Calificó al sector como “bandas” con poder de lobby y corrupción.
Calificó al sector como “bandas” con poder de lobby y corrupción.
(Mar del Plata) “Hasta ahora las decisiones de las autoridades eran forzadas por lobbys, presiones y también por hechos de corrupción, de querer instrumentar gobiernos, nacionales y provinciales, a favor de unas u otras bandas”.
La oración del intendente Gustavo Pulti marca un registro más elevado en su ya duro discurso que viene mostrando contra la industria pesquera, en su afán de que el sector pague la Tasa de Inspección Veterinaria, cuya liquidación el gobierno municipal ha enviado a diestra y siniestra a poco de haber iniciado su gestión desde el verano pasado.
Las palabras del jefe de la ciudad que cuenta con el principal puerto pesquero del país se escucharon en el salón de actos de la Escuela Nacional de Pesca, donde Pulti recibió un documento elaborado por la Intersindical Marítima y Portuaria en el que se apuntan una serie de alternativas para resolver la problemática pesquera. La recibió de parte de gremios como el SICONARA, la Asociación de Capitanes, el SOMU, el SAON, entre muchos otros.
Pulti resaltó la iniciativa de los trabajadores para proponer una agenda común detrás de la cual garantizó que se pondrá su gestión de gobierno, propuesta que definió como “razonable, seria, consciente e inteligente”
En ese sentido confesó que la iniciativa obrera “es un ejemplo para otros que vienen haciéndose los distraídos y nunca contribuyen con Mar del Plata. Algunos piensan que los peces han sido sembrados en el mar para que únicamente se puedan enriquecer ellos. Y no piensan que los peces han sido sembrados para ser repartidos sus beneficios en el conjunto de la comunidad”, enfatizó Pulti sin perder de la mira a los empresarios pesqueros.
Pese a los palos desde la tribuna, las finanzas municipales no crecen porque la pesca no paga una tasa que definen como “un ilegal impuesto a la riqueza”. Quizás la estrategia del intendente pase por generar adhesiones en el resto de la opinión pública, confrontando con un sector que si algo no tiene es precisamente buena prensa en la comunidad.
Pero así como para buena parte de la sociedad la industria pesquera marplatense es sinónimo de cosas turbias, está claro que los empresarios pueden vivir tranquilamente con ese prejuicio.
Por eso la lucha del intendente luce al menos infructuosa. Querer adosarle más manchas a un tigre no conduce a nada. Salvo que se lo quiera cambiar de color y en vez de tigre se quiera tener otro animal. Igual no parecería ser esta la idea de Pulti, a quien algunos empresarios conocen de la época en que era candidato al cargo, y les pedía financiamiento para alimentar sus sueños. No sólo en esta, que resultó electo, sino particularmente en la anterior, en el 2005.
Muchos fueron los industriales que hicieron su contribución, pero uno aportó más que nadie. Ese mecenas, “solito”, ahora espera que Pulti cumpla. Y no solo con sus compromisos electorales.
28/04/08
PESCA & PUERTOS
