Astilleros ecuatorianos no dan abasto para reparaciones

Carencia de diques y alta demanda hacen que naves pesqueras vayan al extranjero.

Carencia de diques y alta demanda hacen que naves pesqueras vayan al extranjero.


Las vedas atuneras y sardineras que cumplen año a año las 500 embarcaciones ecuatorianas dejan al descubierto la pérdida paulatina de mano de obra en la industria naval.


No hay astilleros suficientes para reparar la flota y menos para construir nuevas embarcaciones. En esto coinciden tanto el Gobierno como los atuneros al frente del sector. Ante la falta de barcos nuevos, el principal problema para los productores es que sus botes de 30 años necesitan subir a dique cada dos años para someterse a reparaciones integrales.


Pero ahí aparece otro problema: la carencia de mano de obra y de instalaciones. Por esto, los pesqueros ecuatorianos se han visto obligados a salir a repararse a Perú, Colombia y Chile, con inversiones que pueden representar alrededor de un millón de dólares para los empresarios atuneros. Es el caso de Bruno Leone, que ahora tiene a dos de sus siete embarcaciones en un astillero de Iquique (Chile) con más de 12 personas pendientes del proceso.


No obstante, para Leone, la inversión merece la pena. Sus barcos no solo requieren pintura, sino también reparación de casco y motores.


“Los astilleros actuales en el país hacen un verdadero esfuerzo, pero año a año la flota se va a otros países, en donde los precios son competitivos”.


Agustín Jiménez, atunero de la empresa de Empesec, dice que la salida de la flota pesquera se debe a las reparaciones complejas para las que no hay especialistas ni maquinaria en Ecuador.


Lo primero para él es que, más allá de que los astilleros locales no tienen diques grandes con capacidad sobre las 1 500 toneladas métricas (TM), no cuentan con la experiencia suficiente.


Fernando Maridueña, de Baradero Maridueña, con más de 40 años de operación, considera también que una de las trabas que enfrentan los astilleros locales es la desconfianza.


Ellos construyen, desde 2002, buques de 10 a 3.000 toneladas métricas. Para ello se han capacitado, incorporado tecnología e importado conocimiento. También dice que “ha sido muy difícil cambiar la idea de la gente”. Asegura que en precios son competitivos. Ofertan embarcaciones nuevas que van de US$500 mil a US$3 millones. Para naves mayores, de unos 60 metros de eslora. En mantenimiento, su costo va de US$30 mil a US$40 mil, pero no reciben toda la clientela.


El gobierno ha ubicado la necesidad de astilleros dentro de las cinco industrias estratégicas para el desarrollo del país. Entre los planes del Ejecutivo y de los propuestos por Astinave está la construcción de un nuevo astillero valorado de US$450 millones. La localización podría ser Posorja o Puerto Bolívar.


Entre los planes previstos está que el nuevo astillero permita la construcción de embarcaciones de 105 mil a 150 mil toneladas métricas, con 329 metros de eslora y más de 45 de manga.


Se estima que el astillero nuevo, apto para la ampliación del Canal de Panamá, estaría en operación en el 2016. Se espera acogida porque no hay uno así en la región. (Fuente: Periódico Hoy de Quito, Ecuador)


03/09/12


MUNDO MARÍTIMO

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