Desapareció un tripulante de un buque mercante en altamar, y a pesar de la intensa búsqueda que se practicó en la zona estimativa del incidente, su cuerpo no pudo ser hallado. El navío amarró en Puerto Madryn y la Prefectura local investigó y sustanció el sumario respectivo, por disposición de la Justicia Federal de Rawson.
Desapareció un tripulante de un buque mercante en altamar, y a pesar de la intensa búsqueda que se practicó en la zona estimativa del incidente, su cuerpo no pudo ser hallado. El navío amarró en Puerto Madryn y la Prefectura local investigó y sustanció el sumario respectivo, por disposición de la Justicia Federal de Rawson.
El hecho ocurrió en aguas jurisdiccionales de Brasil, pero se debió aguardar a que el buque llegara a Madryn para poder concretar la investigación del suceso.
Se trata del buque Pipit Arrow, de bandera de Bahamas, que partió desde un puerto de la República de Brasil para trasladar alúmina con destino a Madryn, y que registró su amarre el pasado día martes.
Todo indica que el suceso, tal como habría sido alertado al sistema de guardia costero brasilero, ocurrió en esas aguas jurisdiccionales. Las versiones circulantes convergen en que aparentemente la tripulación no se habría percatado de la ausencia o desaparición de uno de sus camaradas sino hasta varias horas después de ocurrido el hecho, sobre las seis de la mañana del día siguiente.
Se trataba de un marino de nacionalidad croata, de veintidós años de edad aproximadamente, que en circunstancias que ahora son investigadas por la Justicia Federal, se podría haber arrojado a aguas del océano Atlántico.
Apenas se percataron de la ausencia del marinero, habrían alertado a la guardia costera, con lo que se inició la búsqueda naval y aérea en la zona declarada como de emergencia.
Aparentemente, tras declararse la desaparición del tripulante, el mercante habría sido autorizado a seguir su derrotero hacia el puerto patagónico, arribando varios días después al muelle de Puerto Madryn, lugar donde se comenzaron a investigar los pormenores de lo ocurrido. Aunque las fuentes oficiales locales prefirieron no brindar información al respecto, se supo que se habría tomado declaración al resto de los treinta operarios que conforman la tripulación del navío.
Si bien nada se sabe de los pormenores que habrían rodeado la desaparición de este tripulante croata, allegados al caso dejaron trascender que no se descarta que podría tratarse de un suicidio habida cuenta de que existiría un escrito dejado por el joven antes de su desaparición.
El buque, de más de ciento cincuenta metros de largo, se encuentra actualmente amarrado al sitio número 1 del muelle Almirante Storni, realizando tareas de descarga de materia prima para la planta local productora de aluminio, por lo que apenas finalice esa operación estaría autorizado a dejar las aguas argentinas. La zarpada estaría prevista para mediados de la semana próxima.
14/07/07
DIARIO DE MADRYN
