La principal vía de comercio mundial se ha convertido en oportunidad para la ingeniería local.
La principal vía de comercio mundial se ha convertido en oportunidad para la ingeniería local.
El comercio mundial se prepara para empezar a convivir con la mayor obra de infraestructura proyectada: la ampliación del canal de Panamá.
El paso entre los dos mares -mar Caribe y océano Pacífico- más transitado del mundo está a punto de empezar las obras que terminarán cambiando el costo del transporte global.
La Argentina, que utiliza el canal para algunas exportaciones que van a la costa oeste de los Estados Unidos y para algunas rutas con destino asiático, como todos los países de habla hispana, podrían convertirse en proveedores privilegiados de una obra presupuestada en 5250 millones de dólares, una suma que es algo más del 10% del presupuesto anual que la Argentina proyectó para este año.
"La Argentina podría posicionarse muy bien para proveer ingeniería a este megaproyecto ya que acá hay muy buen nivel de ingeniería y allí va a haber una tremenda demanda de profesionales de habla hispana", se ilusiona Manuel Aguirre, director para el Cono Sur de CH2M Hill, una compañía especializada en ingeniería y construcción, de las más importantes de los Estados Unidos.
Justamente el miércoles pasado, se conoció que CH2M Hill fue elegida por la Autoridad del Canal de Panamá para administrar el programa de expansión del canal de Panamá, considerado una de las obras de infraestructura más importantes de estos años.
"Es muy reciente la designación, pero para nosotros es una gran oportunidad de contribuir con nuestro conocimiento", dice Aguirre entusiasmado desde la oficina que la empresa tiene en le barrio porteño de Barracas donde se asienta la filial local.
Desde los Estados Unidos, el presidente de la unidad de transporte de la firma, Mike Kennedy, sostuvo, mediante un comunicado, que este proyecto es un hito en la vida de la empresa.
"Hay proyectos que surgen una vez en la vida, hay pocos desafíos que cambian las reglas del juego en nuestra empresa y Panamá será uno de ellos", repite Kennedy.
Mano de obra calificada
"CH2M Hill tendrá a su cargo el gerenciamiento del proyecto que tendrá varios proveedores. Tenemos a nuestro cargo toda la obra de ingeniería, y para ello es necesario tener mucha mano de obra calificada", cuenta el ejecutivo local.
Justamente en la capacidad de su gente radica la ilusión de Aguirre de colaborar con la casa matriz en la obra que, según se prevé, estará terminada el 15 de agosto 2014, cuando se cumplan 100 años de la inauguración de la vía marítima que cambió el comercio.
"Desde la Argentina hemos exportado alrededor de un millón de horas de ingeniería con nuestro plantel de 350 ingenieros que trabajan desde aquí", relata. Aguirre comanda desde Buenos Aires, la principal oficina de la región, un grupo de 500 profesionales y se especializan en los proyectos de ingeniería para industrias y para el mercado de gas y petróleo.
El canal de Panamá se ha convertido en la principal herramienta económica de ese país. Actualmente, cerca de 14.000 buques atraviesan las aguas del canal por año y con la expansión proyectada, la capacidad aumentará a aproximadamente 16.000 naves en ese mismo período.
Sucede que el tamaño de las esclusas -una suerte de dique con puertas de entrada y salidas que permite a los barcos pasar tramos de diferentes niveles- que actualmente tiene la obra fijan un tamaño máximo de buques que pueden utilizar el atajo entre los dos océanos. Así, más del 73% de la flota de carga a nivel mundial es demasiado grande para atravesar el canal actual.
La era de los Pospanamax
En 2014, los buques Panamax, que es la denominación que tienen los que tienen las dimensiones máximas permitidas para pasar, serán suplantados por los barcos Pospanamax, que ya lucirán las nuevas medidas.
Actualmente, las cámaras de las esclusas -que es donde se posiciona el barco- tienen una longitud de 304 metros, mientras que las nuevas tendrán dispondrán de 427 m de largo por 55 metros de ancho, frente a los 33,53 que dispone actualmente.
La historia de la ampliación del actual canal empezó en 2005, cuando se decidió llamar a una consulta popular para recoger la opinión de la población sobre la posible mejora de la vía navegable.
En octubre de 2006, ocho de cada 10 panameños votaron en favor de la expansión del canal mediante la adición de tres nuevas series de esclusas, una sobre el lado pacífico y la otra sobre el lado atlántico del canal. Todo sucederá mientras los barcos sigan cruzando.
Por Diego Cabot
De la Redacción de LA NACION
02/09/07
LA NACION

