(FNM) El Primer Ministro de Canadá reafirmó el control sobre las disputadas aguas del Ártico, anunciando el miércoles el establecimiento de estrictos requisitos de registro para los buques que naveguen en el Pasaje Noroeste (Northwest Passage).
(FNM) El Primer Ministro de Canadá reafirmó el control sobre las disputadas aguas del Ártico, anunciando el miércoles el establecimiento de estrictos requisitos de registro para los buques que naveguen en el Pasaje Noroeste (Northwest Passage).
El premier, Stephen Harper, dijo que se exigirá a todos los buques que naveguen por el Ártico canadiense, que se reporten ante la agencia de Guardacostas de Canadá (NORDREG), que es la que controla el tráfico de buques en la zona. Tal registro es actualmente voluntario.
El control sobre el Pasaje Noroeste por parte de Canadá es una cuestión disputada internacionalmente, incluso por los EEUU y la Unión Europea. La mayoría de los países considera al pasaje como aguas internacionales.
El calentamiento global ha subido las apuestas en el embrollo por la soberanía en el Ártico, visto que la reducción del hielo polar podría permitir el desarrollo de recursos y de nuevas líneas de transporte marítimo.
El rápido derretimiento del hielo ha permitido especular con una apertura del Pasaje – que comunica los océanos Atlántico y Pacífico – que lo convertirían en una vía regular de transporte marítimo. En este verano, se ha registrado un récord de tráfico de buques de crucero y embarcaciones de placer en el Ártico.
El mítico Pasaje corre del Atlántico al Pacífico a través del archipiélago Ártico. Los primeros exploradores europeos lo imaginaron como una ruta más corta al Asia, pero lo encontraron intransitable por el hielo y el clima.
Actualmente, los buques deben registrarse con el NORDREG para acceder a la información meteorológica y glaciológica que provee el Servicio de Guardacostas canadiense. La mayoría lo hace, excepto las embarcaciones de placer privadas, que suelen evitarlo. En el pasado, algunos buques de crucero solían navegar dentro del pasaje sin informarlo a los guardacostas.
“Estas medidas enviarán una clara señal al mundo”, sostuvo Harper durante una fría y ventosa conferencia de prensa ofrecida a orillas del Mar de Beaufort. El funcionario expresó su confianza en que los buques extranjeros se sometan a las nuevas normas.
“Algunos países podrían objetar en principio lo que estamos haciendo, basados en que podrían no reconocer nuestra soberanía. Espero que tengamos cooperación de la mayor parte de ellos, porque en última instancia es del interés de todos asegurar que haya algún tipo de autoridad en el área, algún tipo de autoridad ambiental y comercial”, agregó.
Harper dijo que Canadá está preparada para manejarse con aquellos que no se registren: “Estamos incrementando nuestra flota de Guardacostas. Aumentaremos nuestra capacidad de interceptar y detener a quienes no respeten la obligación de informar”.
Harper se ha estado refiriendo recientemente a las elecciones de otoño, y la soberanía sobre el Ártico se convertiría en un elemento central de su plataforma electoral.
Harper dijo también que su gobierno duplicará la jurisdicción de la Ley de Prevención de la Contaminación en las Aguas del Ártico, llevándola hasta las 233 millas de las costas canadienses. La ley prohíbe el depósito de residuos en las aguas árticas, ya sea que provengan de fuentes terrestres o de buques, con reglas más duras que las que se siguen en aguas internacionales.
“Canadá asume plena responsabilidad por la protección ambiental y control de cumplimiento en nuestras aguas en el Ártico”.
El gobierno de Harper ha comprometido miles de millones en gastos militares y de seguridad marítima, y ha creado una gran cantidad de nuevos parques y áreas protegidas. El martes, el Primer Ministro dijo que Canadá está planeando relevar los recursos minerales y energéticos en su región del Ártico, en un llamado a estimular el desarrollo y afianzar su soberanía en el lejano norte. Transmitió la estimación de que una cuarta parte del petróleo y gas mundiales no descubierto aún, yace bajo el Ártico.
“Como cuestión ambiental, de seguridad y económica, estamos dejando perfectamente en claro que no sólo reclamamos jurisdicción sobre el Ártico Canadiense, sino que también pondremos todos los recursos del gobierno de Canadá en pos de asegurar el ejercicio de esa jurisdicción”, sentenció Harper.
Los Estados Unidos, Rusia, Dinamarca y Noruega también han intentado afirmar su jurisdicción sobre el Ártico. Los cinco países han estado compitiendo frente a la comisión de Naciones Unidas para extender sus límites submarinos dentro de áreas usualmente bloqueadas por el hielo del Ártico.
Moscú plantó dramáticamente su reclamo sobre la región el año pasado, enviando un sumergible a miles de pies de profundidad para hincar una bandera rusa sobre el fondo oceánico en el Polo Norte.
Pero desde entonces, los cinco países involucrados, acordaron enfriar la retórica sobre el Ártico y permitir a los científicos que finalicen sus relevamientos.
Canadá prometió ampliar su flota de rompehielos y construir dos nuevas facilidades militares en la zona. A principios de mes, el gobierno canadiense anunció que está también efectuando la búsqueda de los restos de dos legendarios buques de exploración británicos, que desaparecieron en el Ártico hace más de 160 años.
Se trata de los dos buques del explorador Sir John Franklin, el HMS “Erebus” y el HMS “Terror”, que fueron vistos por última vez, a fines de la década de 1840.
Traducido por NUESTROMAR de SignOnSanDiego, AP, Maritimenews; 27/08/08
30/08/08
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