Cálida bienvenida a Filipinas

Cálida bienvenida a Filipinas

Llegar a una casa amiga. La dotación de la fragata “Libertad” se sintió como en su hogar al arribar al puerto de la capital, Manila.

Llegar a una casa amiga. La dotación de la fragata “Libertad” se sintió como en su hogar al arribar al puerto de la capital, Manila.

FILIPINAS – Llegar a un puerto y ser bien recibido es como llegar a la casa de un familiar; la calidez y comodidad transforman lo vivido en un buen recuerdo y siembran ganas de volver. Así se sintió la fragata “Libertad” al arribar a Filipinas. En casa de gente amiga.

Desde su arribo, el martes y hasta su zarpada del sábado, la agenda matizó las actividades protocolares y culturales con buen ritmo y color.

Tal es así que a pocas horas de amarrar un show de baile autóctono y percusión sorprendió a la dotación del buque escuela de la Armada Argentina.

Luego durante una recorrida por la capital con un guía hispanohablante, la dotación de la fragata conoció la historia de los primeros habitantes de Filipinas y la iglesia “San Agustín” construida entre 1587 y 1607 dentro de la ciudad amurallada y en cuyo interior descansan los restos del primer adelantado español y fundador de Manila, Miguel Lopez de Leguazi.

También visitó el fuerte Santiago y la “Casa Manila”, que le perteneció a una potentada familia china y ahora es conservada como museo y muestra del esplendor de 1880.

El almuerzo de bienvenida incluyó al embajador argentino en Filipinas, Mario Schuf; la directora de Turismo de Manila, Cynthia Lazo, al comandante de la fragata, capitán de navío Juan José Iglesias y a un simpático trío que entonaba música en castellano.

“Es muy grato recibirlos. Es una pena que sean sólo cuatro días, pero esperamos que durante este tiempo se sientan como en su casa y están invitados a regresar”, dijo la funcionaria Cynthia Lazo.

Además, durante las cuatro jornadas en que la fragata estuvo amarrada al puerto de Manila, recibió diversas visitas que variaron desde centros educativos, hasta el canciller de relaciones internacionales de Filipinas, quien recién llegado de Estados Unidos no dudo en hacer tiempo en su agenda y acompañar al embajador Schuff a recorrer la fragata en interiorizarse por la vida naval. La intensa agenda se cerró con media jornada de puertas abiertas.

Festejos patrios

“Es un orgullo como representante de Argentina poder festejar un día patrio a bordo de la fragata ‘Libertad’; más aún recibirla en Filipinas después de once años. Y no nos olvidemos de lo que significa el 9 de julio, porque ese día comenzaba a materializarse el sueño de un país independiente y pujante, un sueño por el que un puñado de argentinos no dudó en arriesgar la vida. Hombres con visión”, dijo el embajador argentino en Manila, Mario Schulf, durante el acto por el aniversario de la Declaración de la Independencia que se realizó a bordo del buque escuela de la Armada.

Ese mismo día en el marco del festejo recibieron sus espadas los suboficiales segundos Ricardo Shifield y Alberto González, de manos de Mario Schulff y del comandante de la fragata, capitán de navío Juan José Iglesias.

Emocionados, coincidieron en que ese momento importante por el que esperaron 18 años de carrera les hubiese gustado compartirlo con sus familias. “Ellos también son parte de ese reconocimiento, porque son quienes esperan en cada zarpada, comisión, ausencia y quienes están al regreso siempre apoyando”, señalaron. De ellos es también el símbolo de la espada: una etapa de consolidación profesional y orgullo.

14/07/08
GACETA MARINERA

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