejar a muchos actores fuera de foco. No les va a alcanzar ese cupo para poder mantener la actividad, las empresas grandes aprovecharán esa circunstancia y comprarán esas unidades, pero se va a disminuir. Y cuando llegue el momento de aplicar, la consecuencia directa en la búsqueda de la sustentabilidad de las especies, el Estado tendrá que idear la forma para recomprar esos permisos de pesca dados. A grandes rasgos parece simple, pero de ninguna manera lo es, pero cuanto más tiempo actuemos en silencio o cada uno de los sectores, conociendo las verdades pero no diciéndolas, peor va a ser el momento cuando abruptamente se corte.
– Todos coinciden que la cuotificación es la solución, pero ningún gobierno parece dispuesto a aplicarla.
– Hay lucha de intereses muy fuertes entre los diferentes sectores no es solo por la merluza hubbsi, sino por todas las especies, y llegamos a esta situación detrás de la realidad, cuando ya se nota que está el colapso evidente, actuamos.
No debe esperarse, además es muy difícil estando en la vida activa pesquera, siendo parte de los sindicatos, empresas, y contar la verdad sin desfigurarla de acuerdo con el cristal que se la mira.
Otro ejemplo, en el año 1981 pude entrar en contacto con una flota que pescaba solo polaca para hacer harina de pescado, cada uno de esos barcos que eran 8, pescaban 200 toneladas por día para producir 20 toneladas de harina. En 10 días son 2 mil toneladas, en 100 días son 20 mil toneladas, es decir pescaban por año entre 50 y 60 mil toneladas. Hoy todos los barcos argentinos no llegamos pescar 60 mil toneladas de polaca, este es solo un ejemplo.
– En otro orden ¿Cómo observa la posibilidad de rediscutir el convenio del Golfo entre Chubut y Santa Cruz?
– Creo que el Convenio del Golfo tiene que ser como un pacto de vecinos, acerca de una especie que es migratoria en dos áreas, si nacen en Mazarredo, desovan en Chubut y luego van a Santa Cruz. Deberían actuar ambas provincias como un caladero explotable en su mayor valor económico, no en toneladas, porque las toneladas de ejemplares chicos que se pescan en el sur, no es el mismo del langostino grande que se pesca en el norte. Tengo dudas que se pueda actuar de esa manera porque se piensa como santacruceño o chubutense, lo mejor sería 50 y 50, eso sería lo justo.
– ¿Qué visión tiene actualmente de la pesca industrial en Chubut y sus proyecciones?
– Tengo una idea muy particular, que la conocen las autoridades de la Secretaría de Pesca, el camino que tenemos que marcar en estos años es apuntar hacia donde va el mundo, eso es hacia la acuicultura. A no confundir, no sólo maricultura con acuicultura, sino también piscicultura y la explotación de algas. Tenemos que aprovechar las características que tenemos y desarrollar estas actividades de la mejor forma posible. El mundo va hacia la acuicultura, ese es el gran paso que hay que dar. Cuando no hay interés económico de los particulares, las buenas intenciones naufragan.
– En Chubut en materia de acuicultura solo hay algunos proyectos experimentales, ninguno a gran escala.
– Como observador veo que vamos muy lentos, se han desarrollado en los últimos 4 años, proyectos de maricultura. Hace muchos años que hay en Trevelin una estación de piscicultura, pero no se la utiliza, funciona sólo como muestrario escolar.
Se intentan hacer cosas, se avanza todo lo que se puede con la certificación de aguas. Buenos Aires y Río Negro ya tiene áreas certificadas, y nosotros no podemos quedarnos atrás. En el Consejo Municipal de Madryn propusimos que sean 4 áreas especiales: Comodoro Rivadavia, Rawson, Puerto Madryn y Esquel. En Chile la explotación de los salmónidos empezó hace 30 años y en los primeros 7 meses de este año, han exportado 1.400 millones de dólares, que es lo que nosotros exportamos durante todo el año de todas las especies, esa es una verdad.
En el Golfo San José es lo que más avanza con el accionar de la Secretaría de Pesca y los pescadores artesanales que se han encontrado que no tienen salida económica. Entonces hay que pensar como se hace sustentable la actividad de los artesanales, para que la producción de grupos pequeños sea rentable, y también para el recolector. Comercializarlo internamente y además a los mercados especiales que requieren de pescado vivo, que es posible hacerlo, pero se debe contar con certificación de aguas.
– El Consejo Municipal Pesquero también ha seguido de cerca la evolución de la Comisión de Seguridad Marítima.
– La Comisión de Seguridad Marítima es un acto de suma importancia que asumió el Secretario de Pesca de Chubut para dar respuesta a una preocupación muy grande generada por los diferentes accidentes que se produjeron.
Se dan muchas circunstancias y todo se ve desde el lado que se lo mire, ya sea el astillero que construye el barco, la calidad del ingeniero naval que lo inspecciona, la Prefectura que certifica su navegación; el taller naval que hace reparaciones, cuando no debería efectuar ninguna modificación que no esté aprobada; la radiobaliza que no está colocada porque el capitán la guarda en el camarote para que no se la roben, y después no está cuando se necesita.
Pero se está actuando con responsabilidad y la provincia ha planteado que se deben hacer pruebas de estabilidad, que es tener el cálculo base real y actual de la embarcación, no solo de cuando salieron de dique, cuando pasaron las pruebas.
Trabajamos con criterios de estabilidad en mercantes y pesqueros con amplio margen de reserva de seguridad, eso se llama la altura metacéntrica, en este caso los buques costeros de la flota de Rawson que son fabricados en Mar del Plata tienen la condición necesaria de tener poco calado, entonces, esa gran reserva de seguridad es menor. Por lo tanto, hay que ser solidarios con todos los que están embarcados y asegurarles la mayor capacitación, eso es fundamental.
– A veces las tripulaciones saben que se va en desmedro de la seguridad con algunas ampliaciones de bodega, pero nada dicen.
– Aquí vuelve a aparecer la responsabilidad de uno de los sectores, porque si ciertas exigencias no son cumplidas, hay otros sectores que no cumplen con su función; porque si sólo un sector no diera cumplimiento el resto lo controlaría, pero lo que pasa es que se violan todas las reglamentaciones que hacen y afectan a la seguridad.
– Como al principio de la charla volvimos al mismo punto, la falta de apego a las normas.
– De aquí en adelante, si todos los actores de la pesca actuamos en conjunto sobreviviremos en el tiempo, caso contrario, no.
29/10/07
PESCA & PUERTOS
