Asumió Suárez en Maruba

Asumió Suárez en Maruba

El secretario general del Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) fue nombrado director de la naviera en representación de los trabajadores del sector.

El secretario general del Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) fue nombrado director de la naviera en representación de los trabajadores del sector.

La ceremonia en la que Enrique Omar Suárez, secretario general del Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU) se transformaba en director en representación de los trabajadores de la compañía Maruba fue menos cálida de lo que se esperaba.

Si este acto debía verse como un triunfo del sindicalismo, allí no estaban los estandartes ni las banderas de los marítimos festejando, aunque estaban los líderes de la Fempinra -Cayo Ayala y Juan Carlos Schmid- y de los estibadores del SUPA -Juan Corvalán-.

Si, en cambio, debía mostrarse allí que Maruba duplicaba su apuesta con un jugador de peso, los rostros nerviosos evidenciaban otros estados de ánimo.

No había armadores en el acto. Sí autoridades de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables; de la Administración General de Puertos, y de las terminales porteñas.

Y había ejecutivos de la carga, sobre todo de Dreyfus y Nidera, interesados en saber cómo hará la nueva Maruba -que asegura recibirá entre 8 y 12 barcos graneleros antes de diciembre- para captar una porción importante de ese flete de graneles de exportación. Aunque poco parecía preocuparles a todos la carga con la que "volverían" los barcos argentinos que saldrían llenos de cereales.

El capitán Samuel Rodríguez, un hombre de extensa trayectoria y de perfil muy bajo, se hizo cargo de la apertura de la ceremonia. Fue el único orador, junto con Suárez, y destacó el "trabajo de consenso" que se realizó para crear "equipos de trabajo de gente idónea y trabajadora".

Mientras recordaba los tiempos en que una ley (la 20.447) decía que la marina mercante era un "instrumento de la política económica nacional", Rodríguez lamentó la situación a la que hoy llegó la industria naviera de bandera argentina y la industria naval, "en un país con tradición de gente de mar".

El ejemplo de Brasil
Además, celó a los participantes del cóctel con el programa de Brasil que pretende construir 48 nuevas naves, por 5000 millones de dólares, para llegar a 2015 con 112 barcos. "Requieren que un mínimo del 70% de los materiales para los buques sea brasileño".

"En Brasil, como parte de su aceleración del crecimiento van a destinar 1900 millones de dólares para la estructura portuaria, 900 millones para llevar sus puertos más activos a 14 metros [de calado] y 1000 millones para mejorar su infraestructura de acceso a las terminales", destacó Rodríguez.

Pidió que la Argentina "reaccione urgente" con mecanismos de crédito y "conveniencias impositivas". "Pagamos el combustible más caro que los autos en la ciudad", graficó, al reclamar por "el respaldo de la Nación" y por el retorno de la "visión estratégica" para la marina mercante.

A propósito, Suárez recordó que hace prácticamente 50 años se sancionaba la ley 15.161 que le daba origen a ELMA.

"¿Cómo no tiene su propia flota mercante un país agroexportador por excelencia que tiene a sus principales clientes, como China, a 12.000 millas náuticas de distancia?", se preguntó.

"Son miles de millones de dólares de nuestro comercio exterior que está en manos de navieras extranjeras", indicó, tras adelantar que se viene un cambio: "A partir de este momento comenzamos con el relanzamiento de la flota mercante nacional, para recuperar una actividad estratégica, un negocio rentable que garantiza la soberanía económica", señaló.

26/10/10
LA NACION

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