(FNM) Se está convirtiendo en una historia familiar: “cuando el crucero entró a puerto a remolque, llegaron a su fin las interminables horas de penurias de los pasajeros, durmiendo en cubierta, sin electricidad ni baños”.
(FNM) Se está convirtiendo en una historia familiar: “cuando el crucero entró a puerto a remolque, llegaron a su fin las interminables horas de penurias de los pasajeros, durmiendo en cubierta, sin electricidad ni baños”.
“Fue un verdadero infierno”, declaró Bernice Spreckman, una mujer de 77años oriunda de Yonkers, Nueva York.
Spreckman no formaba era parte de los 4.200 pasajeros del “CARNIVAL TRIUMPH” que hace unas semanas se pasaron cinco días entre alfombras empapadas en aguas servidas y comiendo emparedados de ketchup.
Su experiencia en el mar se produjo en 2010 en otro barco operado por Carnival Cruises, el “SPLENDOR”, que transportaba 4.500 pasajeros.
En ambas embarcaciones, se produjeron focos de incendio bajo cubierta, que destruyeron los sistemas de electricidad y los dejaron desamparados.
Pero pasados más de dos años desde aquel episodio, el informe final acerca de lo que pasó en el “SPLENDOR” todavía no apareció, un reflejo de los que algunos críticos denuncian como patrón de conducta en la ruleta de las reglas internacionales que gobiernan la seguridad de los buques de cruceros.
El “SPLENDOR” estaba registrado en Panamá, lo que significa que la Autoridad Marítima Panameña tiene el derecho de conducir la investigación. Pero las autoridades panameñas prefirieron que el Servicio de Guardacostas de los EEUU condujera las indagaciones.
En el caso del “CARNIVAL TRIUMPH”, el escenario regulatorio cambia a las Bahamas, donde está registrado el barco.
Casi todos los barcos carecen de sistemas de contingencia para permitirles regresar a puerto ante una falla del sistema eléctrico, porque eso obligaría a los armadores a invertir más dinero en su instalación.
De acuerdo con la normativa adoptada en 2006 en el seno de la Organización Marítima Internacional (OMI), todos los cruceros construidos después del año 2010 deberán contar con tales sistemas. A la fecha, y según datos provistos por el Lloyd’s Register, solamente una decena de cruceros los poseen.
Por Barry Meier and John Schwartz (The New York Times; 25/02)
01/03/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR
