La industria naval es una de las principales beneficiadas por el plan de inversiones millonarias de Brasil para aprovechar sus nuevas reservas de petróleo en campos de "pre sal", en un escenario que despierta fuerte interés de armadores extranjeros y locales.
La industria naval es una de las principales beneficiadas por el plan de inversiones millonarias de Brasil para aprovechar sus nuevas reservas de petróleo en campos de "pre sal", en un escenario que despierta fuerte interés de armadores extranjeros y locales.
RIO DE JANEIRO, 28 ago (Xinhua) "La exploración y producción en nuevos horizontes geológicos del ‘ pre sal’ alimenta aun más la expectativa para una industria de astilleros que en los años 80 fue la segunda más fuerte del mundo antes de caer en el olvido", dijo hoy el presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli.
El funcionario detalló hoy en Brasilia, durante un evento oficial con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que desde ahora hasta el 2017 la empresa contratará 40 buques sonda y plataformas de perforación.
De éstos, 12 serán adquiridos por licitación internacional y los otros 28 construidos en Brasil y operados por empresas nacionales.
Además, deberán ser contratadas en Brasil otras 234 embarcaciones entre buques de gran porte, barcos de apoyo y plataformas de producción.
Las concesiones de bloques exploratorios otorgadas antes de la llegada al poder de Lula en 2003 contemplaban un menor "componente nacional" que no superaba el 40 por ciento y todas las grandes estructuras eran encomendadas en el exterior. Desde hace unos tres años ese agregado local está entre 80 y 90 por ciento.
"Nosotros vamos a aprovechar ese petróleo para recuperar la industria naval brasileña, haciendo los astilleros que falta por hacer en todo el país, construyendo los buques y sondas (buques de exploración) que necesitan ser construidos", comentó por su parte Da Silva.
Cada sonda exploratoria cuesta 700 millones de dólares y Brasil tendrá que producir 38, lo que suma unos 26.600 millones de dólares, sólo por esta vía. Pero la mayor inversión, aún no cuantificada, estará en plataformas de producción y almacenamiento que tendrán que ser diseminadas en los más de 1.600 kilómetros cuadrados en alta mar donde están localizados los nuevos bloques del "pre sal".
Cada una de estas gigantescas estructuras cuesta unos 2.000 millones de dólares y demoran hasta cuatro años en estar listas.
Gabrielli comentó que de las inversiones previstas en el plan de la empresa anunciado a finales el año pasado -de 112.000 millones de dólares hasta el 2012- provocan una demanda de bienes y servicios nacionales por 63.000 millones de dólares, sin incluir los nuevos proyectos del "pre sal".
"Este programa involucra una generación de valor agregado de 246. 000 millones de dólares, que es aproximadamente del 10 por ciento del producto interno bruto (PIB) brasileño", dijo sobre el impacto directo e indirecto de esas inversiones.
Los nuevos yacimientos están ubicados en alta mar, a unos 7.000 metros de profundidad desde la superficie marina, bajo un sedimento salino, y están entre los mayores descubrimientos de crudo en el mundo en la última década.
Para Brasil significarán aumentar al menos en el corto plazo en un 50 por ciento sus actuales reservas probadas de crudo, de 14.000 millones de barriles, que según el gobierno sustentarán el crecimiento económico del país en la próxima década.
La estatal Petrobras ya extrae hoy de alta mar más del 80 por ciento de los casi dos millones de crudo que produce Brasil, lo que mueve a su vez todo un sector de empresas conexas de ingeniería, servicios y transporte.
"Toda esa cosa del ‘pre sal’ va a generar más garantías de estabilidad económica en Brasil", agregó el gobernante del país sudamericano.
Una de las preguntas para los especialistas y para la propia Petrobras es si la industria naval brasileña por sí misma va a tener capacidad de respuesta para cumplir con las encomiendas a tiempo y a buen precio.
El propio asesor especial de Da Silva para asuntos internacionales, Marco Aurelio García, destacó en una entrevista con la agencia oficial de noticias Radiobras que no hay en el mundo capacidad de producción excedente para los 200 barcos que necesita Petrobras.
"Lula quiere dar prioridad para Brasil y para América del Sur" en la producción de esos barcos y otros componentes de la industria", destacó García al explicar que su gobierno evaluará astilleros de vecinos como Argentina, Uruguay, Colombia y Venezuela para buscar asociaciones regionales.
Según el patronal Sindicato Nacional de la Industria Naval (Sinaval), los 26 astilleros medianos y grandes que hay en Brasil tienen capacidad para construir los 338 barcos, buques y plataformas en los próximos ocho años.
Estos astilleros procesan por año 570.000 toneladas de acero, emplean a 40.000 trabajadores y muchos de ellos surgieron de asociaciones con firmas de Singapur, China, Japón, Dinamarca y Estados Unidos.
En palabras de Da Silva, este sector "renació de las cenizas del incendio que durante más de dos décadas consumió la confianza del país en sus propias fuerzas".
29/08/08
XIN HUA NET
