Este jueves y viernes, técnicos y profesionales de la DPOSS, de Gobierno y del Municipio efectuarán un relevamiento de las plantas de bombeo de líquidos cloacales de la ciudad. Se presume que la mayoría de las 40 plantas se encuentran sin funcionamiento y que los efluentes estarían contaminando los ríos, la bahía encerrada y la costa del Beagle.
Este jueves y viernes, técnicos y profesionales de la DPOSS, de Gobierno y del Municipio efectuarán un relevamiento de las plantas de bombeo de líquidos cloacales de la ciudad. Se presume que la mayoría de las 40 plantas se encuentran sin funcionamiento y que los efluentes estarían contaminando los ríos, la bahía encerrada y la costa del Beagle.
La directora de la DPOSS, Mónica Obreque, el abogado Matías Triamatute, de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente de la Provincia, el director de Catastro Municipal Mario Everlin y Máximo Lobos de la Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Ushuaia, realizarán este jueves y viernes un amplio relevamiento de las plantas de bombeo de líquidos cloacales existentes en la ciudad, que fueron montadas para impulsar los efluentes desde las áreas más bajas, enviándolos al clacoducto central que vuelca lo colectado al centro del canal, a través de la planta impulsora de Bahía Golondrina.
En total, se estima que el relevamiento se desarrollará en unas 40 plantas. Y la idea es la de verificar el estado que se encuentran cada una de ellas, para poder tener un panorama global, “porque lo más probable es que muchas de ellas se encuentran con problemas importantes de funcionamiento, o directamente que no estén funcionando”, anticiparon, toda vez que de la propia DPOSS se reconoce la falta de mantenimiento y de monitoreo de las plantas desde hace años.
Por lo que si la presunción es correcta –respecto a la posible falta de funcionamiento de la mayoría de las plantas–, no quedarían dudas de que gran parte de los líquidos terminan en la bahía, en los cursos de agua, en los pluviales y en la costa del canal.
De todas maneras y más allá de este relevamiento, desde el Municipio se asevera que la bahía Encerrada sigue siendo uno de los espejos de agua receptores más perjudicados. Ahí desembocan una gran cantidad de pluviales y en semanas sin lluvia, las cañerías siguen volcando líquidos. Hecho que refuerza, por su color y olor, que ello proviene de la red cloacal. “En días de calor se puede percibir la contaminación”, refuerzan como un dato cotidiano que es percibido por la sociedad.
Más allá de este relevamiento, el objetivo final es el de restablecer el sistema de la red central y que se construyan las plantas de tratamiento de líquidos y sólidos cloacales hoy inexistentes en Ushuaia. Por tal motivo y en primera instancia, los técnicos y profesionales pondrán en marcha mañana un relevamiento georeferenciación y fotográfico completo, y una descripción pormenorizada de cómo se encuentran dichas plantas.
09/02/11
EL DIARIO DEL FIN DEL MUNDO
