Busca evitar subfacturación; cientos de containers varados.
Busca evitar subfacturación; cientos de containers varados.
La fuerte restricción a la importación de bienes terminados procedentes de 13 países asiáticos -a partir de mayores exigencias en la presentación de documentos- apunta a fortalecer el control, facilitar la detección de fraude comercial, evitar la subfacturación y, por ende, a proteger al fisco de la elusión fiscal.
También pretende resguardar la "competitividad" de la industria nacional frente a la creciente importación de bienes asiáticos, según dijo ayer a LA NACION el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, aunque este motivo no figure en los considerandos de la nota externa 57/07, que se publicará en el Boletín Oficial pasado mañana, y a la que pudo acceder este diario.
La medida -anunciada anteayer por el ministro de Economía Miguel Peirano- provocó una parálisis en algunas terminales donde no se despachaba nada cuyo origen fuera China. En Exolgan -concesionaria de la terminal portuaria de Dock Sud-, la medida provocó congestión, con cientos de containers varados. "Si pasan varios días habrá un costo adicional para las empresas que tengan contenedores varados", explicaron en la firma, y la situación se repite en el resto de las terminales.
En rigor, la Aduana está facultada para exigir "explicaciones complementarias" con el fin de comprobar la veracidad y la exactitud del valor declarado. Echegaray explicó que este año se presentaron 150 denuncias penales por subfacturación y que los requisitos de información complementaria que comenzarán a exigirse abarcan a unas "3000 posiciones arancelarias" de los denominados productos sensibles: marroquinería; neumáticos, calzado, juguetes, textiles, bicicletas, herramientas, relojes e informática.
Valor declarado
De tal manera, cuando los precios declarados en los despachos de bienes procedentes de China, India, Corea del Norte, Corea del Sur, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Malasia, Paquistán, Taiwan, Tailandia, Singapur y Vietnam (países del grupo 4) sean inferiores a los valores criterio establecidos por la Aduana, "los despachantes deberán presentar la factura original que debe estar intervenida por la aduana del país de origen o visada por el consulado argentino en el país de origen; o bien deberán esperar a que recibamos los informes de la aduana de origen que validen lo indicado en la factura", expresó Echegaray.
Automáticamente, si lo declarado es inferior a los valores criterio, toda la mercadería irá a canal rojo (inspección física). Además, sólo se podrá "desaduanar" esta mercadería en destinos especializados (Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Ezeiza).
Si bien la Aduana señaló que ayer se "normalizó" la operatoria en el puerto, en una recorrida, LA NACION comprobó que las restricciones a las importaciones de origen chino fueron más allá de lo anunciado por el Gobierno, es decir, bienes terminados solamente. Despachantes de aduana que operaban en Terminal 4 afirmaron que todos los contenedores de origen chino quedarían varados hasta pasado mañana. "Adelantaron la medida, pero hoy [por ayer], aunque tengas los papeles no podés descargar nada", indicaron.
No obstante, algunos despachantes pudieron liberar mercaderías que no eran ni sensibles ni provenían de países del grupo 4, como autopartes francesas, que el viernes habían quedado retenidas y sólo ayer pudieron retirarse.
Por Emiliano Galli
De la Redacción de LA NACION
Con la colaboración de
Nathalie Kantt.
19/08/07
LA NACION
__________________________________________________________
