Un informe de la revista especializada Puerto desnuda un abierto conflicto entre los armadores de la flota costera marplatense y la Prefectura Naval. Los primeros acusan a la fuerza de seguridad de llevar adelante un proceso de hostigamiento con fines recaudatorios labrando infracciones que consideran abusivas, mientras que la autoridad policial dice que los empresarios privilegian sus intereses económicos por sobre la seguridad de sus tripulaciones. Un informe de la revista especializada Puerto desnuda un abierto conflicto entre los armadores de la flota costera marplatense y la Prefectura Naval. Los primeros acusan a la fuerza de seguridad de llevar adelante un proceso de hostigamiento con fines recaudatorios labrando infracciones que consideran abusivas, mientras que la autoridad policial dice que los empresarios privilegian sus intereses económicos por sobre la seguridad de sus tripulaciones. 14/09/12
El informe, preparado por la periodista Karina Fernández y difundido el viernes (14 sept 2012) expresa:
Los sumarios por incumplimiento de la Ordenanza 5/03 de la Prefectura Naval Argentina que asigna la altura de seguridad de los barcos o francobordo, se ha convertido en un tema candente en el puerto marplatense. Hace un mes REVISTA PUERTO publicó el reclamo respecto de este tema por parte del sector costero, que además solicitó la intervención de la máxima autoridad marítima. Por su parte el Prefecto Walter Guido, máximo responsable de la fuerza en Mar del Plata, asegura que se está poniendo en riesgo la vida de las tripulaciones. Los empresarios acusan 200 sumarios labrados en menos de dos meses, mientras que el jefe local del organismo lo desmiente y asegura que hasta la fecha son 66.
Si bien las sanciones alcanzan tanto a barcos de rada o ría como a costeros y de altura, el reclamo más encendido se está realizando desde la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, presidida por Mariano Retrivi, quien ha denunciado los fines “netamente recaudatorios” de la aplicación de la norma. “Durante diez años no hicieron una sola infracción y ahora hicieron más de 200 en menos de dos meses”, afirma. El Prefecto Guido considera, a ese respecto, que la violación de esta ordenanza pone en riesgo la vida de los tripulantes y sostiene que “hay intereses que priorizan lo económico sobre la vida de las personas”.
Desde la Asociación y en conjunto con el gremio de Capitanes, se envió una nota al Jefe de la Prefectura en la cual solicitan se revea la aplicación de sanciones por el incumplimiento de la Ordenanza 5/03 que regula el francobordo: “Esta limitación en buques de pequeño porte como los que nos ocupan, genera situaciones controversiales en altamar, toda vez que, ante un viaje corto, de buena pesca, en pocos días, y teniendo los líquidos consumibles con alto stock, existen posibilidades de que el buque presente una leve sobreinmersión”. Por otra parte agregan que es imposible verificarlo en alta mar porque el buque se encuentra en continuo movimiento y que la marcación de seguridad solo se puede observar de forma constante cuando el barco está “amarrado a puerto”.
Los empresarios y capitanes denuncian que la aplicación de la ordenanza no apunta a mejorar la seguridad de la tripulación, siendo que las sanciones son aplicadas una vez que el barco llegó a puerto, cuando “ya corrió los riesgos de navegar sin el conocimiento de la autoridad pertinente”. En tal sentido en la misiva ponen de relieve que en un mes y medio se realizaron 200 actas, “con graves perjuicios, sumarios, multas y suspensiones para el capitán y el armador, sin que éstos pudieran hacer nada para evitarlo”. A su vez aseguran que el patrón está en condiciones de “asumir el riesgo y la total responsabilidad a la hora de tener que navegar con la sospecha de sobreinmersión”.
Desde la Prefectura tienen otro criterio para evaluar la “leve sobreinmersión” y las aptitudes del capitán para decidir sobre la vida de las tripulaciones en este caso. Consultado el Prefecto Walter Guido sobre el particular consideró que “cuando llegan a puerto con 2 o 3 centímetros por debajo de la línea de flotación significa que cuando salieron del área de pesca, 12 horas antes, el agua llegaba a la cubierta porque tenían entonces 30 mil litros más de combustible. Es una situación sumamente peligrosa, ante cualquier contingencia el barco se puede hundir. Si el barco se hunde a 120 millas del puerto la tripulación va a perecer, se ahogarán o morirán por hipotermia”.
Sobre la cantidad de infracciones labradas Guido fue categórico: “es mentira”, dijo y agregó que al momento en que la nota le fue enviada por los empresarios se habían labrado 36 sumarios, de los cuales 6 habían sido sobreseídos; y que hasta la fecha se han efectuado 66 multas. El hecho de que el capitán asuma el riesgo de viajar con sobreinmersión fue catalogado por Guido como “una locura”, por no contar aquél con los conocimientos técnicos de un ingeniero.
Para Retrivi, el Prefecto no acepta que el número de los sumarios es superior a 200 porque “pondría en evidencia su fin recaudatorio”. Las multas “por 2 centímetros de hundimiento, son primero de 4.500 pesos, la segunda de 12.000 y la tercera puede llegar a los 18.000 mil pesos”, dice; y asegura que con ello no se está buscando mejorar la seguridad en altamar, sino que se trata de “una represalia por haber cuestionado” el accionar de la Prefectura “durante el paro del SUPA que impidió el ingreso al puerto”.
La nota enviada desde la Asociación tuvo su correspondiente respuesta por parte del Jefe de la Prefectura, que en ella solicitó se adecuen medidas suficientes de prevención “a fin de evitar riesgos mayores en la seguridad de la navegación y salvaguarda de la vida humana en altamar”. También pidió se tome conciencia “del serio peligro que tiene vulnerar esas medidas de seguridad” y que al no respetarlas se está en “condiciones de hundimiento u accidente”.
En uno de los pasajes de la nota que lleva la firma del Prefecto Mayor, se hace mención a la Ordenanza 2/81 que establece los máximos alejamientos de la flota así como a la flexibilización de la misma “otorgada por esta Jefatura”; y avisa que, de persistirse en el incumplimiento de los límites de flotabilidad establecidos, se pondrá “en estudio” la vigencia de la flexibilidad y podría recaerse en “la suspensión y/o reducción” de la misma.
La advertencia realizada por la Prefectura fue entendida por los armadores como una amenaza y Marino Retrivi consideró a ese respecto que “Guido nos mandó una amenaza por escrito donde nos dice que nos quitará los máximos alejamientos”. Aseguró que los oficiales de ribera le dicen que tienen “orden de hacer actas”. “Esto lo saben todos pero yo tengo la obligación de decirlo porque esto nos está generando problemas diarios”.
Guido tiene una explicación técnica para justificar la advertencia realizada sobre la flexibilización de la norma que regula el alejamiento de puerto. “La flexibilización de la Ordenanza 2/81 de alejamiento les permite superar holgadamente la imposición anterior, pueden alejarse 60 millas cuando antes podían solo ir a 15 millas, si no se cumple con el francobordo, la situación es mucho más peligrosa”. “Lo peor es que cuando se hunda un barco por sobreinmersión no nos vamos a enterar, dirán que fue por otra causa”, concluye el Prefecto.
Pese a que Guido asegura contar con total apoyo de sus superiores, Retrivi informó que mantuvo una reunión con el Director de Policía de Navegación, Prefecto General Andrés Monzón, quien le prometió analizar la información que le acerquen producto de una evaluación realizada por ingenieros de la Escuela de Pesca. Otro de los temas que se evaluarán será la “media marea”, cuando el barco completa la marea en menor tiempo y debe volver con carga de combustible, lo que entienden “modifica el francobordo”.
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