Cinematográfica operación de rescate del capitán capturado por piratas somalíes

Francotiradores que llegaron en paracaídas a la zona aprovecharon un momento de descuido de los delincuentes, quienes eran monitoreados desde aviones no tripulados.

Francotiradores que llegaron en paracaídas a la zona aprovecharon un momento de descuido de los delincuentes, quienes eran monitoreados desde aviones no tripulados.

Entusiasmados, los comentaristas estadounidenses calificaban ayer como un "guión de Hollywood" la liberación del capitán del Maersk Alabama, Richard Phillips, quien permanecía secuestrado desde el miércoles pasado por piratas somalíes a bordo de un bote salvavidas.

La operación implicó decenas de SEALs de la Armada (fuerzas de operaciones especiales), quienes el sábado se lanzaron en paracaídas desde un avión para subirse al destructor estadounidense USS "Bainbridge", desde donde se vigilaba a los piratas, señala The Washington Post.

Con el paso de las horas, los piratas, quienes también eran monitoreados desde aviones no tripulados, se pusieron cada vez más alterados, y en un momento dado abrieron fuego contra una de las naves más pequeñas de la Armada estadounidense que se aproximaba.

A medida que el mar se volvía más agitado, el Bainbridge ofreció remolcar el bote salvavidas hacia aguas más tranquilas, y los piratas aceptaron. Para ello, unieron el bote al destructor con un cable que dejó una distancia de 24 metros entre las dos naves.

Phillips estaba inmovilizado en el bote salvavidas ya que los piratas lo habían amarrado -y de vez en cuando golpeado- desde que el viernes intentó escapar saltando a las aguas.

Mientras tanto, uno de los piratas, de entre 16 y 20 años, pidió subir a bordo del Bainbridge para hacer una llamada telefónica. Había resultado herido en una mano durante un altercado con la tripulación del Maersk Alabama y necesitaba atención médica. "Él efectivamente se entregó", precisó un funcionario militar de alto rango.

Los otros tres piratas mostraban señas de estar cada vez más irritados, a medida que el Bainbridge, a 33 kilómetros de la costa, remolcaba el bote hacia mar afuera, según un alto militar. "En la última conversación, ellos manifestaron:

‘Si no conseguimos lo que queremos, mataremos al capitán’", agregó el funcionario.

En la noche del domingo, los francotiradores apostados en la popa del Bainbridge, ayudados por sus visores nocturnos, descubrieron a uno de los piratas encañonando con un fusil Kalashnikov al capitán Phillips, mientras los otros dos captores asomaban sus cabezas por dos escotillas, señala El País en su edición de hoy.

Observadores militares pensaban que Phillips estaba a punto de que le dispararan por lo que los francotiradores SEAL recibieron la autorización para abrir fuego.

"En cuanto los francotiradores tuvieron una oportunidad clara contra el tipo que tenía el fusil, le dispararon y a los otros dos en las escotillas", explicó el alto militar.

Un miembro del equipo de Operaciones Especiales se deslizó por la línea de remolque hasta el agua y saltó a bordo del bote. Phillips fue puesto luego en una nave pequeña y llevado al Bainbridge. La operación había sido exitosa. 15 barcos de guerra de la Unión Europea están desplegados en la región. EE.UU., Rusia, India y China también han enviado sus navíos para realizar patrullas.

Secuestradores amenazan a ciudadanos de EE.UU. Expertos temen que los piratas respondan a la operación de rescate de Phillips radicalizando su actuar con los cerca de 200 rehenes que actualmente tienen capturados o con futuras víctimas. El jefe de la banda de los piratas muertos, Abdi Garad, dio algunas pistas ayer.

"Estos norteamericanos mentirosos mataron a nuestros amigos que habían aceptado liberar al rehén sin rescate, pero les digo que este asunto llevará a medidas de represalia y perseguiremos en particular a ciudadanos estadounidenses que viajen por nuestras aguas", declaró a France Presse. "Vamos a intensificar los ataques, incluso muy lejos de las aguas somalíes, y la próxima vez que agarremos a un norteamericano, que no esperen ninguna piedad de nuestra parte", añadió.

El vicealmirante William E. Gortney, responsable de la V Flota de la Marina de EE.UU. en Bahrein, dijo que "no hay duda" de que el rescate de Phillips "podría hacer escalar la violencia en esta parte del mundo".

14/04/09
EMOL

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