(FNM) Al menos 200.000 toneladas de petróleo y gas del derrame de Deepwater Horizon fueron consumidos por las bacterias naturales del Golfo. (FNM) Al menos 200.000 toneladas de petróleo y gas del derrame de Deepwater Horizon fueron consumidos por las bacterias naturales del Golfo. Investigadores de la Universidad de Rochester y de Texas A & M University han descubierto que, durante un período de cinco meses después de la desastrosa explosión y derrame de petróleo de la plataforma Deepwater Horizon en 2010, bacterias que existen en el Golfo de México de origen natural consumieron y removieron al menos 200.000 toneladas de petróleo y gas natural, arrojados a las profundidades del Golfo a través de la rotura en la boca del pozo. Los investigadores analizaron una gran cantidad de datos para determinar no sólo la cantidad de petróleo y gas que fue devorado por las bacterias, sino también cómo las características de este “banquete” ha cambiado con el tiempo. “Una cantidad significativa del petróleo y gas que se liberó fue retenido dentro del agua de mar a más de una milla y media (aprox. 2000 m) por debajo de la superficie del mar. Parece que las bacterias devoradoras de hidrocarburos hicieron un buen trabajo al eliminar la mayor parte del material que estaba retenido en estas capas “, dijo el co-autor John Kessler, de la Universidad de Rochester. Los resultados publicados esta semana en la organización Environmental Science and Technology (Ciencia y Tecnología Ambiental) incluyen las primeras mediciones de la forma en cómo fue cambiando la velocidad a la que las bacterias se comieron el petróleo y el gas, a medida que avanzaba el desastre, información que es fundamental para la comprensión tanto de este derrame y como de predecir el comportamiento en futuros derrames. Kessler señaló: “Curiosamente, la tasa de consumo de petróleo y gas se correlacionó con el agregado de dispersantes en boca de pozo Aunque todavía hay mucho que aprender acerca de la conveniencia de utilizar dispersantes en un ecosistema natural, nuestros resultados sugieren que estos hicieron que los hidrocarburos liberados fueran más accesibles a los microorganismos nativos del Golfo de México.” Sus mediciones muestran que el consumo de petróleo y gas por parte de las bacterias en las profundidades del Golfo se había detenido en septiembre de 2010, cinco meses después de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon. “No está claro si esto indica que este gran banquete había terminado en ese momento o si los microorganismos fueron simplemente a tomar un descanso antes de empezar el postre y el café”, dijo Kessler. “Nuestros resultados sugieren que algunos (alrededor del 40%) de los hidrocarburos liberados que poblaron estas capas todavía permanecían en el Golfo después de septiembre de 2010, así que la comida estaba disponible para continuar el banquete en algún momento posterior. Pero la ubicación de esas sustancias y si se transformaron bioquímicamente es desconocido. “ Estudios previos del derrame de Deepwater Horizon han demostrado que el petróleo y el gas fueron atrapados en las capas bajo el agua, o en “penachos o plumas”, y que las bacterias habían comenzado el consumo del petróleo y del gas. Mediante el uso de un conjunto de datos más amplio, los investigadores fueron capaces de medir hasta qué punto muchas toneladas de hidrocarburos liberados por el derrame habían sido eliminadas de las aguas profundas del Golfo. El equipo de investigación sugiere que la mayoría de petróleo y gas que una vez compuso estas grandes plumas submarinas ya fue devorado por las bacterias. El profesor John Kessler, recientemente nombrado Profesor Asociado en el Departamento de Tierra y Ciencias Ambientales de la Universidad de Rochester, trabajó con el asistente de investigación de postgrado Mengran Du de la Universidad Texas A & M para analizar más de 1300 perfiles de oxígeno disuelto en el agua del Golfo de México que abarca un período de cuatro meses y que cubre cerca de 30.000 kilómetros cuadrados. Los investigadores calcularon cuántas toneladas de petróleo y gas se habían consumido y a qué tasa en una primera medición de la cantidad de oxígeno que se había retirado del océano. Mengran Du explicó que “cuando las bacterias consumen el petróleo y el gas, utilizan oxígeno y liberan dióxido de carbono, al igual que lo hacemos los humanos cuando respiramos. Cuando las bacterias mueren y se descomponen, consumen aún más oxígeno. Ambos procesos eliminan el oxígeno del agua”. Añadió Du que es este nivel menor de oxígeno lo que los investigadores pueden medir y utilizar como un indicador de la cantidad de petróleo y gas que habían sido retirados por los microorganismos y en qué porcentaje. El trabajo fue apoyado por la Fundación Nacional de la Ciencia con contribuciones adicionales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, la Fundación Sloan, de la BP/ Iniciativa de Investigación Golfo de México y el Consejo de Becas de China. Fuente: Energy Daily Adaptado al español por NUESTROMAR 25/09/12 FUNDACION NUESTROMAR
