Culpan a la flota extranjera de haber colapsado el mercado del calamar

Culpan a la flota extranjera de haber colapsado el mercado del calamar

La flota extranjera que acecha en la milla 201 capturó 300 mil toneladas de calamar * Eso provoca la saturación de los mercados y el derrumbe de los precios internacionales, aseguran * Empresarios marplatenses pidieron que prohíban a esos barcos el ingreso a los puertos argentinos * También reclaman que se declare ilegal la pesca en la zona adyacente.

La flota extranjera que acecha en la milla 201 capturó 300 mil toneladas de calamar * Eso provoca la saturación de los mercados y el derrumbe de los precios internacionales, aseguran * Empresarios marplatenses pidieron que prohíban a esos barcos el ingreso a los puertos argentinos * También reclaman que se declare ilegal la pesca en la zona adyacente.

Las capturas de calamar efectuadas por la flota argentina llegaron a las 200 mil toneladas en lo que va de este año, pero no lograron hacerle sombra a la voracidad de los buques de bandera extranjera que deambulan en la zona adyacente al Mar Argentino.

Se estima que en el mismo período estos barcos que operan al límite de la legalidad llenaron sus bodegas con unas 300 mil toneladas de calamar; es decir el 60% de las capturas de esta especie efectuadas en el Atlántico Sur.

Pero esta vez los efectos de semejante "rapiña" resultaron "devastadores" para las empresas nacionales.

Así lo denunció el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas, en una nota enviada días atrás al subsecretario de Pesca de la Nación, Gerardo Nieto.

Según Cepa, el volumen de calamar extraído por los barcos extranjeros de la milla 201 llegó a tal extremo que terminó saturando al mercado internacional con lo cual los precios se derrumbaron, en un 100% respecto de su cotización de 2006.

Por ese motivo los directivos de Cepa reclamaron a través de Nieto que el gobierno argentino tome cartas en el asunto y reconsidere la política que el país tiene respecto de la pesca en la zona adyacente a sus aguas territoriales.

Cada año, en la milla 201 se concentran cientos de buques de bandera extranjera que capturan toneladas de calamar y en algunos casos langostino. Ambas especies componen los cardúmenes sobre los cuales también opera la flota nacional dentro de la zona económica exclusiva.

Si bien el sector privado siempre exigió que el Estado ejerza mayor control, esta vez el estado de colapso en el que se encuentra el mercado del calamar motivó reclamos más firmes.

Por un lado, Cepa cuestionó a la provincia de Chubut por admitir el ingreso de este tipo de barcos al puerto Comodoro Rivadavia para ofrecerles asistencia y por el otro, pidió que el gobierno inicie acciones para que la pesca en alta mar desarrollada en la zona adyacente sea considerada ilegal. La institución culpó a los buques que operan en esa área de provocar un descalabro en los mercados, que desde hace meses están inundados de calamar a un precio bajísimo, lo que ya atentó contra la rentabilidad de las empresas argentinas. Habiendo aportado 300 mil toneladas de esta especie por las capturas realizadas en el límite entre el Mar Argentino e internacional, la flota extranjera (en su mayoría de origen asiático) colmó el stock en los principales países europeos, habituales clientes de las compañías nacionales.

Por eso el sector se enfrenta hoy a "un mercado de calamar saturado, sin ventas y con precios cuya depresión alcanzan al 100 % respecto de los obtenidos para el mismo producto en el año 2006", denunció Cepa ante las autoridades argentinas. Según indicó la institución, la voracidad de la flota que se maneja en la milla 201 "amenaza no sólo la conservación de los recursos, sino a la comercialización de uno de nuestros principales productos tradicionales". Asimismo, la institución planteó que la "sobre oferta del calamar", que existe hoy en el mundo es producto de "la pesca indiscriminada en el alta mar y en la zona de Malvinas", lo que provocó "una baja de precios que hoy afecta a todas las empresas".

El colapso del negocio obligó a que este año las empresas argentinas desistieran de seguir capturando calamar, debido a que hoy las cámaras de frío están colmadas de este producto, sin posibilidades de colocarlo en algún mercado. La decisión generalizada de dejar amarrados los buques tuvo lugar ni bien la tonelada de vaina de calamar tocó los 850 dólares, precio que no alcanza ni siquiera a cubrir los costos de operación de un barco.

La situación para las empresas argentinas empeora aún más si se tiene en cuenta que los buques de bandera extranjera tienen enormes ventajas respecto de la nacional, frente a las cuales, es casi imposible competir.

Según Cepa, los perjuicios para la industria argentina son más evidentes aún si se tiene en cuenta que la flota extranjera, además de capturar el mismo producto que los barcos nacionales, compiten en los mismos mercados internacionales con costos subsidiados. "Al mismo tiempo nuestra industria continúa con infructuosas gestiones para eliminar barreras arancelarias en los mercados importadores que, curiosamente no deben soportar en muchos casos aquellos que pescan frente a nuestras costas bajo la interpretación extrema y hasta errónea del concepto de libertad en el alta mar", indicaron las autoridades de la cámara.

05/07/07
LA CAPITAL

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