(FNM) Construido para operar en la extracción de petróleo en aguas profundas, el buque de perforación “Vitória 10000” zarpó de Corea del Sur, en 2010, y cruzó el Océano Índico con rumbo al ambicioso proyecto del “presal” brasilero. A cinco años de ese viaje, hoy está “encallado” en medio del escándalo de coimas destapado por la investigación policial denominada Operación Lava Jato, en Brasil.
(FNM) Construido para operar en la extracción de petróleo en aguas profundas, el buque de perforación “Vitória 10000” zarpó de Corea del Sur, en 2010, y cruzó el Océano Índico con rumbo al ambicioso proyecto del “presal” brasilero. A cinco años de ese viaje, hoy está “encallado” en medio del escándalo de coimas destapado por la investigación policial denominada Operación Lava Jato, en Brasil.
La auditoría que está hurgando en la vida de Petrobras en busca de irregularidades, muestra que no solamente hubo un sobreprecio en el contrato del astillero coreano Samsung Heavy para construir el buque, lo que ya había sido delatado en la Lava Jato, sino que hay razones para sospechar también de la contratación del grupo Schahin, que atraviesa serias dificultades financieras, como operador de la unidad.
“La selección de Schahin fue discrecional”, dice el informe. “La empresa dejó de honrar sus deudas y solicitó bonificaciones anticipadas a cuenta de sus futuros servicios para liquidar obligaciones”, continúa el texto. Se mencionan también “ausencia de proceso competitivo”; que “el argumento de que Schahin tenía los mejores índices operacionales no se confirmó con los documentos de evaluación del período”, y la existencia de “reajustes por encima de los índices de precios”, entre otras observaciones.
Según el informe de auditoría entregado a la unidad que lleva adelante la Operación Lava Jato, Schahin fue financiada por la petrolera estatal para comprar el barco que pertenece a la propia empresa y simultáneamente se firmó otro contrato por el que recibiría US$ 1.600 millones por los servicios prestados.
Es como si alguien comprase un automóvil de lujo y quisiera tener un servicio de chofer. En vez de contratar un conductor, acuerda venderle el auto a un vecino. Como éste no tiene dinero para pagar el auto al contado, se acuerda que lo pague en 12 cuotas. Durante ese período, el vecino pasa a ser el chofer cobrando dos tasas: una por el servicio de conductor y otra por el alquiler del auto. El valor de las cuotas de la deuda, en tanto, es la mitad de lo que recibe por mes en concepto de las dos tasas. Al fin de cuentas, al final del período de un año, el vecino se queda con el automóvil y todavía gana con las tasas cobradas.
Esa fue prácticamente la operación que Petrobras fijó con el grupo Schahin. El problema, según el informe de auditoría, es que a lo largo del tiempo, Schain dejó de honrar los pagos y además solicitó recibir anticipos por futuras prestaciones. Estas bonificaciones resultaban mayores que las de mercado y, según la compañía, generarían en 10 años un sobreprecio de USD 79 millones.
Schahin niega que haya dejado de honrar ningún compromiso y dice que no recibió préstamos de Petrobras. En cuanto a la operación de leasing, sostiene que es una fuente de financiamiento. Schahin declaró en un comunicado que “fue una operación celebrada en condiciones absolutamente de mercado, con las mismas características que una operación anterior contratada por Petrobras con la empresa norteamericana Transocean”. Ese contrato, también está bajo sospecha en la auditoría de la petrolera estatal. En este caso, la compañía no quiso emitir declaraciones.
En el presente año, Schahin ingresó en proceso de recuperación judicial. El único activo relevante en el proceso es justamente el “Vitória 10000”, y Petrobras figura como la mayor acreedora, con USD700 millones por cobrar.
Los bancos Itaú, HSBC y Votorantim reclaman otros US$ 400 millones, pue financiaron el capital de giro del buque. Las otras cinco unidades de perforación de Schahin están fuera del proceso, pero sus deudas por R$ 6.000 millones están también en proceso de renegociación. La semana pasada, Petrobras rescindió unilateralmente los contratos de estos barcos. Mientras tanto, según el sitio Tráfego Marítimo, el “Vitória 10000” está parado, en alta mar, frente a las costas brasileras. (Fuente: Folha de Vitória en Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
02/06/15

